Jose Mari Iparragirre, un espíritu libre del siglo XIX
Urretxu celebra este año el segundo centenario del nacimiento de su vecino más célebre. Para ello han elaborado un programa con numerosos actos y han hecho un gran esfuerzo por recuperar un numeroso material documental que ayudará a realizar nuevas investigaciones sobre la aportación del compositor, cantante y poeta vasco. La concejala de cultura del Ayuntamiento y presidenta de la comisión que organiza el programa, Maialen Fidalgo, nos explica los pormenores del programa.
Jose Mari Iparragirre es un poeta y cantante reconocido en todo el mundo. ¿Cuáles son los factores para entender su importancia y el impacto que tuvo en los creadores posteriores? ¿Qué lo convirtió en un icono de la cultura vasca?
Siempre decimos que Iparragirre, una persona muy progresista para su época, fue "moderno". Por decirlo de alguna manera, un hippie antes que inventarse el concepto. Estas personas progresistas, en general, tienen o reciben el reconocimiento de la sociedad a posteriori, de los descendientes y no de los contemporáneos. En el caso de José Mari, sin embargo, fue un hombre que en su día también generó una admiración tremenda. Puede que los de su época hayan admirado aquel espíritu reivindicativo.
Hoy en día, su carácter mundano, moderno y progresista, poco habitual en la época, es precisamente lo que más admiramos.
Habéis organizado numerosos actos para conmemorar el segundo centenario del nacimiento del urretxuarra. ¿Con qué objetivo se organiza esta iniciativa?
El objetivo del proyecto es doble: por un lado, dar a conocer a Iparragirre entre los urretxuarras, ya que aunque conocemos al ciudadano, sabemos poco, en general, sobre el verdadero José Mari y todos sus logros y aportaciones. No le hemos reconocido el peso que merece, quizá porque no conocemos la importancia de sus actuaciones. Por lo tanto, el primer objetivo era saldar esa deuda, conociendo de verdad a Iparragirre.
El segundo objetivo es dar a conocer en el mundo el nombre de Urretxu, bajo la batuta de José Mari Iparragirre. Hace 200 años él difundió el nombre de nuestro pueblo de esta manera y ahora será su figura y su gran obra la que nos dará a conocer.
Hace dos años el Ayuntamiento inició un proceso participativo para celebrar la cita, con el fin de que cualquier persona, asociación o entidad pudiera presentar sus propuestas. ¿Cómo ha sido este proceso? ¿Cómo se ha ido desarrollando a lo largo de este tiempo?
La participación ciudadana ha sido de agradecer, de satisfacción, sin duda. Como bien comentas, en junio de 2018 celebramos la primera reunión de presentación. Aún no conocíamos el proyecto, ni la fecha ni el plazo exacto … pero la sala se llenó. La ciudadanía tenían curiosidad y se mostraron dispuestos y dispuestas a trabajar.
Se reunieron representantes de diferentes colectivos y personas particulares. Se dieron a conocer los dos objetivos o ejes principales del proyecto (mencionados en la pregunta anterior) y se abrió el plazo para la recepción de propuestas.
Desde entonces hemos recibido decenas de propuestas y hemos ido reuniéndolas con los agentes para concretarlas y encontrar sinergias y colaboraciones entre proyectos y agentes. En la mayoría de los casos, estas colaboraciones han surgido de forma natural.
Muchas veces decimos que hasta ahora ha sido un trabajo preparatorio, siguiendo la metáfora de la huerta, hasta ahora hemos estado trabajando la tierra y sembrando las semillas y a partir de ahora veremos el fruto de nuestro trabajo.
Como comentas, en el marco de la programación del aniversario habéis realizado colaboraciones con diferentes entidades como el Festival Loraldia o la Quincena Musical. ¿Cómo se han tejido estas relaciones? ¿En qué se van a materializar?
Sí, desde el principio teníamos claro que la celebración no se podía limitar a Urretxu, porque la sombra de Iparragirre no se limita a nuestro pueblo. Eso significaba que teníamos que hacer las celebraciones en diferentes plazas, junto con los agentes locales.
Cuando presentamos el proyecto lo hicimos en el pueblo, pero los medios también nos ayudaron a difundir la convocatoria. Además, no podemos olvidar que son muchas y muy numerosas las personas de Urretxu que trabajan en diferentes ámbitos y lugares, por lo que el eco del proyecto Iparragirre 2020 llegó lejos y los diferentes agentes nos mostraron su interés.
Así se materializó la obra de teatro de Loraldia, los conciertos de Bilbao y San Sebastián, las relaciones con EITB, las celebraciones de Madrid, etc.
Aunque sea en el marco del homenaje a un autor del siglo XIX, las diferentes actividades del programa tratarán temas de gran actualidad, como la perspectiva de género o la migración. ¿Cómo se han gestionado estas temáticas, teniendo en cuenta que se trata de un viaje de 200 años?
Cuando hablamos de desconocimiento sobre Iparragirre estamos hablando precisamente de eso. Conocemos al cantante, el defensor de los fueros que escribió "El Árbol de Gernika", pero no conocemos al hombre que recorrió Europa con los medios que había hace 200 años, exiliado, migrante, patriota de la época en la que no existía el patriotismo, euskaltzale cuando la cultura vasca no existía aun ese nombre. Sabemos que se casó, pero no conocemos a Angela Kerexeta, la fuerza de aquella mujer, su forma de vida, su enorme influencia que tuvo en Iparragirre…
La vida de Iparragirre nos lleva 200 años atrás, pero se trata de asuntos aún vivos, que vemos todos los días en los periódicos. Sin duda, esto pone en vigor la necesidad y el valor de analizar y conocer su figura.
Los Premios Literarios Iparragirre organizados anualmente el Ayuntamiento de Urretxu junto con el de Zumarraga también tendrán una edición especial en este aniversario. ¿Qué recorrido han recorrido estos premios desde que se pusieron en marcha en 1992?
Antes de empezar con este apartado, quisiéramos hacer una mención especial a Patxi Andion, que nos dejó hace pocas semanas. Él era miembro del jurado de estos premios y siempre tuvo una relación muy estrecha con ellos.
Como bien señalas, los premios literarios se pusieron en marcha en 1992 y aunque siempre han tenido el mismo objetivo y la misma intención -dar un impulso a la literatura y especialmente a las nuevas generaciones de escritores y escritoras- hasta 1997 no tomaron el nombre que llevan en la actualidad: los Premios Iparragirre.
En una primera etapa fueron el Premio de las Comisiones de Cultura de Urretxu y Zumarraga. Eran más sencillos y sólo se premiaba poesía y narrativa. Con el paso del tiempo, y debido al trabajo de Félix Maraña o José Luis Padrón, principales promotores de los premios y técnicos de cultura de ambas localidades, el premio fue cobrando fuerza y creciendo.
Como se ha mencionado, 1997 fue un año importante, ya que se reforzó la colaboración entre ambos ayuntamientos, se mejoraron las dotaciones y se comenzó a publicar el trabajo ganador. Este último fue sido un paso realmente importante. Pero no sólo eso, sino que se amplió el certamen y se creó la categoría de "bertsos".
En la actualidad, 27 años después, los premios están plenamente estabilizados en el ámbito literario y son un referente de creatividad y colaboración. Por un lado, porque dan a conocer a nuevos creadores y creadoras y, por otro, porque son un ejemplo de colaboración entre dos pueblos.
Volviendo al programa Iparragirre 2020, ¿qué destacaríais de la variada oferta que habéis completado?
Pues, efectivamente, destacaría la diversidad. Solo hay que echar un vistazo a los diferentes proyectos que han surgido del pueblo y que se van a llevar a cabo en el exterior, dirigidos a la infancia y preparados para personas adultas, profesionales y amateurs, actividades de un día o con continuidad, realizadas en grupo o propuestas unipersonales, musicales, teatrales, propuestas de danza, literarias, etc. Y todas ellas conforman un proyecto único y participativo con todas sus diversidades y diferencias: Iparragirre 2020.
La verdad es que ha sido maravilloso el trabajo y el interés por participar que ha mostrado la gente. El Ayuntamiento ha hecho y seguirá haciendo de patrocinador y coordinador, pero los proyectos son de las personas, de la ciudadanía. ¡Gracias de nuevo!
El contexto del aniversario va a facilitar que se aborden diversas ideas y reflexiones sobre la capacidad creativa de Iparragirre, que sin duda marcarán un hito en la transmisión de la importancia de su obra y de su figura. ¿Cuál será la aportación del programa en este sentido?
Sí, al principio no lo hemos mencionado, pero hay otro objetivo que siempre hemos tenido claro: el patrimonio. Tanto material como inmaterial. Iparragirre 2020 dejará su huella en el pueblo y en la ciudadanía. Para la elaboración del programa, por ejemplo, la información sobre las celebraciones de 1920 y 1981 nos ha servido mucho, y también todo el material generado con aquellas celebraciones. Nosotros y nosotras también haremos este trabajo, tenemos esa deuda con el pueblo y con José Mari: dejar nuestra aportación.
En este sentido, el primer paso fue catalogar toda la información y patrimonio sobre Iparragirre y ponerlo a disposición del público. ¿Cómo podíamos llevar a cabo este trabajo? A través de una página web. Por un lado, conseguíamos el depósito de información y documentos, y por otro, nos convertíamos en un referente para cualquier persona que buscara información sobre Iparragirre. Hemos de decir que toda la información esta disponible para cualquier persona.
Los nuevos proyectos y la información que generarán también se convertirán en parte de este patrimonio de Urretxu: libros, rutas turísticas, trabajos de investigación realizados para completarlos, piezas y arreglos musicales creados para el aniversario, etc.
(Especial publicado el 22 de enero de 2020).


