El informe europeo sobre la digitalización de la protección social, “Digitalisation of social protection”, revela una gran progresión en los sistemas de prestaciones de los Estados miembros de la UE. El documento analiza cómo se están transformando los procesos de información, solicitud, evaluación y pago de prestaciones tan relevantes como el desempleo, la incapacidad temporal, la maternidad/paternidad, las pensiones, la discapacidad o las ayudas a la vivienda.
La digitalización está mejorando la eficiencia administrativa y facilitando la gestión de prestaciones: permite solicitar ayudas en cualquier momento, reduce desplazamientos, acelera la tramitación y favorece una mayor transparencia en el seguimiento del expediente. Además, destaca el potencial de la digitalización para reducirlas desigualdades de acceso a derechos, al simplificar procedimientos y disminuir el estigma asociado a algunas solicitudes.
Sin embargo, el informe también señala grandes retos a los que se enfrenta en este nuevo paradigma. El avance digital no llega de la misma forma a todas las prestaciones ni a todos los grupos sociales. Las ayudas destinadas a personas en situaciones más complejas -como el ingreso mínimo o los apoyos a la vivienda- continúan siendo menos digitales, debido a la necesidad de comprobaciones presenciales y a la gestión descentralizada. Dicha necesidad de supervisión humana evita errores, sesgos o situaciones de fraude. Asimismo, quienes presentan situaciones administrativas atípicas (trabajo precario, autoempleo, residencia no homogénea) quedan con frecuencia fuera de los sistemas digitales, lo que puede aumentar su vulnerabilidad.
El informe reconoce que la digitalización puede liberar tiempo a los equipos profesionales para dedicarse a casos más complejos, pero advierte de que no existen suficientes evidencias sobre cómo se están reorientando realmente los recursos ahorrados.
Finalmente, plantea recomendaciones para avanzar hacia sistemas digitales inclusivos: fortalecer la confianza institucional mediante transparencia y explicación de algoritmos, garantizar canales alternativos no digitales, implicar a profesionales mediante formación y apoyo, evaluar, monitorizar y probar la tecnología antes de implementar e implicar a las personas usuarias en el diseño de servicios y reforzar la ciberseguridad.
Para más información consulta el documento “Digitalización de la protección social” (“Digitalisation of social protection”, 2025) realizado por Eurofound.