El uso de la banca online aumenta año tras año, pero la utilización de canales presenciales para las gestiones bancarias sigue siendo alta, con un 84% de usuarios que utilizan cajeros automáticos y un 64% que acuden a sucursales. Además, la brecha digital persiste, con diferencias por edad, nivel de estudios y rentas.
Independientemente de a qué grupo demográfico pertenezcamos, a veces es indispensable acudir a nuestra sucursal bancaria para realizar alguna gestión de forma presencial, pero nos encontramos con que existen algunas restricciones en cuanto a las operaciones que se pueden llevar a cabo en un momento dado.
Las limitaciones más habituales se refieren a la cantidad de efectivo que se puede retirar en ventanilla y a horarios de caja específicos para operaciones como el pago de recibos no domiciliados. Y es que no hay una norma general que establezca un horario para estos servicios, pero el banco debe infomar de ellos de forma clara mediante carteles en sus oficinas.
Además, están obligados a adoptar medidas de atención personalizada a las personas mayores y con discapacidad, como la ampliación de los horarios de atención presencial para servicios de caja, en ventanilla o cajero, con asistencia personalizada y la prioridad en caso de alta afluencia de público. Esto es debido a que las organizaciones bancarias están suscritas al Protocolo Estratégico para Reforzar el Compromiso Social y Sostenible de la Banca.
Consejos prácticos para evitar desplazamientos innecesarios
Antes de encaminarte a tu sucursal, ten en cuenta las siguientes recomendaciones:
- Consulta horarios antes de acudir. Cada entidad puede tener normas diferentes, revisa la web o llama a tu oficina.
- Si vas a retirar mucho dinero en efectivo, avisa con antelación, muchos bancos lo requieren.
- Si eres mayor de 65 años o tienes alguna discapacidad, comunícalo, tienes derecho a atención adaptada.
- Solicita cita previa para servicios como asesoramiento financiero, modificaciones contractuales y otras operaciones complejas.
En definitiva, aunque la digitalización avanza, quienes no han dado el salto a la banca online siguen siendo precisamente las personas consumidoras más vulnerables, como mayores, personas con discapacidad o con menor nivel de alfabetización digital. Para ellas, la atención presencial no es una opción secundaria, sino un servicio esencial que garantiza su inclusión financiera.
Por ello, es fundamental que las entidades garanticen un servicio accesible, claro y adaptado a las necesidades de cada persona consumidora. Y recuerda: si un banco no presta un servicio esencial, incumple los horarios anunciados o no te ofrece la atención presencial que necesitas, puedes presentar una reclamación. Hacer valer tus derechos contribuye a mejorar el servicio para toda la ciudadanía.