Mariasun Landa: «Los hilos que nos vinculan con el pasado son cada vez más débiles»

  • Mariasun Landa: «Los hilos que nos vinculan con el pasado son cada vez más débiles»
    Landa sintetiza en esta obra su capacidad creativa y su trayectoria académica. :: JOSE MARI LÓPEZ

  • Fecha26 de Julio
  • Temática Literatura

En 'Mayi y Jakes' ha recuperado la balada vasca, que fue la última en perder su carácter exclusivamente oral, y la ha reescrito en clave contemporánea

Los libros de Mariasun Landa (Errenteria, 1949), se reeditan una y otra vez, de modo que algunos de los personajes que ha creado para los lectores más jóvenes ya pueden decir que han acompañado en el descubrimiento de la literatura a más de una generación. Mientras esos personajes siguen haciendo camino, y otros se van sumando a la familia, Landa -que remató su larga carrera docente como profesora titular de Didáctica de la Literatura en la Escuela Universitaria del Profesorado de la UPV/EHU-, ha sintetizado en su último libro, 'Mayi y Jakes. La última balada' (Erein, 2017), su capacidad creativa y su trayectoria académica.

'Mayi y Jakes. La última balada', que se acaba de publicar en castellano, se editó el año pasado en euskera como 'Azken balada'. El origen del proyecto, sin embargo, no es tan reciente.

En realidad, he hecho un ejercicio que tenía pendiente desde hace muchísimos años. Cada vez que impartía a mis alumnos la clase de baladística, me proponía desentrañar la balada, analizarla, ver exactamente qué pasa, cómo lo cuentan y, después, transformar ese contenido tradicional en una narración, en un relato. Me ha costado veinte años ponerme y hacerlo, pero finalmente ya lo he hecho.

 

Ha conseguido integrar todo ese trabajo, y contar de paso dos historias, casi tres, en menos de 70 páginas. El libro se saborea como un destilado de intenciones muy concentrado.

Yo vengo del relato breve, me gusta la intensidad, que no sobre nada. Miro mucho los textos, corrijo mucho, elimino mucho. Me gustan los textos que son como bombones de licor, que te los comes en un momento pero su sabor perdura. Las baladas también nos llegan así: constreñidas, abreviadas, intensas.

El repertorio baladístico vasco es bastante extenso. ¿Por qué eligió para realizar ese ejercicio 'Oreina bilakatu neska' ('La muchacha convertida en ciervo')?

Me ha gustado desde siempre, desde que escuché por primera vez la versión que hizo el grupo Haizea ['Ura ixuririk', en 'Haizea' (1977)]. Me funcionó la música, me gustaba mucho escucharla y cantarla, como profesora también la había trabajado bastante... Además, muchas baladas se basan en temas épicos, guerreros, pero esta -que mantuvo su carácter exclusivamente oral hasta que Pierre Lafitte la publicó en 1965 en 'Gure Herria', razón por la que se considera la 'ultima balada' en euskera-, cuenta una historia que me interesó mucho más. 

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