Inmersiones, cuidando el arte local y emergente
La iniciativa Inmersiones surge en Vitoria-Gasteiz para dar respuesta a las producciones artísticas y culturales que necesitaban nuevos ámbitos de influencia. Después de doce años, son innumerables las actividades que se han organizado en su seno para tejer y dinamizar el espacio artístico local. La edición de este año versará sobre el futuro del arte y el arte del futuro. Para conocer su trayectoria y aportaciones hemos hablado con Cristina Arrazola-Oñate, presidenta de la asociación.
La iniciativa Inmersiones/Murgilketak tiene en cuenta las prácticas artísticas en un contexto cercano. ¿Con qué objetivo lo pusisteis en marcha?
El principal objetivo que teníamos entonces era, y sigue siendolo aún, la elaboración de un mapa de la creación artística de proximidad, que estaba en crecimiento, para hacerla visible, sin necesidad de recurrir a exposiciones, en la medida de lo posible. Apostamos por el encuentro entre artistas y el intercambio de proyectos e información como la mejor manera de actualizar el espacio público del arte.
Queríamos poner en contacto a artistas emergentes, no sólo jóvenes, con la realidad del mundo del arte: comisarios, críticos de arte, directores de centros de arte, propietarios de galerías, etc. Se trataba de atraer a representantes de todos los ámbitos del arte para crear un espacio de debate y encuentro útil tanto para los participantes como para todos los que se acercasen.
Este año llevaréis a cabo la XXII edición. ¿Cuál ha sido el recorrido del proyecto desde su puesta en marcha en 2008?
Ha sido un proceso lleno de retos, dificultades y, por supuesto, muchas alegrías. A lo largo de estos años hemos cambiado varias veces de sede, y también totalmente nuestras fuentes de ingresos; pero durante todo este tiempo, directa o indirectamente, hemos seguido siendo un grupo de personas que hemos estado ahí, implicadas en todo el tiempo con el proyecto. El aliento de este grupo es lo que ha sustentado al proyecto, contra viento y marea.
Al principio, el proyecto fue financiado íntegramente por la Diputación Foral de Álava, pero en 2012 perdimos esa fuente de ingresos y nos vimos en la calle para celebrar el congreso. A partir de entonces, decidimos salir de los espacios de las instituciones públicas y nos hemos movido por los diversos locales del Casco Viejo de Vitoria. En la actualidad, llevamos varios años trabajando con Ortzai Teatro y Zas Kultur Espazioa y agradecemos sinceramente el apoyo que nos han prestado.
Una de las cosas que más orgullo nos genera es la lista de participantes que hemos tenido durante todo este tiempo, en la que muchos artistas han pasado de ser amateurs a convertirse en realidades del mundo del arte.
La primera edición de Inmersiones se realizó en 2008 y se pretendía que fuera la actividad inicial de la Asamblea Amarika. Esta Asamblea se encargó durante cuatro años de la programación de tres salas de exposición de la Diputación de Álava. En una de ellas, en la sala Amárica, se celebró por primera vez Inmersiones; era un espacio cultural enblemático de la ciudad, cerrado cinco años antes y recuperado por nosotros para el arte.
Al año siguiente, en 2009, fue organizada por Izaskun Álvarez Gainza, artista participante del año anterior, ya que una de las señas de identidad de esta actividad es hacer un esfuerzo para que cada año una de las participantes de años anteriores tome el relevo de la dirección.

(Edición de 2017).
Durante la edición de 2010 de Inmersiones, Rubén Díaz de Corcuera trabajó de comisario, y añadió una zona de talleres al congreso y a la exposición de informes de los artistas: Atmósfera Crítica.
En Inmersiones 2011, se acordó un formato para cambiar anualmente de temática. Aquel año, el contenido abordado fue "Ecocultura: cultura artística y ciudad". Ese año fue, además, el último del Proyecto Amarika, ya que la Diputación Foral de Álava suspendió unilateralmente su relación con la Asamblea y su Consejo de Programación. Esta Inmersiones se pagó gracias a las ayudas del Gobierno Vasco. Estas ayudas, sumadas a otras puntuales posteriores (siempre por concurso), han servido para ir realizando Inmersiones.
Inmersiones 2012 se tituló Pakea Utzi Artea. Un grupo de artistas locales ejerció de comisario. Se desarrolló por primera vez fuera de la sala Amárica.
Inmersiones 2013 fue la sexta edición, y tuvo como concepto "Contra el dinero". Rubén Díaz de Corcuera llevó el timón de Inmersiones en 2013, pero uniéndose a la fuerza de empuje de los artistas locales, que trataban de mantener con firmeza el formato.
La séptima edición de Inmersiones, en 2014koa, fue dirigida por otro participante de años anteriores: Iker Fidalgo, que se unió al equipo de Inmersión, ya convertido en asociación. Ese año el título fue "Resistematzia" (Reinsistencia). Inmersiones 2015 se tituló “Abajo el trabajo!”; Inmersiones 2016 “Cultos”, y en 2017, “Maleducados”. El pasado 2018, María Ptqk ejerció de comisaria, y abordamos el tema "En torno a la hoguera. Prácticas brujas”.
Más que en el proceso de surgimiento de nuevos artistas, queréis poner el foco en la implicación con la situación que viven. ¿Cuáles son las principales dificultades a las que se enfrentan quienes quieren iniciar su carrera profesional en el ámbito de las artes plásticas?
Para las personas que quieran dedicarse plenamente a este trabajo, la dificultad básica es la persistencia, tanto en el largo e interminable proceso que dura la formación, como en el inicio de la profesión. En este país, el campo de las artes visuales se mantiene a duras penas, siempre en precario. Los ingresos del 64% de los artistas no superan los 1.600 euros anuales, concretamente como fuente de actividad artística. En consecuencia, una gran mayoría no tiene más remedio que alternar la creación artística con otros trabajos.
Además, hay dificultades para hacerse visibles, necesidad de espacios de trabajo y colaboración, necesidad de espacios de exposición, divulgación y debate. Por otra parte, tanto los gestores privados como los públicos de la cultura muestran muy poco interés por la obra de estos artistas.
Acabáis de seleccionar las propuestas teóricas y prácticas que componen el programa de 2019. ¿Qué tipo de proyectos habéis recibido para las diferentes convocatorias? ¿Qué tipo de propuestas vamos a ver?
Hemos recibido propuestas de gran calidad, lo que ha facilitado el trabajo de selección que siempre resulta complicado. Por ejemplo, tenemos una ponencia crítica sobre el arte actual de las inteligencias artificiales. Otra de las ponentes explica que el arte debe clarificar su actitud sobre la destrucción del lenguaje de la cibernética, sobre el que están construyendo las bases del mundo del futuro.
Una ponencia hablará del neuroarte; nosotras pensábamos que todo el arte salía de las neuronas, pero parece que hay un tipo de arte que está ligado dinámicamente a la actividad del cerebro. Esta ponencia mostrará uno de sus trabajos sobre neuroarte, que combina un casco neurocientífico y otro de realidad virtual. Otro ponente realizará la primera presentación de su archivo o colección de películas futuristas o de ciencia ficción.

(Edición de 2017)
En una línea similar, un ponente realizará una presentación tipo performance, proyectando ráfagas de imágenes y fragmentos de vídeo de actualidad política, que han sido transformados por el artista, con el fin de hacer llegar sus impresiones sobre el futuro que se avecina. Otro ponente nos mostrará cuál ha sido la influencia que ha tenido sobre su proyecto artístico actual el resultado de sus indagaciones sobre la presencia del futuro en el pasado. Un artista nos mostrará el trabajo artístico de ayuda que presta para crear fósiles actuales que sirvan para conocer el futuro. Otro ponente se ha centrado en las nuevas corporalidades que han surgido al superar el cuerpo como ser biológico.
En el apartado de arte de acción contaremos con una propuesta de performance en la que se fundirán poesía, coreografía y ceromancia (arte adivinatorio basado en la interpretación de la cera fundida). Otra propuesta será sobre la exploración colectiva de los nuevos límites de la performance, así como una acción para leer el futuro a través de la danza.
El encuentro se centrará en la proyección de la obra artística, por un lado, y el futuro del sistema artístico, por otro. ¿Qué reflexiones quieren plantear en esta línea?
En un sentido estrictamente cronológico, los artistas que ocupamos el presente de forma provisional somos el futuro del arte pasado y, al mismo tiempo, el pasado del arte futuro, siempre que al final se demuestre que hay un futuro para el arte, cosa que no está nada clara.
Queremos conocer de primera mano cuál es el estado del arte (en relación a esta difícil pregunta sobre el presente del arte que se proyecta hacia el futuro), a la luz del arte del pasado que se proyecta a nuestro presente. Queremos conocer la situación de los artistas de nuestro contexto en torno a los problemas clásicos del arte: la visibilidad o invisibilidad, el reconocimiento, la influencia política del arte, las oportunidades y amenazas, el arte que actualmente se disuelve en la vida, la posibilidad y conveniencia de huir o no de la representación, el riesgo real de caer en la banalidad, la posibilidad de agotar determinados modelos artísticos y la aparición de otros, la influencia del mercado en el arte y la del arte en el mercado, la existencia o inexistencia actual —o futura— del mercado y la existencia o inexistencia actual —o futura— de influencias, las nuevas tecnologías y sus consecuencias en alguno de los modelos artísticos, el conflicto o convivencia entre el nuevo arte y el arte antiguo.
Inmersiones es un congreso para dar a conocer las producciones artísticas de jóvenes artistas locales, pero este punto de encuentro no será la única oferta. ¿Qué otras iniciativas vais a desarrollar en el marco del congreso? ¿Cuál es la aportación de dichas iniciativas al conjunto del programa?
Además de las presentaciones de proyectos o investigaciones, concursos de fotografía y escenificaciones de eventos, este año la novedad es un concurso de relatos ilustrados de arte ficción, que verá la luz en breve mediante la publicación de un libro. ¿Qué es la ficción artística? Es un nuenvo género literario, orientado a proyectar o representar otros mundos artísticos. En estos relatos se narran hechos o acontecimientos artísticos que no son reales, pero sí verosímiles y que pueden ocurrir.

(Edición de 2018).
Los argumentos de la ficción artística giran en torno a un amplio abanico de posibilidades: viajes en el tiempo en busca de utopías y/o distopías estéticas, consecuencias de desastres como el agotamiento de recursos o la aparición de tecnologías destructivas, arte de robots e inteligencias artificiales, encuentro de la humanidad con el arte de civilizaciones extraterrestres, etc. Se nos ocurrió que podía ser una forma divertida y, al mismo tiempo crítica, de reflexionar sobre el tema de Inmersiones de este año.
¿Qué rumbo quiere tomar Inmersiones en la segunda década que acaba de comenzar?
Perdurar no es poco, pero reunirnos, ponernos en contacto, tejer redes relacionales, seguirá siendo nuestra prioridad. Vamos recogiendo toda la actividad de nuestro territorio, que se puede consultar en nuestro blog, y de ahí abrirnos al mundo.
Creemos que el formato Inmersiones sigue siendo necesario y válido. Seguramente no habrá cambios de arriba abajo en Inmersiones, que ha funcionado bien, y así lo hace también ahora, pero habrá novedades, como cada año, eso es seguro.
Ese es el fundamento de inmersiones: seguir cambiando, siempre prestando un servicio fiel al grupo de artistas emergentes.
(Especial publicado el 21 de noviembre de 2019).


