El informe “Unpaid care in the EU”, publicado por Eurofound, revela que el 45% de la población europea proporciona cuidados no remunerados, y estos son realizados mayoritariamente por mujeres. Además, esta labor fundamental para los sistemas de bienestar no tiene el suficiente reconocimiento y no se valora el impacto que genera en la salud, la economía y el empleo de las personas que lo realizan. Por ello, el estudio propone medidas para apoyar a estas personas, sus familiares y avanzar en sistema de cuidado más equitativos.
Según el informe, el tiempo medio dedicado al cuidado es de 30 horas semanales y un 10% de la población europea cuida simultáneamente a varias personas. Además, el 67% que cuida a menores y el 61% de quienes realizan cuidados de larga duración están empleados, y, en consecuencia, aumenta la dificultad de conciliar el trabajo y los cuidados. Cómo ya se ha mencionado, la mayor responsabilidad de los cuidados recae en las mujeres, pero cabe destacar, que el 25% de adolescentes de entre 15 y 17 años también realiza algún tipo de cuidado sin reconocimiento ni apoyo institucional.
Por otro lado, es destacable el impacto en la salud, el bienestar y la economía del cuidado informal en las personas que realizan estas tareas: hasta el 50% de las personas cuidadoras experimenta problemas de salud mental, y un 39% dice tener dificultades económicas asociadas a las tareas de cuidado. Además, las personas mayores que realizan este tipo de trabajos también necesitan atención a convivir con enfermedades crónicas o limitaciones funcionales. Por último, y dependiendo del país, se estima que el valor del trabajo no remunerado es de un 2,4%-4,2% del PIB europeo.
El estudio advierte de que esta responsabilidad suele recaer más por obligación que por elección, debido a la falta de servicios públicos suficientes y accesibles. Asimismo, uno de cada diez cuidadores asume múltiples responsabilidades simultáneas, lo que incrementa aún más la presión.
Para hacer frente a esta realidad, el informe propone una serie de recomendaciones:
- Reconocer legalmente a las personas cuidadoras, independientemente de su edad o vínculo familiar.
- Desarrollar servicios formales de calidad y accesibles (respiro, atención domiciliaria, guarderías, etc.).
- Ofrecer permisos laborales y flexibilidad para compatibilizar el cuidado con el empleo o los estudios.
- Garantizar protección social e ingresos adecuados durante los periodos de cuidado.
- Promover la formación, la participación y la salud física y mental de las personas cuidadoras.
- Visibilizar y apoyar de forma específica a las y los cuidadores jóvenes.
Desde Eurofound se subraya que mejorar las condiciones de quienes cuidan es clave para la sostenibilidad de los sistemas sociosanitarios y para construir sociedades más justas, cohesionadas y resilientes.
Para más información, está disponible el informe completo “Cuidados informales en la UE” (Unpaid care in the EU, 2025) en la página web de Eurofound.