Pérez Iratxeta: «El Museo Naval debe romper esa sensación de centro hermético y abrirse»
- Fecha28 de Julio
- Temática Museos
El nuevo responsable del centro trae un proyecto que incluye el cambio de nombre, la reforma del edificio y otra línea de exposiciones
Tras dejar la dirección de la factoría Albaola, Raúl Pérez Iratxeta encabeza el nuevo equipo que dirigirá en los próximo tres años la renovación del Museo Naval. Un proceso que comienza con el cambio de denominación a Museo Marítimo Vasco y que se extenderá a otros ámbitos del centro como la línea expositiva, la divulgación del conocimiento y la colaboración con otros centros. Además, el edificio cerrará al público unos cinco meses el próximo año para acometer algunas reformas en la accesibilidad y la confortabilidad del centro. El nuevo director se marca como objetivo triplicar en dos años el número de visitantes hasta llegar a los 40.000 anuales.
Un cuarto de siglo después de su apertura, ¿qué déficits presentaba el museo?
El edificio presenta un déficit evidente que requiere una nueva intervención, pero luego, más que un déficit de la etapa anterior, yo hablaría de modos de gestionar el patrimonio y el museo. Nosotros hemos presentado un modelo diferente, ni mejor, ni peor, y es el que queremos sacar adelante.
Un modelo que parece que aún no está del todo definido, a la espera de las aportaciones de otras entidades y asociaciones.
Bueno, no, está bastante definido a través de una propuesta técnica. Lo que pasa es que ahora hemos trazado unas grandes claves de por dónde vamos a funcionar y en la siguiente fase, la de definición del proyecto museológico, ahí sí que vamos a entrar a que los agentes culturales puedan refrendar la apuesta técnica con la que resultamos ganadores del concurso. El proyecto que presentamos a Diputación ya concreta qué tipo de exposiciones, cuándo realizarlas e incluso las define económicamente, pero es algo que no toca ahora.
¿Qué línea seguirán las nuevas exposiciones?
Vamos a hacer exposiciones en formato parecido, temporales, de entre cuatro y seis meses, y acordes con lo que esté sucediendo en ese momento en Gipuzkoa. Por ejemplo: del 2019 al 2022 se cumplen cinco siglos del viaje de Elcano y queremos que el Museo sea un partner muy importante de la fundación que se ha creado con este motivo, Elcano Mundubira 500. Pensamos que podemos ser un activo importante a la hora de ejecutar los proyectos culturales de esta fundación. Además, queremos aplicar una visión diferente al tratamiento del patrimonio, trabajando mucho la parte inmaterial, con un espacio específico dedicado a actividades y talleres, como las que hace Albaola en Pasaia. Queremos romper esa sensación de museo hermético para convertirlo en un centro que pueda programar actividades no sólo en su edificio, sino también en el puerto donostiarra.


