La consejera de Bienestar, Juventud y Reto Demográfico Nerea Melgosa ha presentado hoy en Donostia junto con Jorge Aramendi, coordinador del Órgano Estadístico del mismo departamento, los principales datos recogidos por la última Encuesta de Pobreza y Desigualdades Sociales realizada en el año 2024. Esta encuesta se ha desarrollado en casi 4.500 hogares de Euskadi y han participado más de 10.000 personas.
¿Qué es y qué mide la EPDS?
El objetivo central de la Encuesta de Pobreza y Desigualdades Sociales (EPDS) es el conocimiento, estudio y análisis de los distintos factores que afectan a la pobreza, así como su incidencia en Euskadi. En esta encuesta se obtienen distintos indicadores de pobreza y ausencia de bienestar en Euskadi . Se realiza desde 1986 y es bianual, la última recoge datos referidos al año 2024. La EPDS es una herramienta que permite analizar las necesidades de la población y conocer mejor las situaciones de vulnerabilidad y desigualdad.
La EPDS mide la pobreza en tres aspectos:
- La pobreza de mantenimiento: es la combinación entre la capacidad de mantenimiento de los ingresos que tienen los hogares y el gasto mínimo necesario para cubrir sus necesidades básicas. Determina el umbral de la pobreza.
- La pobreza de acumulación: es la capacidad de ahorro y/o acumulación de bienes básicos (vivienda, coche, ordenador…) que tienen las familias.
- La pobreza real: combina ambas para obtener el dato de pobreza real.
Contextualización del periodo de la EPDS (2024)
Durante el año 2024, al que hace referencia la EPDS, el IPC tuvo una subida muy considerable y constante. La inflación interanual en Euskadi fue del 3,6%, una subida precedida por la del año 2023 (3,1%) y de la del 2022 (5,4%). Estas cifras supusieron una aceleración de los precios y conllevaron un encarecimiento relevante de elementos básicos como la alimentación, la vivienda, los combustibles… Esto hizo que la lista de la compra se encareciera notablemente en muchos hogares y que en algunos tuvieran serias dificultades. En los últimos años también se destaca el crecimiento poblacional en Euskadi, esto se debe especialmente a que la población de origen extranjero ha aumentado considerablemente. Según datos del EUSTAT durante los años 2023 y 2024 hubo 117.545 personas inmigrantes que llegaron a Euskadi. La empleabilidad, el acceso a la vivienda y la capacidad de ahorro hace que algunos colectivos de esta población presenten un mayor índice de vulnerabilidad.
Datos principales
La tasa de pobreza real en Euskadi pasa del 4% al 6,1% (134.493 personas), estableciéndose en cifras similares al año 2018. La cuantía de familias que manifiestan un bienestar casi completo es del 26,2% frente al 23,9% que fue en el año 2022. En el caso de las familias que tienen un bienestar completo pasa de un 51,4% a un 45,5%.
En cuanto a los datos respectivos a la capacidad de mantenimiento de los ingresos de los hogares la tasa de pobreza baja ligeramente del 7,3% al 7,2% (157.948 personas). “En cuanto a la capacidad para mantener los ingresos, la pobreza ha disminuido ligeramente y la ausencia de bienestar también ha bajado. La sociedad vasca tiene capacidad de generar colchón, red y comunidad” ha explicado la consejera Nerea Melgosa.
En lo que respecta a los indicadores de desigualdad el coeficiente de Gini mejora ligeramente pasando de un 26,9% a un 25,9%. El coeficiente de Gini mide la desigualdad en la distribución de ingresos o riqueza dentro de una población y la bajada de un punto indica que, aunque haya más personas en situación de pobreza baja la desigualdad.
En lo referido a la evolución de algunos indicadores específicos de privación en la dimensión de acumulación (patrimonio y condiciones de vida) la cifra de familias sin al menos una semana de vacaciones (por motivos económicos) se incrementa de un 13,9% a un 18,8% y la cantidad de hogares sin automóvil de antigüedad inferior a 10 años pasa de un 58,1% a un 64,4%. Por lo que respecta a las condiciones de habitabilidad de las viviendas el número de familias que residen en viviendas con problemas de humedad baja considerablemente de un 12,4% a un 9,8% y los hogares expuestos a ruidos y contaminación bajan ligeramente de un 8% a un 7,4%.
Ante los datos obtenidos por la EPDS la consejera Nerea Melgosa ha expuesto la batería de medidas que tienen en marcha el Departamento de Bienestar, Juventud y Reto Demográfico y otros departamentos del Gobierno Vasco en el ámbito de la lucha contra la pobreza y las desigualdades sociales:
- Bonos de Alimentación para las familias vulnerables (hasta 900 euros al año)
- Bono Social Térmico (cubrió las necesidades de 62.263 familias durante el año 2025)
- Decreto de familias monoparentales que por primera vez contempla ayudas económicas específicas para estas familias (desde el 1 de enero del 2026 se han recibido 2.800 solicitudes)
- La Estrategia de Garantía Infantil de Euskadi 2030 (su primer reto es reducir la tasa de pobreza infantil y su brecha respecto a la tasa en la población adulta).
- Ayudas a la crianza (se amplía la ayuda de 200€ al mes por hijo o hija hasta los 4 años).
- Ayuda de Renta de Garantía de Ingresos - RGI (en el año 2026 se establece una cuantía base de 583,07 euros mensuales)
- Ayudas de Emergencia Social - AES (en 2024, en Euskadi, 55.790 personas recibieron las Ayudas de Emergencia Social)
- Gratuidad de las haurreskolas (el Consorcio Haurreskolak de Euskadi ofrece educación gratuita para el ciclo de 0 a 2 años)
- El programa PADI de salud bucodental gratuito (este programa de la atención de Osakidetza está destinado a una población de 108.000 menores de entre 0 y 6 años)
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