Patrimonio invisibilizado
- Fecha13 de Marzo
- Temática Patrimonio, Otros
Isabel Mellén impulsa, desde Álava Medieval, una investigación sobre la representación de la mujer en el románico
La chispa se encendió durante el amplio y profundo trabajo de investigación que Álava Medieval realizó en torno a la historia del convento de San Francisco de Gasteiz. Coincidiendo con la celebración del 8M del año pasado, Isabel Mellén divulgó a través de las redes sociales información sobre todas las mujeres que habían contribuido a hacer posible uno de los edificios más emblemáticos de la historia de la capital alavesa hasta su desaparición. "Nos puede parecer extraño hoy pero en la Edad Media la impronta femenina era más que importante, una huella que en el caso del convento desaparece a partir del siglo XVIII". Invitada a una charla sobre esta cuestión, quienes asistieron a ese encuentro animaron a la investigadora a seguir "tirando del hilo", una propuesta que ella aceptó y que, de hecho, ya está tomando forma.
En este caso, como ella misma desveló este pasado 8M y desarrolla para este periódico, su mirada se centra en la representación de las mujeres durante el románico, analizando "quién está realmente detrás de la construcción de nuestro patrimonio". Así, "tendemos a pensar que las iglesias fueron construidas por el clero y que es su discurso el que contemplamos. Pero los estudios sobre mecenazgo demuestran que este estamento generalmente no pagaba los templos, sino que recibía donaciones de edificios ya construidos. ¿Quién construía entonces las iglesias? Indudablemente, personas con los medios necesarios para emprender un proyecto de este calibre: la nobleza. Esta clase social era la propietaria de los edificios que luego se donarían a la Iglesia y estaba muy implicada en su diseño. Estas iglesias privadas son muy habituales en territorio alavés, una zona alejada de los grandes monasterios y obispados donde la iconografía religiosa es poco frecuente. Lo que se muestra en ellas tiene relación con la vida cotidiana de la nobleza y con sus intereses políticos. Estos mecenazgos o la construcción de estas iglesias era parte de la estrategia de propaganda de linaje de estas familias nobiliarias y, por lo tanto, es su mundo lo que reflejan. Y además, esta costumbre de edificar iglesias era una obligación principalmente de las mujeres. A través de testamentos, de documentos de donación y de evidencias visuales comprobamos cómo las mujeres nobles alavesas fueron las principales artífices de nuestros edificios románicos, en los que también se representaron".


