- La nueva etapa permitirá desarrollar planes personalizados con 100 personas usuarias de betiON identificadas con riesgo de soledad no deseada.
- El servicio público de teleasistencia reforzará el acompañamiento a 1.500 personas que cuidan en sus hogares a familiares mayores o en situación de dependencia.
- Ambas actuaciones completan la extensión de la teleasistencia predictiva y avanzada a 4.400 personas anunciada en julio.
- La tecnología permitirá identificar señales de riesgo, pero la valoración, el acompañamiento y las decisiones seguirán correspondiendo a los equipos profesionales.
El Gobierno Vasco incorporará al servicio público de teleasistencia betiON una línea específica para prevenir y abordar situaciones de soledad no deseada y reforzará el apoyo que presta a las personas que cuidan en sus hogares a familiares mayores o en situación de dependencia. La consejera de Bienestar, Juventud y Reto Demográfico, Nerea Melgosa, acompañada por el viceconsejero de Bienestar, Iván Larraza, ha presentado hoy en Donostia estas dos actuaciones, que completan la nueva etapa de la teleasistencia pública vasca.
La línea de soledad no deseada comenzará con 100 personas usuarias de betiON, mientras que la actuación dirigida a las personas cuidadoras, que en Euskadi son 107.000, alcanzará inicialmente a 1.500 personas. “Hoy completamos la presentación realizada en julio incorporando dos dimensiones fundamentales del bienestar: la necesidad de mantener vínculos y relaciones significativas y la obligación de cuidar también a quienes cuidan”, ha señalado Melgosa.
Cuidar también a quienes cuidan
La segunda actuación reforzará el acompañamiento ofrecido desde betiON a las personas que se ocupan diariamente del cuidado de familiares mayores o en situación de dependencia. La atención no se limitará a la persona usuaria del servicio, sino que tendrá también en cuenta el bienestar de quien la acompaña, organiza sus cuidados, permanece pendiente de posibles incidencias y asume una parte importante de la atención cotidiana.
Los equipos profesionales podrán valorar la situación de la persona cuidadora, identificar posibles señales de agotamiento o sobrecarga y proporcionar información, orientación, formación y acompañamiento adaptados a cada circunstancia. También se reforzarán las herramientas destinadas a facilitar la organización de los cuidados, resolver dudas, adquirir habilidades prácticas y prevenir situaciones de aislamiento, inseguridad o desgaste emocional.
“Cuidar a un familiar es una expresión enorme de afecto y compromiso, pero no puede significar renunciar al descanso, a la salud o al propio proyecto de vida. Las personas cuidadoras deben saber que no están solas y que también ellas forman parte de nuestro sistema público de cuidados”, ha afirmado la consejera. La teleasistencia predictiva puede contribuir, además, a proporcionar una mayor tranquilidad a las familias. La detección de caídas, la geolocalización o las alertas ante determinadas situaciones permiten que la persona cuidadora pueda ausentarse durante un tiempo, descansar o desarrollar otras actividades con mayor seguridad.
El pilotaje recogió precisamente valoraciones relacionadas con la posibilidad de dejar sola a la persona usuaria durante unas horas, salir del domicilio con mayor tranquilidad y disponer de una mayor seguridad para las familias y las personas cuidadoras. “No pretendemos sustituir la presencia, el afecto o la relación humana. Queremos ofrecer más seguridad, información y apoyos para que cuidar no se convierta en una tarea solitaria ni en una fuente permanente de preocupación”, ha añadido Melgosa.
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