- El consejero Denis Itxaso ha presentado esta mañana en Rehabiforum el informe ‘Evaluación de la política de rehabilitación en Euskadi. Informe 2025’, que analiza la evolución de las políticas de rehabilitación y su impacto en la transformación del parque residencial vasco, así como en la activación de la inversión público-privada
- Las ayudas públicas impulsan la mejora de más de 4.700 edificios y 15.000 viviendas en materia de accesibilidad y eficiencia energética en un contexto de parque envejecido y elevada demanda potencial de intervención: casi tres de cada diez viviendas no tienen ascensor y las calificaciones energéticas más bajas (E, F y G) concentran en torno al 95% del parque edificatorio
- "Detrás de estos porcentajes no hay estadísticas frías: hay personas mayores que no pueden salir de casa, familias que gastan demasiado en energía y hogares que no ofrecen el confort ni la seguridad que hoy consideramos básicos", ha destacado el consejero
El consejero de Vivienda y Agenda Urbana del Gobierno Vasco, Denis Itxaso, ha anunciado esta mañana durante la apertura del Rehabiforum organizado en Bilbao por la Asociación Nacional de Empresas de Rehabilitación y Reforma (ANERR), que el 2025 fue un año especialmente dinámico en Euskadi en términos de actividad de rehabilitación al conceder 2.447 licencias, el valor más alto de la serie histórica reciente, lo que refleja la creciente activación del sector. Esta información se extrae del informe ‘Evaluación de la política de rehabilitación en Euskadi 2025’ publicado este lunes, un análisis exhaustivo del desempeño, impacto y evolución de las políticas públicas de rehabilitación desarrolladas durante el último ejercicio. "Hablar de vivienda es hablar de la vida cotidiana de la gente. De cómo se vive, de cómo se cuida y de cómo se envejece en una casa, en un edificio y en un barrio", ha subrayado Itxaso en la inauguración de este foro sectorial, donde ha reivindicado la rehabilitación como uno de los ámbitos "más transformadores" de la política de vivienda.
El informe confirma que la rehabilitación se ha consolidado como uno de los ejes estructurales de la política de vivienda en Euskadi, en un contexto marcado por un parque residencial envejecido, con más de 1,08 millones de viviendas y una antigüedad media cercana a los 49 años. Este escenario presenta importantes déficits estructurales: casi tres de cada diez viviendas no disponen de ascensor y las calificaciones energéticas más bajas (E, F y G) concentran en torno al 95% del parque edificatorio con información disponible. "Detrás de estos porcentajes no hay estadísticas frías: hay personas mayores que no pueden salir de casa, familias que gastan demasiado en energía y hogares que no ofrecen el confort ni la seguridad que hoy consideramos básicos", ha destacado el consejero.
En este marco, en 2025 se han movilizado más de 148 millones de euros en inversión total en rehabilitación, resultado de la combinación de 36 millones de euros en subvenciones públicas y la inversión privada inducida. Este esfuerzo consolida un efecto tractor cercano a cuatro euros de inversión privada por cada euro público, reforzando el impacto económico de las políticas de rehabilitación. Según ha señalado Itxaso, "la rehabilitación ya no es una política complementaria. Es un eje estructural de la política de vivienda del Gobierno Vasco", ya que permite responder simultáneamente al envejecimiento del parque, la crisis climática, la accesibilidad universal, la regeneración urbana y la igualdad de oportunidades.
El diagnóstico del parque residencial refleja una necesidad estructural de intervención. En 2023, más de 75.600 hogares —el 8,2% del parque— manifestaron la necesidad de intervenir en su vivienda o edificio. Sin embargo, una parte relevante de esta demanda no se materializa a corto plazo debido a barreras económicas, técnicas y administrativas. "Ahí es donde la política pública deja de ser un espectador para convertirse en acompañamiento, palanca y garantía", ha afirmado el consejero. Además, los datos de Inspección Técnica de Edificios refuerzan este diagnóstico: en 2025 se han registrado cerca de 60.000 ITEs, de las cuales algo más de la mitad identifican necesidades de intervención urgente, muy urgente o inmediata, lo que evidencia la dimensión del reto en términos de seguridad y habitabilidad. "Esto no va solo de mejorar edificios; va de garantizar condiciones mínimas de seguridad, habitabilidad y dignidad en el parque existente", ha remarcado Itxaso.
En este contexto, la política pública combina planificación estratégica, regulación y apoyo financiero. El Plan Director de Vivienda 2025-2027 sitúa la rehabilitación como eje prioritario, con especial atención a la eficiencia energética, la accesibilidad, la sostenibilidad constructiva y la coordinación con agentes locales. En 2025, las ayudas a la rehabilitación han alcanzado los 36 millones de euros, uno de los niveles más elevados de la última década, consolidando el papel tractor de estas políticas sobre la actividad económica y el empleo. El análisis por tipologías muestra un avance progresivo de las intervenciones integrales frente a las actuaciones aisladas, así como un mayor peso de las actuaciones sobre elementos comunes y en el ámbito comunitario. "La rehabilitación no solo mejora viviendas; activa empleo local, sostiene oficios, impulsa innovación y estructura tejido productivo", ha destacado.
Como novedad relevante, el Gobierno Vasco está impulsando actualmente proyectos de regeneración urbana en 25 barrios de Euskadi, con un enfoque integral que combina rehabilitación de edificios, mejora del espacio público, accesibilidad, eficiencia energética y cohesión social. Este enfoque permite avanzar desde una visión estrictamente edificatoria hacia modelos de transformación urbana más amplios, con impacto físico, social y ambiental. "Estamos dando un paso más: pasar del edificio al barrio. Rehabilitar no es solo intervenir en muros y cubiertas; es mejorar el espacio público, la movilidad cotidiana, la accesibilidad, la cohesión social y el sentimiento de pertenencia", ha explicado el consejero.
El informe también constata avances significativos en los objetivos del Plan Director de Vivienda, con 4.752 edificios rehabilitados, más de 7.300 hogares con mejoras de accesibilidad y más de 15.400 viviendas intervenidas con fondos Next Generation. Estas actuaciones contribuyen a la modernización del parque, la reducción del consumo energético y la mejora del confort de las viviendas. Más allá de su impacto social y urbano, la rehabilitación genera un efecto económico relevante, al dinamizar el sector de la construcción y la rehabilitación, generar empleo y fortalecer el tejido empresarial vinculado a la obra, la ingeniería y los servicios técnicos.
A pesar de los avances, el informe identifica retos clave como la necesidad de reforzar la rehabilitación integral, simplificar los procedimientos administrativos, mejorar el acompañamiento técnico a las comunidades de propietarios, avanzar en instrumentos financieros más adaptados y corregir desequilibrios territoriales en la distribución de ayudas. "La rehabilitación es una política de largo recorrido. Exige constancia, colaboración y una visión que vaya más allá del corto plazo. Pero su retorno es enorme: social, económico, ambiental y democrático", ha asegurado Itxaso.
El Departamento de Vivienda y Agenda Urbana subraya que la rehabilitación seguirá siendo una herramienta fundamental para afrontar los grandes retos del sistema residencial: el envejecimiento del parque, la transición energética, la accesibilidad universal y la regeneración urbana. "Ese es nuestro compromiso: seguir consolidando un modelo de rehabilitación más integral, más accesible y más justo", ha concluido el consejero.
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