Inés García: «La gente que entra en Tabakalera ya tiene una sensibilidad para los libros»
- Fecha17 de Octubre
- Temática Artes visuales, Audiovisual, Literatura
Hoy en día es casi noticia que una librería abra. Lo más habitual es que cierren.
¿De verdad no lo ve arriesgado?
Sí y no. Creo que si trabajas bien y cuidas bien a tus clientes, obtienes una fidelización por su parte. Si tu trabajo es bueno no te vas a hacer rico, pero te puede llegar a dar una seguridad. Es también cuestión de tiempo y de ser paciente. Puede ser arriesgado, pero mi experiencia en Garoa no fue para nada mala. En Zarautz es una librería de toda la vida y en Donostia veíamos que año tras año mejoraba el asunto. Creo que puedo seguir el camino que inició Garoa e intentaré llevarlo lo mejor posible. También creo que Tabakalera se presta bien a tener una librería. La gente que entra aquí ya tiene una sensibilidad especial por los libros. Hay que dejar claro que también quiero que sea la librería del barrio de Egia.
¿Cómo se anima a dar este paso?
Una vez que cerró la librería Garoa en Gros, para mí suponía tener que volver a trabajar todos los días a Zarautz, viviendo en Donostia. Me suponía un gran esfuerzo. Buscando soluciones a esto cayó la opción de alquilar un espacio en Tabakalera. Imanol Agirre, responsable de Garoa, me animó a ello. Al principio resultaba un poco fantasioso para mí abrir una librería, porque es algo que no me había planteado en mi vida. Y esa idea cada vez se hizo más real en mi mente y me dije “¿Por qué no?”. Al ser un espacio pequeño, lo vi manejable para una sola persona.
Ha elegido Tobacco Days como nombre para la librería. Un doble juego de palabras dado que ‘Tobacco Days’ es una novela de Anjel Lertxundi y también alude al pasado cigarrero del edificio.
Este proceso ha sido muy largo. ¿Cómo nombras un negocio? ¿Cómo le das ese toque personal, especial, significativo y original? Hay que aunar demasiadas cosas en un solo nombre. Hice un brainstorming entre varios amigos y el periodista Gorka Bereziartua fue el que vino con el nombre. Al principio Tobacco Days no me convenció demasiado. Pero conozco a Anjel Lertxundi, es amigo de Garoa, y le pedí a ver si podía usar ese nombre y a él le hizo mucha ilusión. Me comentó que él se inspirió en la película de John Ford Tobacco Road para titular su novela. Yo no soy fumadora pero me parece que tiene ese toque irreverente en una sociedad en la que está prohibido fumar en los locales y está mal visto el tabaco. Es una manera de hacer ese guiño un poco rebelde.


