La compañía de Enkarni Genua y Manolo Gómez, celebra este domingo en el Victoria Eugenia el cincuenta aniversario de su creación

  • La compañía de Enkarni Genua y Manolo Gómez, celebra este domingo en el Victoria Eugenia el cincuenta aniversario de su creación
    Enkarni Genua y Manolo Gómez, con Erreka Mari y Martin, que estarán el domingo en el Victoria Eugenia. / lobo altuna

  • Fecha24 de Febrero
  • Temática Artes escénicas

Txontxongillo Taldea surgió hace cincuenta años «fruto del amor» de sus fundadores, Enkarni Genua y Manolo Gómez, al euskera, a Euskadi, a la naturaleza y, sobre todo, a infundir valores entre los niños. Con ellos, generaciones de vascos han crecido y se han educado junto a personajes como Erreka Mari. Seguro que bastantes estarán en la celebración de estas bodas de oro, «de mucho trabajo, pero también de mucha suerte», el domingo en el Victoria Eugenia y donde Genua será reconocida como socia de número de la Real Bascongada de Amigos del País.

Pero es otro amor el que da comienzo a esta historia en la década de los 60 del siglo pasado, el de dos directores de sendos grupos teatro amateur, uno de chicos y otro de chicas, que comenzaron a salir y decidieron juntar sus compañías y crear el Grupo de Teatro de Los Luises del Antiguo de San Sebastián. Fue allí donde se conocieron Enkarni y Manolo. Se hicieron novios, se casaron y tuvieron hijos.

Cuando escolarizaron a su primera hija optaron por una ikastola, con el handicap de que ninguno de los dos sabía euskera. «Como buenos padres decidimos aprender un poco», recuerda Genua. Enseguida vieron que «se trataba de una lengua que era un bien cultural de este pueblo, que estaba en una situación difícil». Se involucraron en la dinámica del centro y para el primer 'jaialdi' se ofrecieron a participar con unos títeres que habían utilizado en alguna obra y su euskera vacilante. «Fue una novedad. En ese momento no existía apenas nada», comenta la pareja. El boca oreja fue de ikastola en ikastola y así empezaron a recorrer el país.

Era 1971, y ahí nacieron sus primeros personajes, Leire y Eneko, con un guion muy básico. La única referencia que tenían era la de 'Colorín', con el chico que salva a la chica del peligro... Desde entonces han sido cerca de una treintena espectáculos los que han estrenado, algunos de ellos todavía en su repertorio como 'Erreka Mari, Euskalerriko azken lamina' (1978) o 'Printze txikia' (1983). Durante mucho tiempo, cada año presentaban una obra «siempre en euskera y nos han entendido siempre, incluso en Ablitas».

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