Xabier Egaña culmina la restauración de sus murales del camarín de la Virgen de Arantzazu

  • Xabier Egaña culmina la restauración de sus murales del camarín de la Virgen de Arantzazu
    El artista durante los trabajos de recuperación de la pintura desde un andamio. / JUAN AYESTA

  • Fecha22 de Septiembre
  • Temática Patrimonio, Otros

El único superviviente de los artistas que participaron en la ejecución de la basílica recupera la obra que pintó hace 42 años

El primero de los ocho murales que decoran el corredor que conduce al camarín de la Virgen de Arantzazu acaba de ser restaurado por Xabier Egaña, el mismo creador que lo pintó hace ya más de cuatro décadas. Egaña, el último superviviente del ramillete de artistas que participaron en la ejecución de la basílica, ha recuperado de esa forma una obra que definió su estilo creativo y marcó su trayectoria artística posterior. El mural, que se había deteriorado como consecuencia de unas filtraciones de agua, luce ahora de nuevo en todo su esplendor.

Xabier Egaña, nacido en Las Arenas en 1943, tomó parte activa en los trabajos del Santuario de Arantzazu. «Cuando Oteiza regresó a la basílica para retomar la colocación de sus apóstoles en la fachada después del parón de la obra, Egaña formaba parte de la comunidad franciscana», explica el también artista Juan Ayesta, amigo de Egaña y comisario de la exposición sobre su obra que se celebró a finales del año pasado en Vitoria. El contacto del joven franciscano con creadores de la talla de Oteiza, Sáenz de Oiza o Lucio Muñoz enriqueció su natural inclinación artística y le proporcionó nuevas perspectivas sobre el mundo de la creación. «Aprendió a soñar y desearlo imposible con Oteiza, con el que puedo convivir durante varios años», apunta Ayesta.

 

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