El Observatorio Vasco de la Vivienda (OVV) analiza las 137.123 las viviendas principales en alquiler en Euskadi y constata que el precio es la principal dificultad de acceso

Fecha de publicación: 

Bloque_de_viviendas_en_Barakaldo.jpeg
  • El 80,8% del alquiler corresponde a mercado libre y casi el 60% del parque se concentra en capitales y municipios de más de 40.000 habitantes
  • Los hogares arrendatarios declaran dedicar, de media, el 47,6% de sus ingresos al alquiler y un 13,2% se retrasó al menos una mensualidad en el último año

El Observatorio Vasco de la Vivienda (OVV), a través del Órgano Estadístico Específico del Departamento de Vivienda y Agenda Urbana, ha publicado hoy el informe de síntesis de la Encuesta a hogares en régimen de alquiler (ENALQ) 2024. El estudio ofrece una radiografía detallada del alquiler residencial en Euskadi, dimensionando el parque de viviendas principales en alquiler, su distribución territorial, el perfil de los hogares arrendatarios, su esfuerzo económico, las condiciones contractuales, las necesidades percibidas de rehabilitación o cambio de vivienda y el nivel de satisfacción con vivir en alquiler.

Según la ENALQ 2024, en la Comunidad Autónoma de Euskadi (CAE) se contabilizan 137.123 viviendas principales en alquiler. De ellas, cerca de la mitad se localizan en Bizkaia (49,1%), algo más de 1 de cada 3 viviendas se ubican en Gipuzkoa (35,1%) y el restante 15,8% en Araba/Álava.

La distribución territorial muestra, además, una clara concentración en los principales núcleos urbanos: las capitales (43,1%) y los municipios de más de 40.000 habitantes (15,5%) concentran casi el 60% de las viviendas en alquiler en Euskadi, mientras que las restantes viviendas se ubican en municipios de menor tamaño (41,4%).

En cuanto al tipo de mercado, algo más del 80% de las viviendas se alquilan en el mercado libre (80,8%). El mercado protegido se distribuye entre la vivienda social y asimiladas (11,8%) y la vivienda de protección oficial y asimiladas (7,4%).

En relación con la titularidad de las viviendas en alquiler, el 80% pertenecen a personas físicas particulares: el 74,6% son propiedad de una sola persona física y el 4,7% pertenecen a más de una persona física. El 20% restante se distribuye entre viviendas en alquiler propiedad de la Administración Pública —o gestionadas por ella—, que suponen el 16% del total, y viviendas que pertenecen a personas jurídicas, que representan el 4%.

En el caso de las viviendas que pertenecen a personas particulares (algo más de ciento dos mil viviendas), en el 17% de las situaciones existe algún tipo de relación entre las personas arrendadoras y arrendatarias: bien se trata de familiares (2,5%) o bien de personas conocidas (14,8%).

Asimismo, el subarriendo parcial alcanza al 5% de los alquileres —el 3,7% corresponde al subarriendo de una habitación y el 1,2% al de más de una—, mientras que el subarriendo total se sitúa por debajo del 1%.

Caracterización de las personas arrendatarias y las viviendas

Las personas titulares del contrato de alquiler tienen una media de edad de 46 años, con un ligero predominio de las mujeres (51,1%) respecto a los hombres (48,9%).

Por nacionalidad, algo menos de la mitad son de nacionalidad española de origen (45,2%). Las personas con nacionalidad de otros estados fuera de la Unión Europea representan algo más de la cuarta parte (26,0%); mientras que el 10,8% son personas nacionalizadas, el 12,3% tienen doble nacionalidad y el restante 5,6% se corresponde a personas de otros estados europeos.

En lo que respecta a las características de las viviendas, la superficie útil media es de 74,2 m², con 4,4 habitaciones y 1,3 baños de media. Cerca del 70% de las viviendas en alquiler disponen de ascensor (69,6%); el 33,2% cuenta con trastero y cerca de un cuarto también tiene garaje (24,7%).

Relación del hogar con el alquiler: composición y trayectoria residencial

En términos de composición, predominan los hogares constituidos por familias con hijos/as (con o sin otros familiares) (32,6%) y los hogares unipersonales (20,8%). Les siguen los hogares monomarentales/monoparentales (18,9%) y los matrimonios o parejas sin hijos/as (con o sin otros familiares) (13,3%). Los hogares constituidos por personas sin relaciones familiares que comparten la vivienda representan el 7,2%, y otras situaciones el 7,3%.

Estos hogares llevan residiendo, por término medio, 6,4 años en la vivienda actual; acumulan 10,7 años viviendo de alquiler y han residido en 3,7 viviendas diferentes de media desde su emancipación, lo que refleja una trayectoria residencial marcada por la movilidad.

Ingresos, renta y esfuerzo económico: presión y episodios de retraso en el pago

La cuantía mensual neta media de ingresos o rentas del hogar se sitúa en 1.874,4 €, y la renta mensual media que se paga por el alquiler asciende a 640,3 €.

También por término medio, los hogares declaran que el 47,6% de sus ingresos se dedica al pago del alquiler. En el último año, un 13,2% de los hogares no ha podido hacer frente, al menos en una mensualidad, al pago de la renta mensual en plazo, lo que evidencia situaciones de tensión económica.

La encuesta recoge, asimismo, la extensión de requisitos adicionales a la fianza obligatoria. Al 25,7% de los hogares en alquiler se le ha solicitado una fianza adicional al depósito obligatorio; a casi el 5% (4,8%) se le ha pedido algún tipo de aval (bancario u otro); y a prácticamente la mitad (49,0%) se le exige contratar un seguro de responsabilidad por daños.

Atendiendo a la intermediación que dio lugar al alquiler, en un 43% de los casos este se produjo tras un contacto directo con la persona propietaria. Cerca del 39% recurrió a empresas privadas intermediarias (38,7%). Por su parte, la intermediación de la Administración Pública se reparte entre Etxebide (12,3%) y los programas públicos creados al efecto (5,4%).

 

Más información en el portal Irekia (Se abrirá en nueva ventana)