Aitor Merino: "'Fantasia' es una película sobre la realidad"
- Fecha26 de Noviembre
- Temática Audiovisual
Aitor Merino ha estrenado en el festival de cine de Málaga "Fantasia", un largometraje documental nacido en un crucero familiar a bordo de un barco de mismo nombre.
El actor y director Aitor Merino (San Sebastián, 1972) lo tuvo claro en cuanto vio el nombre del barco que los llevaría en un crucero para celebrar las bodas de oro de sus padres, "Fantasia", que así se llamaría también el nombre de la película que saldría de ese viaje.
Aquel idílico reencuentro de la familia, que vive separada hace ya bastantes años -los padres en Pamplona, Aitor en Madrid y Amaia, hermana de Aitor y también cineasta ("Non dago Mikel?"...), en Ecuador-, sucedió en junio de 2015, pero Merino no ha querido que la luminosidad cegadora del crucero deformara el resultado y ha completado la película con varias miradas a la cotidianeidad familiar en Pamplona, tomadas al regresar del viaje: la vejez, el frío de Pamplona en diciembre, las ausencias y la realidad, frente al sol, la calidez, la alegría y la fantasía.
Hemos pillado a Merino en Málaga, presentando la película en el festival de cine de la ciudad andaluza.
Ha llegado la hora de mostrar "Fantasia". ¿Cómo habéis vivido el estreno de Málaga?
Muy ilusionados. Hace seis años que mis padres, Amaia y yo mismo empezamos a hacer el viaje a bordo del "Fantasia", y en Málaga nos hemos juntado todo el equipo para estrenarla. ¡Estamos muy contentos!
Al principio llevaste la cámara al viaje sin ninguna intención concreta. ¿Cuándo te diste cuenta de que de ahí podía salir una película?
Al principio no sabía que saldría una película de todo esto. Llevamos la cámara al viaje, y empezamos a grabar como si estuviéramos trasteando.
Lo primero que nos llamó la atención fue el barco, el ambiente hortera. Pero la cámara, mi mirada, comenzó a centrarse poco a poco en mis padres, y atrapamos cosas preciosas que sucedieron durante esos días. Fue entonces cuando vi que podíamos hacer una película, y decidí que fuera un pequeño documental.
Durante el invierno siguiente, con Amaia de regreso en Ecuador y yo en Madrid, pensé que "Fantasia" podía ser una película sobre la realidad.
Como ya hicieras en "Asier eta biok", te has expuesto de una manera muy sincera a la cámara, y estas vez también a tu hermana y tus padres. ¿En qué medida temes esa exposición y cuál es su recompensa?
Sí, es cierto que no es fácil mostrar la intimidad propia y la de los que más quieres ante la cámara, pero ¿para qué vas a hacer una película, si no es para mostrar lo que quieras desde la sinceridad?
Creo que compartir esos momentos dota de sentido este trabajo. Estamos más que acostumbrados a ver en televisión y demás cómo se muestra la intimidad a cambio de dinero, como mercancía; en esta película, la intimidad se utiliza para mostrar amor.
Y eso trae su pequeña recompensa. El público agradece encontrar historias contadas con sinceridad.


