- El número de viviendas de alquiler residencial se incrementa en más de 4.300 unidades en 2024, mientras el alquiler de temporada mantiene un peso reducido y representa un 3,4% sobre el total del parque de vivienda en alquiler. Asimismo, el programa Bizigune de mediación con garantía pública que gestiona Alokabide suma 70 nuevas viviendas en el primer semestre de 2025
- Denis Itxaso, consejero de Vivienda y Agenda Urbana, considera que “es importante que el crecimiento del alquiler responda a la necesidad de vivir en una vivienda estable, y no tanto a dinámicas coyunturales o especulativas”
El mercado de alquiler de vivienda en Euskadi continúa creciendo, según reflejan los últimos datos de la Estadística del Mercado de Alquiler (EMAL), elaborada por el Observatorio Vasco de la Vivienda, dependiente del Departamento de Vivienda y Agenda Urbana del Gobierno Vasco. A fecha de 31 de diciembre de 2024, estaban depositados en el Gobierno Vasco un total de 88.760 contratos de alquiler libre vigentes, correspondientes a viviendas alquiladas a precio de mercado. De ellos, 84.094 contratos se refieren a viviendas colectivas destinadas a uso habitual, que constituyen el objeto central del análisis de esta estadística. Esta cifra supone un incremento del 5,5% respecto al año anterior, lo que se traduce en 4.361 nuevas viviendas incorporadas al parque de alquiler habitual (frente a las 79.733 registradas a finales de 2023). Asimismo, el programa Bizigune de mediación con garantía pública, que gestiona Alokabide, suma 70 nuevas viviendas en el primer semestre de 2025, alcanzando un total de 7.445 inmuebles gestionados a través de este programa de alquiler protegido.
Denis Itxaso, consejero de Vivienda y Agenda Urbana del Gobierno Vasco, ha destacado que Euskadi partía históricamente de un parque de alquiler “relativamente reducido” por razones estructurales, pero “poco a poco estamos consolidando un mercado de arrendamiento imprescindible para atender las necesidades de una parte significativa de la población que no desea o no puede acceder a una vivienda en propiedad”. Y ha añadido que “toda sociedad necesita contar con un porcentaje adecuado de viviendas disponibles en régimen de alquiler, tanto por motivos sociales como económicos. En este sentido, los incentivos fiscales y los programas de intermediación con garantía pública han contribuido a que los y las propietarias encuentren un marco atractivo para poner sus viviendas en el mercado del alquiler, bien sea libre o protegido”.
En paralelo, el estudio también constata un aumento en el número de contratos de alquiler de temporada, que pasan de 2.554 a 3.027 unidades, un dato contenido que representa el 3,4% del parque total de vivienda libre en alquiler. Itxaso ha valorado de forma positiva los resultados de la estadística, y ha subrayado que “los datos demuestran que el mercado de alquiler en Euskadi sigue creciendo de forma estructural, con un incremento sostenido de la oferta de vivienda habitual y un uso aún muy contenido del alquiler de temporada”. En palabras del consejero, “es importante que el crecimiento del alquiler responda a la necesidad de vivir en una vivienda estable, y no tanto a dinámicas coyunturales o especulativas”.
Evolución de precios y características del mercado en cada territorio
La estadística también analiza la evolución de las rentas de alquiler. El precio medio de los nuevos contratos registrados en el cuarto trimestre de 2024 se situó en 835,5 euros mensuales, lo que supone un incremento interanual del 6,3% respecto al mismo trimestre de 2023, cuando la renta media fue de 785,9 euros. Este aumento es paralelo al registrado en el precio por metro cuadrado construido, que sube de 10,6 €/m² a 11,3 €/m², un 6,4% más en un año. “En este contexto”, ha defendido el consejero Itxaso, “es fundamental desplegar todas las herramientas que nos proporcionan las zonas tensionadas, ya que su aplicación permitirá moderar los incrementos del alquiler conforme al IRAV (1,99% en mayo), que interviene sobre los incrementos más allá de las reglas del libre mercado”.
A nivel territorial, el análisis de las fianzas revela que el mayor número de contratos de alquiler habitual se localiza en Bizkaia, con 41.958 contratos vigentes (49,9% del total), seguido de Gipuzkoa, con 30.293 contratos (36,0%) y Álava, con 11.843 contratos (14,1%). Esta distribución se corresponde con el peso demográfico de cada territorio y con la concentración urbana del parque de vivienda. Las áreas funcionales donde se ubican las capitales —Bilbao Metropolitano, Donostialdea-Bajo Bidasoa y Álava Central— continúan aglutinando el grueso del mercado, con el 40,6%, 23,0% y 12,4% de los contratos, respectivamente.
En cuanto a los precios, las áreas funcionales de Donostialdea-Bajo Bidasoa y Bilbao Metropolitano superan la media autonómica de 770,7 €/mes, con rentas de 895,0 €/mes y 801,1 €/mes respectivamente. En cambio, el área de Álava Central se sitúa por debajo de la media.
Un mercado en expansión con perfil residencial
Los resultados del EMAL 2024 ofrecen una fotografía clara de un mercado de alquiler que sigue en crecimiento y que, a pesar de las presiones del mercado y de fenómenos como el alquiler turístico o de temporada, mantiene su carácter predominantemente residencial.
En ese sentido, el consejero ha concluido señalando que “la evolución de los datos respalda las políticas del Gobierno Vasco en materia de vivienda”. Según Itxaso, “seguiremos trabajando para aumentar la oferta de vivienda habitual en alquiler, garantizar precios más asequibles y favorecer un uso ágil, eficiente y responsable del parque público de vivienda, que contribuya a destensionar el mercado libre”.
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