Harkaitz Cano: "Imanol es la persona ideal para contar 50 años de historia"

  • Harkaitz Cano:
    Harkaitz Cano (JOSE MARI MARTINEZ)

  • Fecha20 de Mayo
  • Temática Música, Literatura

Recorre con ‘La voz del faquir’ 50 años de la historia de Euskadi a través del cantante Imanol. Es una obra real y ficcionada, pero con licencias de escritor

Imanol murió hace 15 años, su vida es el reflejo de muchos contrastes y contradicciones y Harkaitz Cano ha querido hacer una travesía de los últimos cincuenta años a través de él convirtiéndolo en uno de los personajes de su último libro, La voz del faquir.Esta semana ha presentado la versión del libro en castellano que vio la luz en euskera en noviembre bajo el título: Fakirraren ahotza.

En su libro, ‘La voz del faquir’, se recorre la trayectoria del cantante Imanol, pero no utiliza su apellido real, Larzabal, lo cambia por Lurgain. ¿Por qué?

-Hay dos tipos de personajes en el libro. Los hay basados claramente en una persona y otros que son constructos de varias personas para construir un personaje, nombres reales hay pocos. En el caso de Imanol tuve muchas dudas, me había tomado bastante libertades y licencias a la de recrear su personaje.

¿Esas libertades le impedían darle la identidad real completa a su personaje principal?

-Más o menos. No le puse el apellido, pero tampoco quería quitarle el nombre de Imanol. Además, había hablado con una treintena de personas a las que les había dicho que estaba escribiendo son Imanol Larzabal. Quería hacerle un homenaje, por él he escrito este libro y le cambié el apellido por respeto.

Supongo que la figura de Imanol es un hilo conductor, pero ¿de qué?

-Para contar la historia de los últimos 50 años de este país, Imanol era la persona ideal. Estuvo en la lucha antifranquista, en el frente cultural, en ETA a finales de los 60, en el exilio en París, allí conoce a Paco Ibáñez… Le tocó estar en momentos clave de la historia de este país como es la huida de Sarrionandia de la cárcel de Martutene y después su manifestación contra la violencia con la muerte de Yoyes y todo lo que ello le supuso. Este arco temporal era perfecto para contar la historia de estas cinco últimas décadas.

¿Escuchaba usted Imanol?

-Cuando a los 15 años empecé a escribir poesía le escuchaba, tenía unos gustos bastante eclécticos. Gracias a sus canciones llegué a muchos poetas. Hay también una historia, la cuento en el prólogo y en el epílogo del libro, es la historia de una cinta que grabó mi padre y aparecía una canción de Imanol antes de que él grabase algún disco. Aunque esto está pasado por el tamiz de la ficción, es real.

¿Un personaje complejo y contradictorio?

-Sí. Complejo, contradictorio y con muchas aristas, esto es quizá lo que le hace literariamente interesante. Indagar en mis propias contradicciones a través de las de Imanol ha sido una de mis apuestas a la hora de escribir este libro. He hecho como unas treinta entrevistas a gente que le conoció en el ámbito político, música, amigos y amigas.

¿Ha sacado alguna conclusión sobre la persona y el personaje?

-Yo le conocí tangencialmente, no tuve ocasión de tratarle en profundidad, pero lo que sí me han dicho es que tenía mucha facilidad para hacer amigos, y la misma facilidad para perderlos. Era una persona radicalmente libre, con todas sus contradicciones, pero muy al servicio de su canción, de su arte, con ese punto de ensimismamiento y de vanidad que tiene todo artista.

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