- Con motivo del Día Meteorológico Mundial, Euskalmet recuerda la importancia de la observación y medición de los fenómenos meteorológicos en Euskadi para la protección de su ciudadanía.
Cada diez minutos, más de 130 estaciones meteorológicas repartidas por todo Euskadi registran la temperatura, la lluvia, el viento o el nivel de los ríos. Son datos que permiten anticipar temporales, activar alertas y mejorar las predicciones meteorológicas a fin de proteger vidas, bienes y ecosistemas. En Euskadi, esta misión de observación se hace realidad a través de la instrumentación desplegada y mantenida por el Gobierno Vasco, junto con la colaboración de las Diputaciones Forales y otras instituciones.
Con motivo del Día Meteorológico Mundial, que se celebra cada 23 de marzo en recuerdo a la entrada en vigor de la Convención de la Organización Meteorológica Mundial (OMM) en 1950, cabe recordar la importancia que tienen estas observaciones meteorológicas y climáticas, así como la información científica de calidad como instrumento esencial para la planificación, la resiliencia y el desarrollo sostenible en el territorio vasco.
El lema establecido este año por la OMM, “Observar hoy para proteger el mañana”, refleja cómo la observación constante del entorno permite tomar decisiones informadas y proteger a la sociedad ante fenómenos meteorológicos adversos, una compleja labor que Euskalmet viene llevando a cabo desde su creación en 1990.
HISTORIA Y EVOLUCIÓN
La observación meteorológica moderna en Euskadi está estrechamente ligada al desarrollo de Euskalmet como institución. Todo comenzó tras las inundaciones de 1983, cuando el Gobierno Vasco advirtió la necesidad de contar con información meteorológica, propia y en tiempo real, de cara prevenir posibles episodios de meteorología extremos.
Fue en 1988 y 1989 cuando se instalaron las primeras estaciones meteorológicas automáticas, que conformaron la denominada “Red Primaria”. Esta Red contaba con 26 estaciones conectadas que permitían conocer en cada momento lo que estaba ocurriendo en el territorio teniendo en cuenta su particular orografía y su variedad de microclimas. Estas estaciones transmitían los datos por teléfono cada hora y medían la temperatura, humedad, viento, precipitación y, en algunos casos, la irradiación y presión.
Poco después, en 1990, se impulsó la “Red Multiuso”, un sistema conjunto de captación de datos que integraba observaciones meteorológicas e hidrológicas gracias a la colaboración entre las diferentes instituciones vascas que formaban la Comisión Vasca de Meterología (diputaciones forales, EHU, EVE y distintos departamentos del Gobierno Vasco). Esta infraestructura incorporó la comunicación por radio, reduciendo los intervalos de información a 10 minutos.
A finales de los años 90, esta red evolucionó hasta convertirse en la “Red hidro-meteorológica del País Vasco”. Un sistema que continúa activo a día de hoy, permanece en constante crecimiento, y engloba a todas las administraciones vascas (Gobierno Vasco, diputaciones forales, ayuntamientos, consorcios de agua, etc.). Se implantaron los primeros sistemas de medición de carácter océano-meteorológico de la mano de AZTI (1992), se creó una red propia de comunicaciones por radio (1995) y se instaló el primer perfilador de aire limpio de la Península Ibérica (1996).
Estos primeros años de vida, Euskalmet se limitó a recoger y transmitir la información meteorológica, y fue partir del año 2001 cuando cambia su propósito y nace el sistema de vigilancia y predicción que conocemos hoy en día.
PRESENTE Y FUTURO
Hoy, la Red hidro-océano-meteorológica del Gobierno Vasco constituye una de las infraestructuras de observación más completas de Europa. En ella se integran distintos sistemas de medición que permiten monitorizar de forma continua la atmósfera, los ríos y el entorno marino. Entre sus principales sistemas destacan:
- La red hidro-meteorológica, con más de 130 estaciones que miden en tiempo real variables meteorológicas, hidrológicas, océano-meteorológicas y en algunos casos parámetros de calidad del agua.
- El radar meteorológico de Kapildui, operativo desde 2005, que permite observar la precipitación y realizar barridos volumétricos de la atmósfera cada diez minutos.
- El radar costero de alta frecuencia, que mide las corrientes superficiales en el Golfo de Bizkaia.
- Las plataformas océano-meteorológicas y la boya de aguas profundas frente a Donostia-San Sebastián, que registran variables del océano y de la atmósfera de manera continua.
- La red de detección de descargas eléctricas, integrada en el sistema europeo LINET.
- La red de disdrómetros, que permite analizar el tamaño, velocidad y tipo de partículas de precipitación.
Toda esta información la recibe Euskalmet, donde los datos se someten a procesos de control de calidad, análisis y generación de productos meteorológicos que posteriormente se difunden a instituciones, empresas y ciudadanía a través de la página web, con una perspectiva de servicio público completamente gratuito.
De cara a afrontar los retos meteorológicos y climáticos del futuro, el Gobierno Vasco está impulsando también un programa de renovación y modernización de esta red de observación. Entre las actuaciones previstas destacan la sustitución del radar de Kapildui por un radar meteorológico de última generación y otro nuevo radar meteorológico compacto, la incorporación de nuevos sensores en decenas de estaciones automáticas, la ampliación de la red de pluviómetros y la renovación de diferentes plataformas de observación oceánica, entre otros proyectos.
OBSERVAR PARA PROTEGER
La utilidad de esta red de observación se refleja especialmente en la vigilancia de fenómenos meteorológicos adversos. El seguimiento que Euskalmet realiza, en tiempo real, de la atmósfera, los ríos y el mar permite activar con antelación avisos meteorológicos y protocolos de protección civil que contribuyen de forma directa a la seguridad de la ciudadanía. En este sentido, Euskalmet ofrece un servicio de suscripción gratuito denominado “Avisos a la carta”, a través del cual cualquier persona puede recibir en su correo electrónico los avisos por meteorología adversa que emite la Agencia.
Estos datos recogidos durante 31 años han alimentado también los modelos de predicción meteorológica, que repercuten en la mejora permanente del servicio operativo de Euskalmet, aportando una mayor precisión en las previsiones a muy corto y corto plazo.
Toda esta información generada por la Red resulta esencial también en ámbitos como la gestión del agua, la planificación agrícola y energética, el estudio del cambio climático o la investigación científica sobre los microclimas del territorio, lo que contribuye a mejorar el conocimiento del territorio y a reforzar la resiliencia de la sociedad frente a los desafíos meteorológicos y climáticos del futuro.
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