El documento "Addressing knowledge gaps in relation to the long-term care workforce", publicado por la European Social Policy Analysis Network (ESPAN), analiza la situación y condiciones laborales de las personas que trabajan en cuidados de larga duración, un sector clave para el bienestar social de gran parte de la población de la Unión Europea.
El informe, muestra de una forma crítica la realidad del sector de los cuidados de larga duración. Dicho sector supone el 1,5% del empleo total de la Unión Europea, un total de 3,1 millones de personas y pese a su importancia, las condiciones laborales son preocupantes: bajos salarios, contratos temporales y a tiempo parcial y niveles altos de estrés y problemas físicos. Además, el documento también muestra el perfil de la persona trabajadora en los cuidados de larga duración de la UE:
- Alta feminización: el 87% son mujeres.
- Predominio de nivel educativo medio: un 61% tiene estudios secundarios no universitarios.
- Alta presencia de personal auxiliar: el 65% de las personas trabajadoras son auxiliares.
- Trabajo en residencias mayoritariamente: el 63% trabaja en centros residenciales.
- Baja antigüedad laboral: Solo el 45% tiene una permanencia superiora a cinco años en el puesto, frente al 56% de media en otros sectores.
La precarización del sector afecta al personal de todos los países de la UE y muestra la diferencia existente con otros sectores sanitarios. Por consiguiente, existe una gran inestabilidad laboral y grandes dificultades para la conciliación. Según el informe, existe una situación crítica de escasez de trabajadores, agravada por el envejecimiento continuo de la población, lo que demandará más de 1,6 millones de trabajadoras y trabajadores para 2050.
El documento también señala que existen diferencias significativas en la regulación entre los Estados miembros, especialmente en la protección laboral de trabajadoras y trabajadores domésticos y de cuidados en el hogar. Esa diferencia se amplifica con las y los profesionales que viven con las personas que son atendidas, puesto que se enfrentan a mayores situaciones de vulnerabilidad, con menores derechos laborales garantizados.
Para hacer frente a estas problemáticas, el informe propone intervenciones urgentes y cambios estructurales, tales como una mejora significativa de los salarios, estabilización de los contratos laborales e incrementar las oportunidades de formación y desarrollo profesional. La transformación del sector en los próximos años requerirá de políticas y compromisos firmes para lograr los cambios estructurales mencionados, que dignifiquen las condiciones laborales y garantice servicios de calidad y sostenibles.
Para más información, accede al informe completo “Abordar las carencias de conocimiento en el sector de los cuidados a largo plazo” (“Addressing knowledge gaps in relation to the long-term care workforce, 2024”), publicado por la European Social Policy Analysis Network (ESPAN) en noviembre de 2024.