J.L. Iratzoki: «"Hemendik" muestra la estrecha relación entre cultura y producción industrial»
El año pasado veía la luz «Hemendik», una publicación sobre diseño que muestra 50 exitosos ejemplos de factura vasca. Pero no se trata de una mera publicación, es una colección, todo un catálogo y, sin embargo, no es más que una muestra. Se trata, asimismo, de un recorrido, pero no cronológico, sino con múltiples direcciones y revisiones. Un viaje hacia el conocimiento de algunos iconos de nuestra producción industrial más antigua y también de la más reciente. El responsable de la publicación, Jean Louis Iratzoki, nos ha contado los pormenores de esta joya, nacida en el estudio de diseño Iratzoki-Lizaso de Azkaine.
¿De dónde proviene la publicación? ¿Cómo surgió la idea de crear este catálogo?
La historia de un objeto proporciona la oportunidad de entrelazar contextos variados como el geográfico, el histórico, el político o el social. Mediante esta seleccio?n de 50 productos se muestran diversas facetas de un pai?s dividido en diferentes entidades al que le falta una memoria colectiva. En este libro se ha querido abordar la diversidad de Euskal Herria a través de los objetos.
Por otra parte, en este país, la producción industrial y artesanal no se tiene en cuenta como se merece y se tiende a menospreciar su valor cultural. Hemos querido tender un puente entre estos dos mundos. Entre cultura y producción.
¿Qué características tiene, en vuestra opinión, el diseño vasco?
El diseño vasco es muy difícil de calificar. Ni siquiera sé si existe un diseño vasco como tal, o un diseño francés o uno español…
En las culturas no se encuentran elementos químicos puros, ni falta que hace. Pero sí que se dan una serie de características que, aun sin ser exclusivas, diferencian a una cultura de otras. Por ejemplo, en el caso de muchos objetos vascos, la forma y la función suelen estar estrechamente ligadas: son diferentes a nivel funcional.

El libro reúne ejemplos de muebles, ropa, enseres, vehículos, marcas, etc. ¿En qué ámbitos ha destacado o destaca nuestro diseño?
En nuestro país se lleva tiempo trabajando en todos los ámbitos, desde la confección de ropa hasta la fabricación de armas. Pero al diseño no se le ha dado la importancia que merece.
A día de hoy quizá sea el mundo del mueble, junto con la máquina herramienta, el que cuenta con una mayor presencia en la escena internacional.
¿Cómo se ha llevado a cabo la selección de los 50 productos que aparecen en el libro? ¿Qué criterios se han seguido?
No se ha tenido en cuenta ni la cronología ni la tipología de los objetos. Se han entremezclado intencionadamente, saltando de una a otra, pasando de una chistera a una cadena de acero, y a continuación a un dulce.
Sin reparar en la cronología, puesto que uno de los objetivos del libro es demostrar que las cosas se hicieron antes, se hacen ahora, y se seguirán haciendo mañana. Que superaremos las crisis. Pero para ello necesitamos conocernos mutuamente.

Por otra parte, a la hora de llevar a cabo la selección, hemos tomado en consideración los productos de toda Euskal Herria. Y es que muchas veces los planteamientos son parciales: se da un enfoque centrado en la Comunidad Autónoma Vasca, o en Navarra o en Iparralde.
Sin embargo, la selección de los productos se ha realizado de manera arbitraria… porque seleccionar implica de por sí renunciar. Podrían aparecer otro montón de productos, pero con esos 50 ya se cuenta algo.
Son objetos que se han convertido en símbolos. ¿Qué factores deben concurrir para que un objeto se convierta en «icono», es decir, para que un diseño trascienda más allá del propio producto?
Para que un objeto se convierta en icono debe pervivir y, sobre todo, debe convertirse en un ejemplo representativo de un sector, de una época o de un conocimiento en concreto.
Por otra parte, un objeto icónico debe animar las experiencias o emociones de un grupo de personas. Y, a decir verdad, ha sido un gran placer conocer las sensaciones, recuerdos y testimonios que la gente ha compartido con nosotros y nosotras tras la lectura.

La crisis de la COVID-19 ha generado una gran incertidumbre en todas las áreas. ¿Cómo creéis que puede afectar a la industria del diseño en nuestro contexto?
La crisis sanitaria actual tiene un gran impacto en la producción, en la venta, en la distribución, en todos los ámbitos… y, sobre todo, en la mente de las personas. Por lo tanto, el efecto también se dejará notar en el mundo del diseño. De por sí, no es algo malo… porque habíamos tomado un rumbo sin salida, tanto en materia de producción como de consumo. En algunos ámbitos, permitirá activar la producción local.
Además, cambiará la forma de consumir, se transformará la red energética, y debería imponerse al fin la conciencia ecológica. Tenemos por delante un gran desafío.
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(*) El libro está a la venta en tres versiones diferentes: euskera/francés - euskera/inglés - euskera/castellano.
(Especial publicado el 23 de marzo de 2021).


