Santos Zunzunegui: "Las grandes películas son las que te enseñan cosas que no sabrías ver de otra manera"
- Fecha8 de Octubre
- Temática Audiovisual
Santos Zunzunegui ha sido galardonado con el premio Euskadi de Literatura por el mejor ensayo en castellano ‘Bajo el signo de la melancolía’, obra que ha tardado casi doce años en salir a la luz
El cine, que siempre ha sido una de sus aficiones fundamentales como confiesa, se convirtió en su profesión tras embarcarse en un doctorado en la Facultad de Ciencias de la Comunicación y cambiar de vida totalmente. A partir de ese momento, se dedicó a la docencia e investigación en comunicación audiovisual, y han sido muchas las obras que ha escrito desde entonces.
¿Por qué decidió trasladar al papel su “afición” al cine?
He escrito más de lo que debería porque han sido muchos años. Monografías de cineastas, manuales docentes, libros de teoría... pero este último libro es un poco distinto a los anteriores. Lo he hecho por gusto, y ha tardado once años en salir. Además, la primera idea no fue mía, sino de mi mujer, que me incitó a pensar en este tema de la melancolía. He trabajado mucho tiempo en ello y lo he testado en muchos cursos en España y en el extranjero.
¿Cómo recibió la noticia de que había ganado el Premio Euskadi de Literatura que concede el departamento de Cultura del Gobierno Vasco?
Lo vi como un cierto reconocimiento al final de mi carrera académica, ya que me jubilé el año pasado en la universidad. El libro premiado, además, es un resumen de mi carrera de aficionado y estudioso del cine, aunque no me he retirado en absoluto.
Han definido la obra como “vibrante y precisa y que evita el exceso de erudición a favor de una lectura amable”. ¿Era esa la finalidad con la que había escrito su libro?
Este libro pone en práctica algo que yo siempre intento explicar a mis alumnos. Este es un libro que tiene muchísimo trabajo, once años, pero he quitado toda la parte de erudición y metodología. Lo que queda es un destilado ensayístico que tiene detrás muchas fuentes de información trabajadas, películas vistas, cuadros contemplados, textos literarios leídos, mucha música escuchada... ya que la melancolía es un tema que atraviesa todas las artes. He intentado hacer un texto desprovisto de andamios. Para hacer un edificio hace falta poner andamios pero cuando hay que habitarlo, los andamios se quitan. Con este libro pasa lo mismo: en el resultado final no quedan casi andamios. Lo he hecho un poco por respeto al lector.



