Compagnie Käfig, de Mourad Merzouki, presenta "Folia" en el Kursaal
Mañana domingo 25 de agosto será el día de la danza en el Auditorio Kursaal, de la mano de la francesa Compagnie Käfig, fundada y dirigida por el coreógrafo Mourad Merzouki, y su espectáculo Folia. Este montaje de danza y música en vivo a caballo entre el barroco y los ritmos y las danzas callejeros, que toma por título el nombre de una danza popular en la corte castellana del siglo XVII, nace gracias al mestizaje y al encuentro entre Merzouki y Frank-Emmanuel Comte, líder del grupo Le Concert de l’Hostel Dieu. Las entradas para este espectáculo se pueden adquirir en las taquillas del Kursaal y del Teatro Victoria Eugenia y en la web quincenamusical.eus.
Sobre Folia, estrenado en el Théâtre Antique de Fourvière de Lyon, en junio de 2018, esto es lo que afirma su director artístico y coreógrafo, Mourad Merzouki: “Los encuentros inesperados entre dos mundos a priori opuestos forman parte de mi enfoque artístico. En mis creaciones, nunca he dejado de llevar el hip-hop a nuevos horizontes, confrontándolo con otros universos musicales y otros cuerpos. En Folia, la danza hip-hop se encuentra con la música barroca del Concert de l'Hostel Dieu, pero eso no es todo: también se entrelazan la danza contemporánea, la danza clásica y un derviche giratorio. Es una verdadera apuesta: he querido combinar esta música popular, poco conocida por el gran público, con sonidos electrónicos para ofrecer un enfoque totalmente nuevo. El diálogo es único e inesperado, y el uso de música adicional confiere a Folia la dinámica que busco. También quería romper la barrera que a menudo separa a bailarines y músicos, integrando a estos últimos en la coreografía. El reto de esta aventura es sorprender al público y romper estereotipos. […] Hay una gran diversidad y una loca modernidad en el repertorio barroco entre los siglos XVII y XVIII. Algunas músicas pertenecen a un repertorio culto, como la música de Vivaldi, y otras proceden de la danza, como las Tarentelles o las Chaconnes. Tomamos una tarantela, sampleamos partituras barrocas para reutilizarlas en bucle, añadimos música electrónica, lo fusionamos todo y bailamos. Lo importante es que ambos mundos se enfrenten, choquen, que se comuniquen entre sí”.


