Homenaje al universo del bertso en Aramaio
Desde hace más de cincuenta años en enero se celebra una cita imprescindible para los y las amantes de la bertsolaritza. El Bertso Eguna, punto de encuentro para personas aficionadas y profesionales y que sirve de reivindicación de la propia disciplina, tiene lugar este año en Aramaio, el día 18. Para acercarnos a esta celebración hemos hablado con el coordinador general de Bertsozale Elkartea, Jon Agirresarobe. Agirresarobe conoce muy de cerca la iniciativa, ya que hasta el año pasado estuvo al frente del área de promoción de la asociación, que es la encargada de organizar, entre otros, los Campeonatos y los Bertso Eguna.
El Bertso Eguna es una iniciativa con un largo recorrido. ¿Cuál es su origen y qué camino ha hecho durante estos años?
El Bertso Eguna está vinculado a Donostia desde su fundación y desde Bertsozale Elkartea agradecemos mucho al Ayuntamiento de la ciudad el trabajo realizado durante muchos años. Donostia celebraba cada año su Bertso Eguna, a finales de enero. Organizado inicialmente por el ayuntamiento y posteriormente en colaboración con Bertsozale Elkartea, se homenajeaba a un bertsolari o grupo de bertsolaris.
Después, en los 90, vino el primer cambio. La asociación propuso que el acto, que tenía un gran seguimiento, fuera un espacio de experimentación. El Bertso Eguna era un día lleno de actividades desde la mañana a la noche: por la mañana había bertsolaris en la calle, después se celebraba la sesión principal y, para redondear el día, una cena. Cada año se elegía un tema para el acto principal, uno de actualidad en el mundo del bertsolarismo o un tema social.
Más adelante iniciamos una tercera fase y a partir de 2018 hemos organizado una iniciativa itinerante. Es decir, trabajar, como es habitual, un tema o motivación, pero una cita itinerante que se extendería a toda Euskal Herria, no solo en Donostia. En 2018 lo celebramos en Mungia, el año pasado en Barañain y este año en Aramaio.
¿Cuál ha sido la respuesta del público en este tiempo?
El bertso Eguna ha estado siempre en la agenda de las personas aficionadas al bertsos, sin duda. Ha sido así tanto en Donostia, donde la gente se reunía desde la mañana, se llenaba el Kursaal y la cena también estaba a tope, y también en Mungia o en Barañain.
En estas últimas los números son otros, pero estamos muy a gusto con la respuesta que han tenido. En Mungia, tal y como vamos a hacer este año, organizamos una comida paralela de bertsos: quizás una actuación con un tamaño más adecuado para la disciplina, pero varias sesiones a la vez. Este año también nos reuniremos entre 70 y 80 personas a la misma hora, pero en cinco lugares diferentes.

(Una imagen de una de las bertso-bazkaris del 2018. Mungia. Fuerte: Xenpelar Dokumentazio Zentroa).
La bertsolaritza parece vivir una época favorable como disciplina: existen innovaciones en temas y formatos, se experimenta y combina con otras expresiones artísticas, ha habido un acercamiento de nuevos públicos... ¿Es cierta esta imagen? ¿Qué riesgos reales debe afrontar el bertsolarismo para asegurar su transmisión?
Es cierto que existe esa imagen de éxito en torno al bertsolarismo, se trata de un movimiento que reúne a muchas personas. Nuestra asociación quizá sea el punto de encuentro principal, pero hay mucha gente trabajando por el bertso de pueblo a pueblo, y con mucha motivación. Creemos que a muchos les sirve para situarse en la sociedad actual, para cambiar, para mejorar… Al mismo tiempo, a medida que la sociedad va cambiando, la disciplina misma se va transformando. Por eso están surgiendo nuevas formas de entender el bertsolarismo, nuevos tipos de sesiones, nuevos públicos… y bueno, gestionar todo eso no es fácil. Como ocurre con todos los cambios, da muchos quebraderos de cabeza.
En la asociación tenemos claro que la medida del bertsolarismo no es la que se ve cada cuatro años en el BEC. La medida real se toma semana a semana, sesión a sesión. Se organizan sesiones variadas (a lo largo del año 2019 fueron más de 2000), siendo la diversidad una característica. Antes hablábamos de la bertsolaritza y quizá deberíamos empezar a hablar de las bertsolaritzas. Eso sí ha cambiado.
Por supuesto, siendo parte de la cultura vasca, hay que hacer un gran trabajo para no perder su presencia diaria en nuestra sociedad y garantizar su transmisión. Pero estamos muchos agentes para hacer este trabajo, pueblo a pueblo, muy implicados, y ese es el mejor tesoro que tiene nuestra disciplina.
En este sentido, aprovechasteis la edición del año pasado para destacar el trabajo que se realiza desde las bertso eskolak. ¿Cuál es la aportación que se está haciendo desde estos espacios?
Las escuelas de bertsos son muy variadas. Igual que el bertsolarismo es plural, también lo son nuestras escuelas: las de los niños y niñas, las de personas adultas, las de aficionados y aficionadas… Y además, tenemos que tener en cuenta que estas estructuras no son sólo escuelas para crear bertsolaris, también son espacios de encuentro, y de esas relaciones e intercambios surgen también las personas que proponen los temas, las y los organizadores, personas aficionadas, jueces y juezas… muchos agentes que acabarán desarrollando un trabajo futuro en este ámbito.
Tener un grupo así en diferentes pueblos es un lujo y todo ese universo mantiene vivo el bertsolarismo.

(Un momento de la celebración en Barañáin el año pasado. Fuente: Xenpelar Dokumentazio Zentroa)
Como has comentado, en las últimas ediciones la cita ha viajado por diferentes pueblos y este año se celebrará en Aramaio. En el caso de Araba, ¿cuál es el estado de salud del bertsolarismo?
En muchos pueblos de Araba tenemos bertso eskolas que hacen un trabajo impresionante. Por supuesto, el bertsolarismo está estrechamente relacionado con la normalización de la lengua. Teniendo en cuenta la realidad lingüística del herrialde, hay bertso-eskolas en muchos pueblos y eso es realmente una satisfacción. Sus agentes están muy concienciados con la situación sociolingüística del país.
En el caso concreto de Aramaio, hemos encontrado un grupo de trabajo muy motivado desde la primera reunión. Ya nos conocíamos de antes, somos compañeros en el trabajo diario y no han fallado. Se tomaron el reto con mucha ilusión y están muy motivados. ¡Sólo nos falta que llegue el día!
¿Cómo os planteáis la convocatoria para próximas ediciones? ¿Hay áreas que os gustaría cambiar/mejorar?
Trabajo nos sobra en el mundo del bertso y no nos faltarán temas! Claro que nos gustaría que el Bertso Eguna siguiera siendo un referente de cara al año que viene. Hemos estado en Gipuzkoa, Bizkaia, Nafarroa y Araba… La próxima edición será en Lapurdi, Behenafarroa o Zuberoa. Encuanto pase el día 18 empezaremos a prepararla.
(Especial publicado el 9 de enero de 2020).


