Jantziaren Zentroa, cuando la ropa es una puerta a la historia

  • Jantziaren Zentroa, cuando la ropa es una puerta a la historia

Iraultza Dantza Taldea no es un grupo de danzas al uso. Hace tiempo que rompió los límites de esta actividad para convertirse, además, en un agente activo en la recuperación de una parte de nuestro patrimonio a través de la creación de una colección de trajes antiguos, que puede visitarse en Jantziaren Zentroa de Errenteria. El centro, situado en Kapitain Etxea –un edificio histórico de la población– se inauguró la primavera de 2017 y recientemente ha presentado nueva exposición, “Verano donostiarra (1900-1910)”. Iraultza Dantza Taldea nos acompaña en el recorrido por esta propuesta.

 

Jantziaren Zentroa ha cumplido su primer año abierto al público. ¿Qué valoración hacéis de la acogida que ha tenido el proyecto?

Muy positiva. La gente va conociendo Jantziaren Zentroa poco a poco, cada vez se va acercando más público. En cuanto a números, en un año nos han visitado más de 1.400 personas.


La colección consta de unas mil piezas, de diferentes estilos y periodos ¿Qué tipo de fondos la conforman?

La colección abarca desde el siglo XVIII hasta el XX. Son más de mil piezas, la gran mayoría ropa de mujer. Está dividida en dos grupos: traje de Euskal Herria (popular) y trajes en los que se puede ver toda la historia de la moda, desde el siglo XVIII hasta principios del siglo XX.


 

Iraultza Dantza Taldea ha ido recopilando el material durante veinte años. ¿Cómo ha sido esta tarea de localización y conservación de las piezas?

Respecto a los trajes de Euskal Herria, en cuanto sabíamos que una familia poseía un traje acudíamos a ella para solicitar la custodia y guarda del mismo en mejores condiciones.

En cuanto a lo que es traje de fuera de Euskal Herria, digamos la parte más de moda, se ha ido adquiriendo con los recursos económicos de Iraultza dantza taldea. Hemos comprado a marchantes de indumentaria, brocantes, anticuarios o mercadillos.

Para la conservación de la colección Iraultza dantza taldea dispone de un local de 80 metros cuadrados que es propiedad del Ayuntamiento de Errenteria.


Además, os habéis encargado del trabajo de investigación y catalogación de los fondos, posibilitando un acercamiento al contexto de este patrimonio. ¿Con qué dificultades os habéis encontrado a la hora de documentar el material?

Tenemos más información de las prendas donadas por familias. Se sabe de cuándo son, de qué localidad e incluso en algunos casos el nombre y fechas de nacimiento y defunción del dueño.

En cuanto a la ropa comprada, apenas existe información, como mucho el año y la localidad en la que el marchante la encontró. En ese caso, aparte de nuestros conocimientos en la materia, hemos tenido que consultar libros especializados en vestuario, para poder datar la década exacta de la pieza.

 

 

En 2017 el Ayuntamiento de Errenteria cede Kapitain Etxea, un edificio del siglo XVIII, como sede para poner la colección a disposición del público. ¿Cómo fue el desarrollo del proyecto museográfico? ¿Cómo se estructura el espacio?

Con los años la colección de prendas adquirió tal volumen que se pensó que lo mejor sería tener un espacio para poder mostrar el vestuario a todo el público. Y al mismo tiempo explicar la época y contexto de cada pieza.

Nos pusimos en contacto con el Ayuntamiento de Errenteria, que mostró su interés y buscó la ubicación apropiada para la colección y el proyecto. Un sitio en el centro del pueblo, un edificio acorde a la colección.

Para el desarrollo del proyecto museográfico, nos pusimos en contacto con el Museo del traje de Madrid, cuyos restauradores y responsables nos explicaron su funcionamiento.

Por cuestiones arquitectónicas, el edificio tuvo que conservar las distintas plantas que tenía en su origen. Con lo cual, nos hemos tenido que amoldar a la distribución existente. Aun así, en la restauración se tuvo en cuenta que este edificio iba a ser destinado a un museo de indumentaria. Dispone de una planta baja, destinada a exposiciones temporales; primera planta, dónde se expone indumentaria popular y segunda planta, con la “evolución de la moda”. Asimismo, cuenta con una planta intermedia en la que se ubican un despacho y una biblioteca de uso privado.


Gordailua ha mostrado su apoyo al proyecto, con el reciente compromiso de depósito, conservación y difusión de la colección. ¿Qué supone este acuerdo para vosotros? ¿En qué se va a materializar?

Para nosotros supone que las prendas estén en condiciones óptimas de conservación, el edificio de Gordailua reúne los mejores requisitos para ello.

Iraultza dantza taldea llevará a Gordailua todos los fondos no expuestos. Cada vez que en Jantziaren Zentroa se cambie la exposición permanente, es decir, cada 6-8 meses, se traerán las prendas de Gordailua a Kapitain-etxea, para la preparación (planchado y restauración si fuera necesario) y posterior exposición al público.


 

Kapitain Etxea no sólo permite visitar los fondos expuestos de la colección. ¿Qué otro tipo de actividades realizáis?

Se ofrecen visitas guiadas concertadas en euskera, castellano y francés a todo tipo de grupos, además de asesoramiento sobre vestuario popular, se han realizado charlas, visitas específicas y talleres a tal efecto. También en algunos casos se han confeccionado trajes específicos de indumentaria tradicional.


¿Cuál es la hoja de ruta de Jantziaren Zentroa para los próximos años?

Seguir ampliando la colección y continuar el trabajo de investigación y divulgación sobre indumentaria de Euskal Herria y la historia de la moda.