Agenda Nagusia es un programa participativo anual, impulsado por la Viceconsejería de Bienestar y abierto a la ciudadanía en general que durante el último año (2025) ha tenido como objetivo recoger la opinión sobre la trasferencia de valores y conocimiento entre generaciones. En los 6 foros que se han realizado a lo largo del año pasado en distintos lugares de Euskadi han tomado parte más de 200 personas de las cuales el 56,3% eran mujeres y 46,3% hombres. Además, entre las personas participantes el 63,4% eran personas jóvenes y el 36,6% personas mayores.
En los encuentros se ha reflexionado sobre la edad como criterio para organizar la sociedad actual. A su vez, se han analizado la conveniencia del contexto actual para el encuentro entre generaciones y la brecha de comunicación entre ellas.
En los foros también de Agenda Nagusia se ha hablado sobre la hipótesis de que la juventud haya pasado de la indignación a la resignación. Por otra parte, se ha profundizado en la capacidad que tienen las personas mayores para enfrentarse a un mundo con retos que nunca antes habían vivido.
Tras un año de trabajo desde Agenda Nagusia se han subrayado 7 conclusiones y 7 propuestas.
Siete conclusiones
1.- Hay riesgo de cometer edadismo estructural si se utiliza el criterio de la edad como exclusivo.
2.- Muchas personas sienten que hoy hay menos espacios naturales de convivencia entre generaciones. La convivencia que antes se daba “de serie” hoy requiere decisiones conscientes y diseño intencional.
3.- No se comunica igual entre generaciones, ni en ritmos, ni en códigos, ni en lenguajes.
4.- Cada vez es más evidente que lo que separa a la sociedad no son tanto los años, si no las condiciones de vida.
5.- Entre algunas personas jóvenes se percibe la resignación como emoción social, no como fallo personal. Emergen también nuevas formas de compromiso: consumo responsable, activismo climático, voluntariado local, iniciativas sobre salud mental…
6.- El Estado del Bienestar europeo es un sistema muy valioso y poco explicado.
7.- No siempre es fácil escuchar la voz joven: a veces las personas mayores ocupan más espacio y otras veces las personas jóvenes se retraen.
Siete propuestas
1.- Revisar las medidas donde la edad funciona como filtro automático.
2.- Reforzar redes comunitarias que mezclen generaciones e incorporar el criterio intergeneracional en las estrategias frente a la soledad no deseada.
3.- Compartir la gramática comunicativa de cada generación haciéndola más entendible, por ejemplo, explicando memes en clave tradicional y viceversa; transformando discursos largos en píldoras.
4.- Dar protagonismo real a la juventud en las decisiones e impulsar programas que muestren de forma tangible que es posible emanciparse.
5.- Introducir contenidos claros sobre como se financia y organiza el sistema (impuestos, cotizaciones, prestaciones, servicios…) en los distintos procesos de formación de las personas jóvenes y adultas.
6.- Crear espacios donde personas con mucha experiencia trabajen junto a personas jóvenes en el diseño de respuestas nuevas.
7.- Diseñar los espacios para equilibrar la palabra usando metodologías que eviten que unas personas monopolicen el debate.
“Las conclusiones de Agenda Nagusia 2025 marcan una hoja de ruta clara para los próximos años, centrada en el compromiso colectivo, la transformación social y la sostenibilidad. Invito tanto a las personas jóvenes como a las mayores un diálogo abierto y constructivo. Recogemos sus opiniones y nos ponemos a su altura para entre todas diseñar una Euskadi en la que se reduzca la brecha entre distintas generaciones” ha señalado la consejera Nerea Melgosa.
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