La consejera María Jesús San José y el director Alberto Alonso entregan en Badajoz los restos mortales de dos víctimas de la prisión franquista de Orduña a sus familias

Fecha de publicación: 

La consejera María Jesús San José y el director Alberto Alonso entregan en Badajoz los restos mortales de dos víctimas de la prisión franquista de Orduña a sus familias
  • Los restos mortales de Juan Bernáldez Díaz y José Vivas Barrero han sido entregados a sus familias en Higuera de Vargas y Alange, provincia de Badajoz
  • Son 31 las personas identificadas de las 93 recuperadas en el Cementerio de Orduña

La familia de Juan Bernáldez Díaz ha recibido sus restos mortales la mañana de ayer, en el Ayuntamiento de Higuera de Vargas (Badajoz), de la mano de la consejera de Justicia y Derechos Humanos, María Jesús San José, y el director del Instituto de la Memoria, la Convivencia y los Derechos Humanos, Alberto Alonso. Con ellos, Ángel Cabalgante, alcalde de la localidad, y Juan Ceballos, jefe de servicio del Área de Memoria Histórica y Democrática de la Diputación de Badajoz. 

Por la tarde, los restos de José Vivas Barrero fueron entregados a su familia, en el Cementerio de Alange (Badajoz) de donde era natural la víctima.

Vuelven a su lugar de origen 85 años después

Juan Bernáldez Díaz era natural de Barcarrota, y vecino de Higuera de Vargas, ambos, municipios de la provincia de Badajoz. Estaba casado y tenía 3 hijos. Era albañil de profesión y estaba afiliado a la UGT. Fue juzgado y sentenciado a 12 años y 1 día de prisión, ingresó el 2 de febrero de 1940 en la Prisión Central de Orduña procedente del Depósito Municipal de Olivenza (Badajoz). Falleció el 16 de marzo de 1941 a los 42 años de edad, debido, según certificación médica, a una hemorragia interna producida por una úlcera gástrica.

José Vivas Barrero era natural y vecino de Alange (Badajoz), estaba casado y el matrimonio tuvo 6 hijos. Era agricultor de profesión.

El 13 de noviembre de 1939, ingresó en la Prisión Central de Castuera, procedente de la Prisión Provincial de Mérida, condenado a 12 años de cárcel por auxilio a la rebelión. Un mes después es trasladado a la Prisión Central de Orduña donde fallece el 21 de marzo de 1941, a los 67 años de edad, a causa de miocarditis según certificado de defunción.