Alasne Martin (Azkuna Zentroa): «Gutun Zuria ha colocado a nuestra ciudad en el mapa literario»
Del 25 de abril al 1 de mayo se celebrará Gutun Zuria, El Festival Internacional de las Letras de Bilbao. Los escritores tomarán la palabra durante una semana y reflexionarán sobre la sociedad actual, partiendo de sus obras y sus experiencias personales. Hemos hablado del evento con Alasne Martin, la responsable de la Mediateca BBK del Centro Azkuna.
Gutun Zuria ha cumplido una década. ¿Qué valoración hacéis?
Estamos muy satisfechos con los resultados. Hoy en día, Gutun Zuria es un festival de referencia, y Bilbao se ha situado en el mapa de las citas literarias ineludibles. Desde la primera edición, más de 145 escritores de 28 países han pasado por Gutun Zuria; han participado más de 25.0000 personas, hemos hablado en más de siete idiomas y hemos contado con la presencia de 3 premios Nobel, 6 premios Príncipe de Asturias y 3 premios Cervantes, entre otros.
En 2008, con la creación de Gutun Zuria iniciamos un viaje a través de la literatura, y ha sido un gran placer compartir ese viaje con tantos personajes ilustres de las letras. En ese tiempo, estas tertulias literarias se han convertido en cita ineludible en nuestro calendario, y hemos dado visibilidad a nuestra ciudad en el mapa literario.
En el 2017 celebraremos la décima edición del Festival Internacional de las Letras de Bilbao. Además, este festival literario se creó antes que nuestro centro, es decir, antes de que el Centro Azkuna (antigua Alhóndiga) abriera sus puertas. En estos 10 años de andadura, el festival se ha convertido en un referente cultural de la ciudad, un punto de encuentro muy especial para los escritores y pensadores que han estado entre nosotros y para los bilbaínos y no bilbaínos que han acudido a esta cita.
En cuanto a los primeros pasos del festival, ¿qué fue lo que os animó a ponerlo en marcha?
En el 2005 empezamos a hablar sobre la posibilidad de hacer un festival literario dentro del proyecto AlhóndigaBilbao. La del año 2008 fue la primera edición, gracias a la generosidad de la Fundación BBK, el Museo de Bellas Artes y el Museo Guggenheim, que cedieron sus espacios para realizar las reuniones literarias en las dos primeras ediciones; es decir, antes de que el centro abriera sus puertas en el 2010.
Gracias al Museo Guggenheim, el festival BBK Live y el impulso de otras iniciativas culturales, Bilbao ya era una ciudad cultural. En el ámbito de la palabra escrita, la Feria del Libro y Bidebarrieta Kulturgunea han presentado siempre propuestas interesantes, y siguen haciéndolo. No obstante, este festival quería cubrir una carencia que existía en Euskadi y los alrededores: un evento cultural, con invitados internacionales del mundo de las letras, tomando como eje principal a la persona que hay detrás de la figura del autor conocido, sin tener que hablar estrictamente sobre las últimas novedades, resaltando su andadura literaria.
Además de eso, el festival se creó para ayudar a impulsar la proyección internacional de la ciudad, para dar proyección a las letras vascas y a sus autores.
En estos diez años, ¿cuál ha sido la evolución del festival?
En estos 10 años el festival ha ido creciendo y madurando, a consecuencia de lo cual hoy en día es uno de los acontecimientos más importantes del calendario de la ciudad. Ese crecimiento se puede apreciar en todos los aspectos del festival: el número de personas del Centro Azkuna directamente implicadas en el proyecto; el número de eventos del festival y los que están relacionados; el espacio físico (en los primeros años del festival el Centro Azkuna aún no estaba en marcha) y el espacio virtual (este año, podremos ver las charlas mediante streaming, en los tres idiomas oficiales del festival, es decir: euskera, castellano e inglés); la puesta en escena cada vez más espectacular que tiene el festival en el centro gracias a las piezas artísticas expuestas en el Portal de la Cultura, como manifestación de la importancia de la palabra. La palabra, como expresión más gráfica y conceptual de la cultura, y asimismo, como medio de comunicación de los conocimientos culturales. Cada cultura tiene su idioma, su lengua, sus palabras; y mediante esos elementos refuerza su identidad, sus valores personales y colectivos, y puede cuidar y promover la diversidad.
El eje principal del festival es la literatura, pero en la programación vemos que también existe la presencia de otros ámbitos artísticos. ¿Cuáles son los principales?
En nuestra opinión, el festival es el contexto ideal para mostrar las experiencias artísticas relacionadas con las artes escénicas. Los últimos años, al comienzo del festival, solemos tener una exposición creativa, para acercar a la ciudadanía los trabajos de los artistas y las compañías locales; trabajos de Matxalen, Kukai Dantza, Mikel Alonso, y otros muchos.
Además de eso, hemos programado talk-shows, recitales poético-musicales, espectáculos de teatro, instalaciones artísticas, ciclos de cine... Todo ello con el objetivo de acercar la creación contemporánea a la ciudadanía, de mostrar la relación entre los lenguajes artísticos y los movimientos culturales, y, asimismo, de crear espacios para la reflexión sobre temas de interés y actualidad.
¿Cuál ha sido la aportación de la Literatura Vasca?
Ponemos de manifiesto, partiendo de lo local y minoritario, que la literatura trata temas globales y universales, en cualquier lugar del planeta y en cualquier idioma. Hemos sido testigos de las reflexiones que Rodrigo Rey Rosa, Jon Alonso, Jon Arretxe y Garbiñe Ubeda han realizado en torno al delito; hemos escuchado a Herta Müller y Txomin Peillen hablar sobre las fronteras físicas y emocionales que crean las propias fronteras, desde sus perspectivas personales; o a Itxaro Borda y otros autores hablar sobre cómo se aborda un relato erótico sin ser «obstétrico» -palabras de Javier Marías-.
La literatura vasca ha estado presente en todas las ediciones del festival: nuestra literatura se ha proyectado al panorama internacional y ha surgido la oportunidad de crear relaciones personales entre los autores y los pensadores. Por ejemplo, recuerdo que en el año 2013, en el acto programado para la firma de libros, Harkaitz Cano y John Banville tuvieron una agradable y tranquila conversación literaria.
Los autores vascos tienen su hueco en el festival y el festival ayuda en la proyección de nuestra literatura, otorgándole un reconocimiento a nivel estatal y más allá.

En el ámbito de la creación literaria, ¿qué influencia han tenido/tienen las nuevas tecnologías?
Como decía Coll y Martí en el año 2001, «gracias a las nuevas tecnologías, se puede conseguir un incesante flujo de actividad entre la persona usuaria y la información enviada por las tecnologías: las acciones del sujeto crean cambios visibles en la pantalla, y al mismo tiempo, esos cambios piden más acción al sujeto, y así constantemente [...] Nos dan la posibilidad, sin ningún tipo de límite espacial ni temporal, de poner en contacto a mucha gente, gente que comparte los recursos básicos de esas conexiones».
Gracias a las nuevas tecnologías, leemos de una manera diferente, de una manera más transversal. En mi opinión, las nuevas tecnologías son útiles para la creación de lenguajes literarios más visuales e hipertextuales. En este momento se están fusionando la tradición, la renovada valoración de la «artesanía», la vanguardia y las nuevas propuestas de creación, y los resultados son muy interesantes, en mi opinión.
¿Cuál será el papel de las editoriales en esta edición?
El proceso de globalización y el desarrollo tecnológico están cambiando nuestros modelos de producción y consumo. Este año nos vamos a reunir con los editores, para conocer la situación actual y saber cuáles son los nuevos retos para un futuro cercano. Queremos hacer una reflexión sobre la importancia que tiene el sector del libro en este mundo en transformación. También queremos resaltar el valor de la creación y de la defensa de los derechos de propiedad intelectual de los contenidos culturales y en especial de los libros, pues definen nuestra cultura.
En la reunión se analizarán varios temas, como por ejemplo el sector del libro, una de las industrias culturales más grandes, el valor innegable de la edición y la creación y el papel que tiene en la escena digital. Asimismo, también se hablará sobre si el ámbito legal actual es adecuado para la protección de la propiedad intelectual y de su valoración.
De cara al futuro, ¿cuáles son los retos?
Nuestro objetivos principales son seguir manteniendo el nivel de calidad y aumentarlo, si cabe, en las propuestas que ofreceremos a la ciudadanía en las próximas ediciones. Como consecuencia de ese crecimiento, el festival tendrá una mayor proyección a nivel estatal e internacional, y pondremos en marcha nuevas líneas de trabajo. Literatura de lenguas minoritarias, público jóven... Esas son algunas de las líneas que tenemos en mente. Por otro lado, Gutun Zuria tiene que ser un festival bilbaíno (aunque también tiene que ir más allá, en mi opinión), y tiene que implicar más a los agentes sociales y culturales de la villa.




