La consejera de Justicia y Derechos Humanos reivindica "una Europa unida, convencida y militante en la defensa de los valores de la democracia, la pluralidad y los derechos humanos"

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  • María Jesús San José ha inaugurado la exposición ‘Memoria de la Deportación. Testimonios vascos en los campos de concentración nazis” en el centro cultural Aiete, en Donostia
  • La muestra llega a la ciudad tras su paso por Vitoria-Gasteiz en otoño, donde tuvo muy buena acogida
  • Destacan en la exposición los objetos y documentos donados por familiares de deportados y asociaciones

La consejera de Justicia y Derechos Humanos, María Jesús San José, ha inaugurado esta tarde en Donostia la exposición ‘Memoria de la Deportación. Testimonios vascos en los campos de concentración nazis’. Le han acompañado Arritxu Marañon, viceconsejera de Derechos Humanos, Memoria y Convivencia, Alberto Alonso, director del Instituto de la Memoria, la Convivencia y los Derechos Humanos−Gogora, organizadora de la exposición, que para esta ocasión cuenta con la colaboración del Ayuntamiento de Donostia y la Diputación Foral de Gipuzkoa.

La exposición recuerda los nombres y las vivencias de aquellos vascos y vascas que vivieron “los episodios más oscuros de un continente enfrentado por el odio, el sectarismo, la xenofobia y la sinrazón” ha recordado la consejera María Jesús San José. Y en contraposición, ha insistido en el mensaje de la necesidad de “una Europa unida, convencida y militante en la defensa de los valores de la democracia, la pluralidad, el derecho a la diferencia y los derechos humanos”

En su intervención la consejera María Jesús San José se ha referido al deber de memoria para con las generaciones más jóvenes “ellas también tienen que saber, conocer, construir su propia memoria de una forma crítica y reflexiva. Tienen que construir la ciudadanía del futuro interrogando al pasado. No podemos dejarles un relato precariamente tejido con medias verdades, silencios y dogmas incuestionables”.

Durante la inauguración también han tomado la palabra Ana López Loiarte, concejala de Cultura del Ayuntamiento de Donostia, e Ion Gambra, director general de Derechos Humanos y Cultura Democrática de la Diputación Foral de Gipuzkoa, ambas, instituciones colaboradoras en la organización de la exposición.

Tras las intervenciones, Alberto Alonso, director de Gogora, ha explicado la estructura y los contenidos más relevantes de la exposición, haciendo especial hincapié en los objetos cedidos por asociaciones, ayuntamiento y familiares: un pijama de rayas, cedido por Association Terres de Memories et de Luttes,  que perteneció a Julien Martiche, deportado del campo de concentración de Buchenwald (Alemania); el reloj de bolsillo de Pascual Askasibar Iriondo, deportado muerto en el campo de Neuengamme (Alemania),  natural de Elgeta, cedido por el Ayuntamiento de la localidad, ya que se expone en el Centro Vasco de Interpretación de la Memoria Histórica de Elgeta; y finalmente, una estilográfica que perteneció a Victor García-Serrano Retegui (Bera, 1906) deportado a Neuengamme (Alemania), se desconoce dónde murió exactamente.

A la inauguración se han acercado varias familias de víctimas de la deportación: familiares de Ángel Capuano, de Antonio Otermin, de Adolfo Lozano Olazabal y de Jose Mari Azurza, entre otros. Además de miembros de asociaciones y particulares que trabajan en la investigación, conservación y divulgación del fenómeno de la deportación, así como representantes de partidos políticos.

A nivel institucional, por parte del Gobierno Vasco han asistido los consejeros Denis Itxaso y Susana García Chueca. Por parte de la Diputación Foral de Gipuzkoa, José Ignacio Asensio, primer teniente de Diputado General, y del Ayuntamiento de Donostia, el concejal Iñigo Garcia.

Esta exposición, organizada por Gogora, le da continuidad al trabajo desarrollado durante todo el pasado año con motivo del 80 aniversario de la liberación de los campos, en el marco del proyecto Memoria de la Deportación 1945-2025; que trata de saldar una deuda que la sociedad vasca tiene con las personas deportadas y sus familias.

Más de dos centenares de vascos padecieron el horror de la deportación entre 1940 y 1945 por haber defendido la democracia –representada por el Gobierno Vasco y la Segunda República española– en los años precedentes. Sin embargo, la memoria de estas víctimas y su experiencia ha sido desconocida para la mayoría de la sociedad vasca y la deportación, tal como se conoce este episodio en Europa, no ha formado parte de nuestra memoria colectiva.

Así lo subrayaba la consejera en su intervención “han de formar parte de nuestra memoria colectiva, de nuestra memoria democrática; sus nombres no pueden volver a ser olvidados, porque son parte del patrimonio democrático de esta sociedad”.

La muestra, trata de recrear de forma rigurosa y visual el drama de la deportación vasca a través de testimonios de supervivientes, audiovisuales, así como de objetos y publicaciones conservados por las familias, amicales, asociaciones e instituciones empeñadas en que su memoria no se pierda.

La muestra permanecerá abierta del 4 de febrero al 19 de abril en el Centro Cultural Aiete de Donostia, en el horario habitual del espacio.

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