Un catálogo para que el circo ocupe el lugar que se merece dentro de las artes escénicas vascas

  • Un catálogo para que el circo ocupe el lugar que se merece dentro de las artes escénicas vascas

En los últimos años, el mundo del circo, tras dos largas décadas inmerso en un proceso de profesionalización, ha ido abriéndose paso en el circuito de teatro de calle vasco. Así, recientemente, en el marco de Umore Azoka Leioa, se ha presentado ante el público como un sector profesional. Conscientes de que el principal reto de cara al futuro es el acceso a los teatros públicos, Euskal Zirku Elkartea presentó en dicha feria un catálogo que aglutina a numerosas compañías, escuelas y espacios circenses. Hemos hablado con Mikel Pikatza para ahondar en el tema.


¿Qué es Euskal Zirku Elkartea? ¿Cuándo y con qué objetivo surgió?

Euskal Zirku Elkartea (EZE) es una asociación que agrupa a personas vinculadas al circo en el ámbito de la Comunidad Autónoma Vasca, por profesión o afición. Surgió a finales de 2018 con el objetivo de aglutinar a personas y proyectos relacionados con el mundo del circo vasco y promover colaboraciones en torno a él.


La gente distingue perfectamente algunos géneros dentro de las artes escénicas, como el teatro y la danza. Pero tal vez no ocurre lo mismo con el circo, por su carácter multidisciplinar. ¿En qué consisten, en concreto, las artes circenses y qué las diferencia? ¿Qué características tienen los espectáculos circenses que se están realizando hoy en día en nuestro entorno?

Históricamente, dentro del circo se han aceptado diferentes disciplinas, en función de las características y los acontecimientos de cada época. Hoy en día podríamos decir que se compone de acrobacias, espectáculos aéreos, malabarismos, números de equilibrio y clown, aunque eso sería abordarlo desde un punto de vista limitado. ¿Por qué no incluir dentro de él también la danza contemporánea, la magia, espectáculos con bicicletas BMX, parkour, break dance...? El circo tiene una enorme capacidad de confluencia con numerosas manifestaciones artísticas y en nuestro entorno también se da esa gran diversidad. Destacaría, en ese sentido, la calidad artística de las producciones vascas en los últimos 4-5 años.

Adabaki - Bapatean Zirko


Hubo un tiempo en el que las artes circenses tuvieron un gran peso, pero luego se produjo una especie de apagón, un parón. Al menos desde fuera da la sensación, sin embargo, que en los últimos años vive una especie de renacimiento. ¿Es esto cierto? ¿Cómo ha evolucionado desde el punto de vista de quienes trabajáis en ese mundo? ¿En qué situación se encuentra el circo en nuestro entorno?

El florecimiento no ha hecho más que empezar. Nuestra generación nació sin tener nada o casi nada de relación con el mundo del circo anterior, surgió de la nada; desde las plazas, desde los gaztetxes... Desde los años 70 el circo se encontraba en declive. La propagación del cine y la televisión perjudicó mucho al circo clásico, así como su falta de capacidad de adaptación a los nuevos tiempos. La gente de mi época emprendimos una nueva fase; nadie sabía de dónde veníamos y hacia dónde íbamos. Aunque parecía que no teníamos un lugar en el mercado de las artes escénicas, poco a poco comenzamos a emerger artistas y compañías.

Tras dos décadas de proceso de profesionalización, hemos ido ganado espacios en el circuito de teatro de calle, se han creado espacios y escuelas de circo y miles de personas de todas las edades practican el circo semanalmente. Ahora estamos en muy buen momento. El circo vasco se ha presentado públicamente como un sector profesional. Y no son más que los primeros pasos. Tenemos el convencimiento pleno de que tenemos por delante un camino prometedor.

['e.go] - Dikothomia


¿El catálogo que habéis presentado recientemente es una forma de reivindicar el lugar que corresponde a las artes circenses dentro de las artes escénicas? En concreto, ¿qué habéis recogido en él? ¿Con qué frecuencia prevéis actualizarlo?

Sí, claro. El catálogo es una forma eficaz de mostrarnos ante el sector cultural profesional e institucional, nuestro empeño e intención de situar el circo al mismo nivel que el resto de sectores que conforman las artes escénicas. En él hemos agrupado 29 compañías y 12 escuelas y espacios circenses actualmente en activo. No son todos los existentes, sino los que forman parte de la asociación.

Nos gustaría renovarlo anualmente, a comienzos de año, incluyendo las escuelas y compañías de nueva creación y actualizando los espectáculos de las compañías, de forma que podamos contar con una herramienta útil que refleje la evolución de nuestra realidad.


¿Es una forma de hacer un llamamiento a quienes programan para que tengan en cuenta las artes circenses en las planificaciones anuales? Porque no es casualidad que hicierais la presentación oficial en Umore Azoka Leioa; ¿verdad? ¿Cómo fue la presentación y qué acogida tuvo?

No tenemos problemas en cuanto a los programas de calle, festivales y programaciones estables, donde la presencia del circo vasco está garantizada, pero esperamos que contribuya a abrirnos una puerta que históricamente hemos tenido cerrada, la de los teatros públicos. Ese es nuestro reto.

La presentación de Leioa resultó muy emotiva, con gran encanto y potencia, gracias a las intervenciones artísticas. Por ejemplo, no todos los días se puede ver bailar un aurresku sobre un cable. Nuestra intención era hacer una presentación apropiada y creemos que lo conseguimos, gracias al apoyo de las instituciones públicas. En palabras del director del Departamento de Cultura del Gobierno Vasco, fue todo un punto de inflexión.

Mute - Orain-Bi


Desde el grupo organizador de Umore Azoka Leioa se ha dado a conocer que más de 30.000 personas han disfrutado de las artes de calle en esta XXIII edición. Parece, por tanto, que al público le agradan mucho las artes callejeras y el circo en particular. ¿Notáis ese apoyo? ¿Qué otras carencias detectáis?

Como he dicho, llevamos 20 años trabajando en la calle. Tenemos ganada la programación de calle, el público de la calle siempre está ahí, dispuesto a disfrutar. Nunca podremos agradecer suficientemente a Umore Azoka el trabajo realizado durante 20 años a favor del circo vasco. Pero ahora necesitamos una apuesta decidida por el circo, una política pública a su favor, para poder estructurar el sector y, de una vez por todas, establecer unas bases sólidas.


También se precisan espacios y escuelas en el ámbito de las artes circenses, con el fin de que los profesionales puedan seguir formándose y para que en el futuro podamos contar con nuevos profesionales. Al parecer, contamos con bastantes en Araba, Gipuzkoa y Bizkaia. ¿Qué oferta hay? ¿La formación es una de las claves para garantizar el futuro?

Existe una gran oferta de 0 a 99 años: cursos estables, intensivos, especiales, multidisciplinares, en euskera, en castellano, en inglés... Las escuelas circenses han avanzado gracias a la afición de la gente y han sido capaces de crear un movimiento ellas solas.

No olvidéis que en este país el circo carece de reconocimiento como arte escénico y de una estructuración de la educación en torno a él, por lo que las escuelas existentes tienen un carácter socioeducativo. Pero insisto, aun con muy poca ayuda y apoyo, han construido una sólida base de miles de personas, alumnas y aficionadas. A partir de ahora, será responsabilidad de las instituciones contribuir a la estructuración de este fenómeno que nadie sabe adónde nos llevará.

¡Qué buen día! - Maite Guevara


¿Y en adelante qué? ¿Cómo mira Euskal Zirku Elkartea al futuro? Un mensaje final...

A partir de ahora afrontamos grandes retos. Como asociación, lo primero es sustanciar la representación del sector y, aunque dé un poco de vértigo, tenemos unos años maravillosos por delante. La sensación general que tenemos es que vamos a dar grandes pasos, que el circo no es una moda pasajera, que ha venido para quedarse, que el circo es el futuro de las artes escénicas en Euskal Herria. 


(Especial publicado el 6 de junio de 2023)