La atención al final de la vida en duda

Fecha de publicación: 

Departamento de Salud; Bienestar, Juventud y Reto Demográfico. Dirección de Atención Sociosanitaria

Una persona agarrando la mano de otra

Una persona agarrando la mano de otra

El artículo "Qué quiere la gente desde la atención al final de la vida: ¿está fallando el contrato social?" publicado por Social foundations of health analiza cómo los cuidados al final de la vida reflejan el contrato social. Un contrato que está fallando en muchos países europeos.

A pesar del envejecimiento de la población, millones mueren sin la atención adecuada, especialmente las más vulnerables. La utilización de datos de 28 países pone de manifiesto diferencias en el acceso a los cuidados, el lugar y el tipo. Aunque la mayoría quiere morir en casa y sin dolor, la realidad se institucionaliza y medicaliza. Además, la pandemia acentuó estas desigualdades. También se aborda el debate sobre la muerte asistida como expresión de autonomía. En consecuencia, se propone una acción política urgente para garantizar la equidad, la compasión y la dignidad al final de la vida.

El contrato social significa que los gobiernos deben velar por el bienestar de los ciudadanos, especialmente en los momentos más frágiles, como el final de la vida. Sin embargo, los sistemas de salud europeos aún tratan esta cuestión sobre todo desde el punto de vista médico, al margen de aspectos humanos, espirituales y emocionales.

Como decíamos, la mayoría quiere morir en casa, con dignidad, sin dolor y rodeados de seres queridos. Sin embargo, la realidad es que muchos mueren en los hospitales en condiciones institucionalizadas y medicalizadas y prestan poca atención al bienestar emocional o espiritual.

Solo el 40% de las personas que necesitan cuidados paliativos reciben estos cuidados necesarios y las esencias socioeconómicas tienen un gran impacto: las personas con menos recursos tienen menos acceso, reciben cuidados de menor calidad y mueren en lugares no deseados.

Países como Francia y Malta, por ejemplo, han impulsado consultas ciudadanas sobre eutanasia asistida y cuidados paliativos. El objetivo de estas iniciativas es alinear las políticas con los valores y deseos de la ciudadanía.

El apoyo creciente a la eutanasia representa más la necesidad de tener control y dignidad al final de la vida que el deseo de morir. La mejora de los cuidados paliativos puede reducir esta demanda.

Necesidades identificadas:
- Ampliar el acceso a cuidados paliativos de calidad.
- Invertir en modelos de atención domiciliaria y comunitaria.
- Abordaje de los determinantes sociales de la salud.
- La financiación equitativa de todos los entornos de atención.
- Promover un diálogo social permanente sobre la muerte y la dignidad.

El artículo concluye que la forma en que una sociedad trata a las personas al final de su vida refleja sus valores. Para restablecer la confianza en el contrato social hay que garantizar que todos – no sólo los privilegiados – pueden morir dignamente.

Para más información, el informe completo "Repensar la solidaridad en salud" (Rethinking solidarity in health: Healing Europe 's fractured social contract - Eurohealth, 2025) está disponible en el sitio web de The European Observatory on Health Systems and Policies.