Importante contribución de Europa al desarrollo socioeconómico de Euskadi

Una jornada divulgativa organizada por el Departamento de Economía y Hacienda del Gobierno Vasco puso de relieve el impacto de la política regional de la Unión Europea en el País Vasco durante los últimos 35 años - en particular, del Fondo Europeo de Desarrollo Regional (FEDER) - y su contribución al desarrollo socioeconómico y medioambiental de Euskadi.

Desde el primer período de programación (1986-1993) hasta el actual, 2014-2020, Euskadi ha recibido 5.267,80 millones del euros de los Fondos Europeos, una cantidad que ha permitido impulsar inversiones que actualmente siguen suponiendo el 9,5% de todas las inversiones públicas y representan el 0,21% del PIB vasco.

Estos datos fueron dados a conocer por Iñaki Barredo, director de Política de Cohesión y Fondos Europeos del Gobierno Vasco, durante la jornada ‘Europa en Euskadi’, organizada en Bilbao por el Departamento de Economía y Hacienda del Ejecutivo autonómico, en la que se puso de relieve el impacto de la política regional de la UE en el País Vasco durante los últimos 35 años –en particular, del  Fondo Europeo de Desarrollo Regional (FEDER)–, así como la importancia de las estrategias transversales de igualdad y sostenibilidad que se desarrollan en las actuaciones incluidas en los programas operativos.

Según explicó Iñaki Barredo en este encuentro, al que asistieron medio centenar de personas, la política regional de la Unión Europea, así como la gestión que han hecho las distintas instituciones vascas de los fondos procedentes de Europa, ha tenido mucho que ver en la transformación socioeconómica y medioambiental de Euskadi en las últimas tres décadas. Y, aunque reconoció que los más de 5.200 millones de euros recibidos de los fondos europeos son “una aportación considerable”, matizó que, desde un punto de vista cuantitativo, esta cantidad “no explicaría por si sola el grado de desarrollo alcanzado por el País Vasco en estos años”. No obstante, cuantitativamente, “la importancia es singularmente mayor y, junto con el gran desarrollo institucional y la capacidad de autogobierno, es un importante factor explicativo de la gran transformación vivida”, añadió el director de Política de Cohesión y Fondos Europeos.

En su repaso por los diferentes períodos de programación, Iñaki Barredo recordó que entre 1986 y 1993, la ayuda comunitaria y la política de cohesión ayudaron Euskadi a salir de la grave crisis industrial, y que de 1994 a 1999, el apoyo fue para el proceso de revitalización y recuperación de la competitividad de la economía vasca. Entre 2000 y 2006, los fondos europeos contribuyeron al impulso empresarial, a la mejora ambiental y a desarrollar infraestructuras.

En el período 1997-2013 se produjo una reorientación de la política de cohesión europea y, en línea con la Estrategia de Lisboa, los fondos se dirigieron a fomentar la competitividad regional y el empleo, y a desarrollar la economía del conocimiento, impulsando la I+D+i en las empresas; las infraestructuras de innovación; el medio ambiente y los recursos energéticos, y el desarrollo sostenible local y urbano, así como el rural. Y en la misma dirección han ido los recursos recibidos en el período 2014-2020: a mejorar el uso de la TIC, incidir en la I+D+i, apoyar la competitividad de las pymes, fomentar el emprendimiento innovador, favorecer la transición digital y medioambiental, impulsar las energías renovables y, además, favorecer la reparación de la crisis sanitaria originada por el covid-19.

En este sentido, Iñaki Barredo destacó que, tras la pandemia, a la cantidad inicial del Programa Operativo FEDER del País Vasco 2014-2020 se sumaron otros 319,15 millones a través de REACT-UE, el instrumento de ayuda a la recuperación para la cohesión y los territorios de Europa.

En esta jornada, presentada y moderada por Roberto Urkitza, consejero delegado-director de Estrategia Empresarial, intervinieron también Koldo Atxutegi, director general de Atracción a Bizkaia, dentro del Gabinete del Diputado General; Izaskun Landaida, directora de Emakunde, y Alexander Boto, director general de Ihobe.

El representante de la Diputación Foral de Bizkaia recordó que “toda nuestra actividad diaria está condicionada por los fondos FEDER sin saberlo”, refiriéndose al suministro y saneamiento de las aguas, al urbanismo de las ciudades, a las carreteras y otras infraestructuras... “Ese desconocimiento quizás se deba un problema de marketing”, dijo, y añadió que “concienciar a la ciudadanía” de todos estos beneficios “es una obligación”. Koldo Atxutegi también señaló que, en política regional, Europa “marca una línea” y las instituciones deben planificar sus actuaciones en esa línea, y destacó que los fondos NextGenerationEU suponen “una oportunidad, pero también una responsabilidad”, subrayando que deben gestionarse adecuadamente.

No obstante, Koldo Atxutegi añadió que, si bien la financiación europea “nos ayudará”, la Diputación, “comprometida con las transiciones digital y energética, de movilidad sostenible y de cuidados sociosanitarios”, llevará adelante sus proyectos estratégicos sin esperar a los fondos de Europa.

Igualdad

Por su parte, la directora de Emakunde destacó que, si no se aplicaran los principios de igualdad en las acciones cofinanciadas por el FEDER “no estaríamos dando una buena respuesta a los fondos europeos; porque una de sus premisas es no dejar a nadie atrás”. Añadió Izaskun Landaida que “las inversiones no son neutras al género, tienen impactos diferentes en hombres y mujeres”, por lo que incorporar la perspectiva de género a las actuaciones no solo permite medir el impacto de las inversiones en las personas, sino que, además, “es una oportunidad para innovar y una estrategia para dar una respuesta adecuada a los retos que tenemos por delante”. Asimismo, la directora de Emakunde aplaudió que, en el nuevo periodo de programación, se refuercen la perspectiva de género y la igualdad, incorporándolas en todos los proyectos y en todas sus fases, y añadió que la igualdad “puede ser un factor que nos diferencie”. Izaskun Landaida no quiso terminar su intervención sin reconocer la labor del equipo de Emakunde y de todas las personas del grupo de trabajo técnico interinstitucional de los fondos europeos, para incorporar de forma sistemática la perspectiva de género y la igualdad en los programas.

Sostenibilidad

El director general de Ihobe coincidió en que, como la igualdad, la sostenibilidad “nos situará mejor en Europa”, por lo que debe ser un factor a priorizar. Alexander Boto subrayó que “el concepto medio ambiente debe ligarse al desarrollo económico. Europa quiere ser el primer continente neutro en carbono y eso significa un cambio de nuestra economía. Por eso la estrategia europea del Pacto Verde también es económica”. Asimismo, destacó el volumen de fondos europeos destinados a ‘objetivos verdes’, y dijo que, en lo que a la transición verde se refiere, la UE está haciendo “muy bien” dos cosas: “Nos está indicando el rumbo y nos está marcando la velocidad con la que debemos llegar a los objetivos”.

Pero, además, Alexander Boto quiso compartir con los asistentes su preocupación por la escasa percepción que tiene la ciudadanía sobre los fondos europeos; por cómo se percibe la política regional de la UE, por cómo se entiende la aportación cualitativa y cuantitativa de la ayuda comunitaria… En suma, la “lejanía” con que se ven Europa y su contribución .

A este respecto, Iñaki Barredo reconoció que, aunque todos los programas tienen una estrategia de comunicación, esta no ha sido una prioridad. “Hasta ahora, la gestión ha estado por delante de la comunicación”, dijo. “Pero en el nuevo período de programación, la comunicación, al igual que las estrategias transversales, será también fundamental. Por eso estamos pensando en nuevas ideas, más sofisticadas, más dinámicas de comunicación que, además, serán exigidas por la UE”.

Como colofón de la jornada, el director de Política de Cohesión y Fondos Europeos del Gobierno Vasco, subrayó que “el impacto de Europa en Euskadi es relevante, como orientación estratégica. Por eso debemos tener claro qué queremos hacer como país, y hacerlo mirando a Europa y a los mejores. Solo así seremos capaces de aprovechar bien los fondos Next para desarrollar proyectos que van a ser capaces de transformarnos como sociedad, para crecer más, y ser mejores, más verdes y más inclusivos”.