La conversión de Ignacio de Loyola guía 'Iñigo', la última película de Imanol Rayo

  • La conversión de Ignacio de Loyola guía 'Iñigo', la última película de Imanol Rayo

  • Fecha12 de Julio
  • Temática Audiovisual

Cuenta Imanol Rayo (Pamplona, 1984) que siempre tiene tendencia a elegir "a contracorriente". Quizá ahí radique el motor de Iñigo, un proyecto arriesgado en el que el se acerca a Ignacio de Loyola, "una figura mediáticamente menos querida y que genera ambivalencias"

La ausencia de diálogos, el uso exclusivo de luz natural y la recreación del sonido del silencio terrenal marcan un largometraje que se estrenará el 27 de septiembre en la Basílica de Loyola

Cuenta Imanol Rayo (Pamplona, 1984) que siempre tiene tendencia a elegir "a contracorriente". Quizá ahí radique el motor de Iñigo, un proyecto arriesgado en el que el se acerca a Ignacio de Loyola, "una figura mediáticamente menos querida y que genera ambivalencias". Y lo hace desde la conversión que experimentó Iñigo de Loyola, fruto de una larga convalecencia tras caer herido en la batalla de Pamplona en 1521, como soldado del bando castellano, y que le llevó a convertirse y fundar la Compañía de Jesús. Dejando a un lado la Historia, la película se sitúa en la primera jornada en la que, tras ese reposo en su casa-torre de Azpeitia, el personaje pone el pie en el exterior por primera vez. Se inicia así una experiencia inmersiva para el espectador, que acompaña a Iñigo en su viaje, tanto interior como exterior. La ausencia de diálogos, el uso exclusivo de luz natural y la recreación del sonido del silencio terrenal marcan un largometraje que se estrenará el 27 de septiembre en la Basílica de Loyola. Formará parte del V centenario de la conversión de Loyola y será como "cerrar un círculo de 500 años en el lugar de los hechos, más o menos", avanza Rayo.

Según cuenta el realizador, desde hacía años le atraía acercarse a la leyenda de los primeros jesuitas y ahí siempre terminaba por ganar peso Iñigo de Loyola "porque era el creador de todo ello y estaba también mi tendencia a ir a lo esencial". Sin embargo, tuvo que llegar un encierro, el del confinamiento del pasado año, para que terminase por arrancar el proyecto. Porque "salvando las distancias obvias y comparaciones", la pandemia obligó a experimentar un parón obligatorio similar al que vivió Iñigo de Loyola tras caer herido en Pamplona: "Él, desde el punto de vista barojiano, es un personaje de acción, bien posicionado y guerrero, que de pronto tiene un parón obligatorio y tiene que estar unos meses entre cuatro paredes".

Rayo llamó a Javier Aguirre, su director de fotografía habitual, a Javier Godino, encargado de interpretar a Iñigo –único personaje de la película– y a su equipo técnico habitual, para terminar por dar forma a una película hecha "a tumba abierta" y con buenos medios técnicos, pero "sin ningún tipo de presupuesto". Se inició así un proyecto que gira en torno al concepto de viaje, introspectivo y externo, con una frase del escritor Georges Bernanos como punto de partida: "El primer paso se da hacia dentro y en silencio".

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