El Vicelehendakari Torres destaca que Euskadi consolida un "crecimiento sólido" en 2025 y prevé una evolución estable de la economía y el empleo hasta 2027

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  • El ejercicio 2025 se ha cerrado con un crecimiento del 2,3 %, una décima más de lo esperado, impulsado por la demanda interna, la inversión y un mercado laboral en máximos históricos en un escenario mundial marcado por la incertidumbre y por una industria con señales de recuperación

 

  • La tasa de paro seguirá descendiendo hasta el 6,4 % este año y a niveles inferiores al 6 % en 2027, mientras el empleo crecerá en torno al 1,1 % este año, lo que convertirá al mercado laboral en uno de los pilares del crecimiento

 

La economía vasca cerró 2025 con un crecimiento del 2,3%, superando las previsiones iniciales y confirmando una evolución “sólida, estable y sostenida, apoyada en bases internas equilibradas”, ha subrayado hoy el Vicelehendakari y consejero de Economía, Trabajo y Empleo, Mikel Torres, durante la presentación de la valoración económica de 2025 y las previsiones para 2026 y 2027.

El Vicelehendakari, que ha comparecido en rueda de prensa hoy en Bilbao junto al viceconsejero de Economía del Gobierno Vasco, Iñaki Ruiz, y la directora de Economía, Marga Andrés, ha destacado que “las previsiones son positivas” y que se prevé que el Producto Interior Bruto crezca un 1,9 % en 2026 y un 1,6 % en 2027, en línea con la progresiva moderación del crecimiento de las economías avanzadas.

Durante la presentación, Torres ha señalado que, en un entorno internacional marcado por la incertidumbre geopolítica y comercial, “la economía mundial sigue avanzando apoyada en el buen comportamiento del empleo, una inversión que se mantiene sólida y una relajación progresiva de las políticas monetarias y fiscales”, aunque ha advertido de que este crecimiento “no es uniforme” y afecta de manera desigual a las grandes economías.

En este contexto, Euskadi ha mostrado un mejor comportamiento que el previsto. El PIB vasco creció un 0,5% en el cuarto trimestre y un 2,4% interanual, impulsado principalmente por la demanda interna. “El consumo y, especialmente, la inversión han sido los grandes motores del crecimiento a lo largo de todo el año”, ha explicado el Vicelehendakari. El consumo final aumentó un 2,5% y la inversión un 3,8%, reforzando además la capacidad de crecimiento futuro de la economía. De hecho, Euskadi cerró 2025 con un crecimiento del PIB del 2,3 %, una décima por encima de la previsión inicial, confirmando una evolución “sólida, estable y sostenida”, impulsada por el consumo de los hogares, la inversión y un mercado laboral en máximos históricos.

Torres ha reconocido, no obstante, que el sector exterior ha seguido lastrando la actividad debido a la debilidad de los principales socios comerciales y al aumento de las tensiones internacionales. “La industria es hoy nuestro principal foco de preocupación”, ha afirmado, tras recordar que apenas creció un 0,3% en 2025. Aun así, se ha mostrado “razonablemente optimista de cara a 2026”, año en el que se espera una “recuperación gradual del sector industrial”, de la que ya “se empiezan a ver señales”.

Mercado laboral récord y paro en mínimos históricos

El Vicelehendakari ha destacado la fortaleza del mercado laboral vasco, que cerró 2025 con 1.036.804 personas afiliadas a la Seguridad Social, la cifra más alta de la historia. “Nunca ha habido tantas personas trabajando en Euskadi como ahora”, ha señalado. El empleo creció un 1,2%, con un reparto equilibrado entre hombres y mujeres y con un hito histórico: por primera vez se superan las 500.000 mujeres afiliadas.

El paro se mantiene en niveles históricamente bajos, con 107.434 personas desempleadas en diciembre y una tasa cercana a la media de la zona euro. Torres ha puesto en valor la aportación de la población de origen extranjero al mercado laboral: “Casi el 55% de los nuevos cotizantes a la Seguridad Social en 2025 son de origen extranjero, lo que demuestra su aportación decisiva al crecimiento del empleo en Euskadi”. En este sentido, ha subrayado la importancia de la nueva competencia asumida por su departamento en la gestión de los permisos de trabajo.

El empleo continuará aumentando, aunque a un ritmo más moderado, lo que permitirá reducir la tasa de paro hasta el 6,4% en 2026 y acercarla al 6% en 2027. Esta evolución, según el Vicelehendakari, “refleja la mejora estructural del mercado laboral vasco, así como un crecimiento contenido de la población activa”. El consejero ha explicado que “la salida hacia la jubilación de varias generaciones se verá compensada por la incorporación de trabajadores procedentes de fuera de Euskadi, lo que permitirá mantener una base laboral estable”.

Más allá del PIB

Finalmente, Mikel Torres ha querido poner el acento en los indicadores sociales, recordando que “no todo son cifras económicas” y que la justicia social es “una columna vertebral de todas las políticas del Departamento de Economía, Trabajo y Empleo”. De hecho, los últimos datos confirman que Euskadi mantiene el menor riesgo de pobreza del Estado, con solo un 14,8 % de la población en situación de vulnerabilidad”, mejora en la distribución de la renta y se sitúa entre las comunidades con mayor calidad de vida, innovación y desarrollo humano, tanto a nivel estatal como europeo.

“Euskadi no solo crece en lo económico, sino que avanza en cohesión social, bienestar y capacidad innovadora, reforzando su posición como una de las regiones más competitivas y equilibradas del continente”, ha concluido Mikel Torres.

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