Cine y divulgación científica a fuego lento en el Festival #LabMeCrazy

  • Cine y divulgación científica a fuego lento en el Festival #LabMeCrazy

#LabMeCrazy! Science Film Festival es una interesante iniciativa del Museo de Ciencias de la Universidad de Navarra que busca acercar el conocimiento científico al público joven a través del lenguaje audiovisual. Del 21 al 25 de febrero ofrece la oportunidad de disfrutar de diferentes proyecciones y actividades en su tercera edición. Hemos tenido la oportunidad de conversar sobre el festival con Javier Diez, su coordinador, quien nos ha acercado los detalles del mismo.



¿Cómo nace #LabMeCrazy!? ¿De dónde surge la idea de poner en marcha un festival de este tipo?

#LabMeCrazy! Science Film Festival es una iniciativa del Museo de Ciencias Universidad de Navarra, institución dedicada a la educación, divulgación e investigación en torno a la ciencia. Los nuevos avances de la ciencia y el desarrollo tecnológico pueden llegar a transformar la condición humana, y también plantean dudas sobre el papel de la misma y la responsabilidad que tienen los y las científicas. Buscábamos una forma de hacer llegar a la sociedad navarra este debate, de forma amena y adaptada a estos tiempos.

Recordábamos que durante muchos años se celebró el festival de cine de naturaleza TeleNatura, por eso hablamos con Bienvenido León, el profesor de la Facultad de Comunicación que lo dirigió. Así comenzó a gestarse #LabMeCrazy! Science Film Festival, un festival dirigido sobre todo a gente joven que tiene como objetivo despertar pasión por la ciencia y nuevas vocaciones científicas.


La edición inaugural se celebró en 2019. ¿Qué destacaríais de aquel primer encuentro?

Desde una perspectiva interna, destacaría la gran satisfacción de ver hacerse realidad este proyecto tan ilusionante. Son muchos los buenos proyectos que finalmente no logran ver la luz.

Como evento en sí, nos quedamos con la buena acogida que tuvo en todos los ámbitos. Fue muy bien recibido por la industria audiovisual en general, ya que desde ese primer año se inscribieron casi 2.000 producciones de casi un centenar de países. Nos alegró mucho también el interés que despertó en los medios de comunicación, que lo cubrieron ampliamente. Y quizá lo más bonito fue ver a muchas personas jóvenes en las proyecciones y actividades, nos ilusionó mucho para seguir adelante.

 




Como dices, recibís a concurso más de un millar de producciones audiovisuales de todo el mundo. ¿Qué valoración hacéis de esta respuesta y cómo se realiza la selección de las obras premiadas?

Consideramos que la participación es muy buena, teniendo en cuenta que somos un festival recién nacido. Pero queremos hacerlo aún mejor. Se trata de poco a poco llegar a todas las productoras de contenidos audiovisuales para que no perdamos ni una gran producción que nos ayude a conseguir los objetivos que dan vida al festival.

En cuanto al proceso de selección, es un proceso muy laborioso. Contamos con un jurado preliminar muy amplio que visiona y valora todos los trabajos presentados. El resultado de esta labor es la selección de finalistas en las diferentes categorías. Estos trabajos pasan por último al jurado oficial del festival, que está formado por personas de diferentes perfiles: científicos, comunicadores, cineastas, estudiantes… De este ambiente multidisciplinar salen los ganadores del festival.


¿Existe un género cinematográfico que responda mejor a la divulgación científica o es posible abordarla desde cualquier tipo de lenguaje audiovisual?

Históricamente se ha considerado el género documental como el más idóneo para la divulgación con medios audiovisuales. Esto es porque está estrechamente ligado a la realidad. Además, tiene la capacidad de explicar asuntos complejos de forma sencilla y agradable. Pero como en el resto de ámbitos de nuestra sociedad, en los últimos años ha habido una evolución tecnológica tremenda que ha cambiado tanto la forma de producir audiovisuales como el modo en que se consumen.

Con el fin de recoger todas estas formas de comunicar la ciencia, el festival tiene varias categorías. Hoy la producción de vídeo se ha universalizado. Hace 20 años, el material para producir un audiovisual para televisión o cine era muy costoso. Ahora se producen millones de vídeos cada día y son ofrecidos inmediatamente al público, con un alcance mundial.

Así que podemos concluir que hay multitud de formas de divulgar ciencia a través de los audiovisuales. Cada estilo tiene su público y sus características de consumo. Y todo está en constante evolución. Es importante saber localizar los elementos clave de cada estilo y explotarlos para que la divulgación sea efectiva.

 



El festival cuenta con un conjunto de actividades paralelas. ¿Qué aportan al programa estas acciones complementarias?

El cine es maravilloso y puede producir un impacto muy grande en el espectador, hasta el punto de incluso propiciar un cambio en su vida. Pero la experiencia cinematográfica nunca va a poder dar un contacto real con la práctica de la ciencia.

Por eso, desde #LabMeCrazy! Science Film Festival queremos ofrecer a las personas la posibilidad de meter las manos en la masa, de tener verdaderas experiencias científicas. las organizamos con temáticas diferentes, pero siempre tienen algo en común: están dirigidas por científicos o investigadores.

Por tanto, ayudamos a las personas asistentes a conocer la realidad del trabajo científico. Nos parece algo muy importante si buscamos despertar nuevas vocaciones en ciencia.


Según los datos recogidos por diversos estudios, la presencia de mujeres en sectores como la Ciencia está estancada por debajo del 40%. ¿Cómo puede ayudar la comunicación a reequilibrar esta situación?

Este es un asunto muy complejo de tratar, ya que las causas son muchas y de ámbitos muy diferentes. Los cambios sociales suelen ser lentos y hay que afrontarlos con buen ánimo y armados de paciencia.

Los medios de comunicación juegan un papel muy importante, ya que determinan qué mensajes llegan a la sociedad. El equipo de #LabMeCrazy! Science Film Festival es consciente de la responsabilidad que tiene, por ello contribuimos dando visibilidad a referentes femeninos en la ciencia y en el cine, ya sea por personas que protagonizan las películas como las que participan en los coloquios o en las actividades.

Un ejemplo es el caso del documental que ganó el premio principal del festival en la primera, que se centraba en la figura de la científica Marian Diamond.

 




Queremos destacar del programa de este año la intervención de varias personas con influencia en la divulgación de contenidos en redes sociales. ¿Qué objetivos tiene esta iniciativa?

Como ya hemos mencionado antes, la forma de comunicarse en la sociedad cambia constantemente, pero desde la irrupción de internet y sobre todo el uso generalizado de los smartphones y las tablets este cambio se ha acelerado muchísimo. Existen multitud de plataformas en las que se habla de ciencia, cada una con sus particularidades para comunicar. Al ser este un medio muy utilizado por los y las jóvenes, nos parecía interesante invitar a influencers de éxito en la divulgación de la ciencia para que cuenten sus experiencias y den algunas claves sobre cómo comunicar ciencia en cada plataforma.

Esta es una vía de llegar a nuevos públicos, no queremos desaprovechar la oportunidad de conseguirlo. Ojalá el LabMeCrazy Social Media Forum sea una iniciativa que contribuya a formar a nuevos divulgadores en las redes sociales.


¿Cómo os gustaría que siguiera creciendo #LabMeCrazy!?

Antes de crecer, es necesario afianzar una posición fuerte en la sociedad navarra. Esto pasa por entablar relaciones duraderas con instituciones públicas y privadas que compartan unos mismos objetivos sociales, con los medios de comunicación, con la comunidad universitaria y la sociedad en general, la industria audiovisual… Es algo que se gana con el trato continuado y con un buen trabajo, ofreciendo contenidos útiles y de su agrado. Lo primero es seguir consolidando esta posición.

Según se avanza en ese proceso, es natural que vayan surgiendo oportunidades para llevar al festival a otras sedes, con el fin de transmitir pasión por la ciencia al mayor número de personas. Pero por el momento no hay prisa, primero hay mucho trabajo por hacer en casa…

 

(Especial publicado el 21 de febrero de 2022).