Kepa Junkera: "Es un orgullo y, además, el premio da visibilidad a la cultura vasca en el mundo"
- Fecha2 de Septiembre
- Temática Música
Kepa Junkera se ha convertido en uno de los mejores embajadores de la música vasca. Ayer recibió en Cerdeña el prestigioso premio internacional Maria Carta
Con su música, ha llevado el sonido de la trikitixa por todo el mundo, desde Europa hasta Estados Unidos y Japón. Kepa Junkera (Bilbao, 1965) ha recorrido un intenso camino que comenzó en su infancia en el barrio de Rekalde cuando, en la casa de sus abuelos maternos, escuchaba a su aitite tocar con su vieja pandereta. Con apenas siete años y, por su cuenta, empezó a sacarle sus secretos a un pequeño acordeón, según confiesa este trikitilari, que ha explorado la música popular de distintos lugares y ha ganado reconocimientos como un Grammy y un premio de la BBC.
En estos años, Junquera ha desarrollado un estilo musical propio, que le permite interpretar y componer desde música tradicional de los años 40 y 50 hasta mezclar géneros como el jazz o el ballenato. Con una agenda de vértigo -“no me preguntes por mis próximos conciertos, ni yo me los sé”, bromea- para Kepa Junkera, 2018 está siendo un año muy especial. Primero fue la gira de presentación del disco Te, proyecto de Samurai Accordion, una formación en la que el bilbaino está enrolado. También se ha embarcado en una ambiciosa aventura cinematográfica, poniendo música a películas como Manry at the sea (In the wake of a dream),del norteamericano Steve Wystrach, Arizmendiarrieta, de Gaizka Urresti, sobre la vida del fundador del Grupo Mondragón, y 7 Evoras em Kepa, película de los portugueses José Coimbra y Tiago Guimarães. También ha presentado Kirineoc, disco que sigue la estela de Fok pero con el aire de metales catalanes de la Cobla Sant Jordi.


