La economía vasca creció un 1,9% en los nueve primeros meses del año

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  • El hecho de que las familias consuman al mismo ritmo que crece el PIB sugiere que el retraimiento del gasto por la inflación está quedando atrás y que el impulso del empleo y la recuperación de los salarios está favoreciendo la expansión de la economía 
  • El motor económico son los servicios, que crecieron en el tercer trimestre un 2,2 %, con una reactivación del comercio, la hostelería y el transporte (1,5 %), mientras que la industria creció un 0,7% y mostró un mayor dinamismo que en la primera parte del año

La economía vasca continúa en la senda del crecimiento estable y equilibrado. Conocidos este jueves los datos de crecimiento de los tres primeros trimestres del año, la tasa de variación media de enero a septiembre es del 1,9 %, cifra que se prevé se mantenga para todo el año o con una «muy reducida» desviación, ha explicado Iñaki Ruiz, viceconsejero de Economía del Gobierno Vasco. Otro síntoma de buena salud económica es que el perfil de «la evolución de los dos últimos trimestres muestra una notable estabilidad y los indicadores coyunturales no sugieren que en los meses transcurridos del cuarto trimestre se haya producido un empeoramiento reseñable».

Las cuentas económicas del tercer trimestre, publicadas por Eustat este jueves, estiman que el producto interior bruto (PIB) de Euskadi creció un 0,5 % en tasa intertrimestral y un 1,8 % en interanual. Ambas cifras coinciden exactamente con la previsión que la Dirección de Economía realizó en octubre, por lo que el escenario macroeconómico que se presentó entonces, y que sirve de soporte a los presupuestos de 2025, ahora en negociación parlamentaria, queda reforzado.

Hay que señalar que Eustat ha modificado ligeramente algunos de los datos de la primera mitad del año, por lo que el desglose de las previsiones no puede coincidir con el resultado ahora publicado. En concreto, aumenta el PIB del primer trimestre al 2,2 % (antes era el 2,1 %) y mejora la visión de la industria, entre otros componentes.

Desde el punto de vista de la oferta, las cuentas económicas indican que el motor de la economía vasca son los servicios, que crecieron en el tercer trimestre un 2,2 %, un poco por debajo de los datos anteriores, pero todavía por encima de la media de la economía. Se aprecia una reactivación del apartado de comercio, hostelería y transporte (1,5 %), que daba muestras de agotamiento a finales de 2023. Por el contrario, las actividades ligadas al sector público y el resto de los servicios desaceleran su impulso, aunque registran valores elevados.

Una de las características del tercer trimestre es la revisión al alza que Eustat ha hecho del valor añadido de la industria en la primera mitad del año, que ahora muestra un mayor dinamismo, aunque lejos de los datos de 2023. En concreto, en el tercer trimestre la tasa de variación de la industria fue del 0,7 %, un poco por encima del dato del segundo trimestre. Es un resultado meritorio a la vista de las dificultades que vive el sector, en especial en su relación con los países del entorno. La mala situación que está viviendo Alemania, y en menor medida Francia, está afectando a las exportaciones de nuestras empresas y hace que tengamos una evolución moderada y con incertidumbres en la industria.

Desde el punto de vista de la demanda, los datos publicados ahora están muy cerca de la previsión de la Dirección de Economía. En concreto, el gasto de las familias creció un 1,8%, igualando la previsión. «El hecho de que las familias consuman al mismo ritmo que crece el PIB sugiere que el retraimiento del gasto que supuso la elevada inflación de los pasados periodos está quedando atrás y que el impulso del empleo y la recuperación de los salarios está favoreciendo la expansión de la economía», ha añadido Iñaki Ruiz.

Por otro lado, la formación bruta de capital mejoró su ritmo de crecimiento hasta el 2,0 %, con buenos resultados tanto para la inversión en bienes de equipo (2,3 %) como del resto de la inversión (1,9 %). En este sentido, el Viceconsejero de Economía ha destacado que «la inversión creció más que la media de la economía, algo que no pasó en los trimestres anteriores» y subraya que «un crecimiento dinámico de la inversión favorece el crecimiento futuro».

15.800 puestos de trabajo netos creados

Respecto al saldo exterior, las cuentas señalan que tanto las exportaciones como las importaciones, en términos reales, aumentaron en el tercer trimestre, a pesar de la incertidumbre del entorno y el freno que se vive en el comercio internacional. «Las importaciones crecieron un poco más que las exportaciones por lo que el saldo exterior restó alguna décima al crecimiento del PIB», ha informado Iñaki Ruiz, «pero eso no es un condicionante para advertir la buena evolución del conjunto de la economía, que se basa en la fortaleza de la demanda interna», ha añadido.

En lo referente al mercado de trabajo, el empleo, medido en puestos de trabajo equivalentes a tiempo completo, aumentó un 1,6 % interanual, una tasa que se traduce en casi 15.800 puestos de trabajo netos creados en el último año. Esa tasa es ligeramente superior al 1,5 % que preveía la Dirección de Economía.

En definitiva, en un contexto económico difícil, condicionado por la debilidad de las economías del entorno, la incertidumbre reinante y los conflictos geopolíticos, la economía vasca muestra un crecimiento estable y equilibrado, que se basa en la demanda interna, tanto en el consumo como en la inversión, y se apoya en los tres sectores principales de la economía, aunque destacan los servicios, lo que permite un crecimiento del empleo sostenido.

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