Ikerne Giménez de Guezuraga: «Crear una escenografía no es un trabajo fácil»
Creaciones que no han visto la luz, proyectos inacabados, investigaciones, bocetos... de todo este proceso nos habla Ikerne Giménez, diseñadora de escenografía y vestuario y profesora docente de la ECAM (Escuela de Cine de Madrid) que, con motivo de dFERIA 2017, presenta en Lugaritz Kultur Etxea la exposición Las obras que nunca hice.
¿De qué trata exactamente esta exposición?
Por un lado, trata de exponer la obra de proceso creativo: una serie de dibujos, bocetos de búsquedas de espacio, investigaciones en forma de imagen y todo tipo de documentación que ha servido para llegar al diseño final pero que lógicamente no ha sido visitado por ningún público porque no ha sido creado para tal efecto, o porque la idea que llegó a buen puerto fue otra. Hay un montón de personajes que se han quedado sin salir al escenario, y máquinas escenográficas que nunca llegaron al taller de construcción. Y, por otro lado, trata de los proyectos que han arrancado y nunca se han estrenado (por circunstancias varias de las productoras).
¿Cómo surgió está idea?
Por ejemplo surge a raíz de la imagen de la cama (imagen de la exposición) Se trata de un elemento escenográfico fotografiado fuera del contexto para el que fue creado. Y esa foto de esa escenografía en ese lugar tan sugerente es en sí misma una obra de arte, que si no fuera por esta exposición nadie la hubiera podido contemplar.

Ideas que no vieron nunca la luz, escenografías que no pasaron de ser un proyecto pero, sin embargo, ¿creaciones con tanto o más peso que otras que salieron a la luz…? ¿En qué diferenciarías unas de otras?
En algún caso he pensado que la idea que quedó en el papel habría sido mejor que la que prosperó, pero con el tiempo aprendes que en realidad no es así porque puede ser una gran idea para una ilustración o una foto pero no sirve a los actores o no ayuda al director a contar su historia o no es compatible con las condiciones de la producción etc., es por eso que no es un trabajo fácil: una escenografía tiene que cumplir con la expectativa artística de su autora (en este caso yo) y la dirección (quien lleva el timón de la historia que estamos contando, que no soy yo) y tiene que ajustarse a la realidad de la producción en cuanto al presupuesto que hay para realizarla, los diversos teatros en los que tiene que vivir, el personal humano que la va a transportar y llevar de gira y montar en cada teatro... Desde que se hace el primer dibujo hasta que se termina de construir el diseño sufre muchísimas transformaciones ya que debe de adaptarse a todas estas necesidades que tiene que cubrir.
¿Qué se siente ante la obra no expuesta, ante la creación no compartida?
Cuando vienen los amigos a casa siempre saco algún dibujo... me gusta compartir los procesos con otras personas porque se recibe mucha información con las impresiones que intercambio.

¿Podrías hacernos una pequeña radiografía de la situación en el ámbito del diseño de escenografías?
Esta pregunta da para mucho, puedo contestar desde varios puntos de vista, el pedagógico, el político, el artístico, el eurocentrista... pero para hacer un resumen de lo que me inquieta últimamente te puedo decir que en uno de mis últimos trabajos hubo unas negociaciones muy lentas en torno a algunas cláusulas del contrato porque la productora que me contrataba no reconocía que yo tuviera derechos sobre mis obras. Significa que ni siquiera me reconocían como autora. De todas formas desde la reciente fundación de la AAPEE (Asociación de Artistas Plásticos Escénicos de España) ya se está trabajando para mejorar muchos aspectos de nuestras profesiones de las artes escénicas que son extrañas al mundo, huérfanos de epígrafe o de derechos de autor.
¿Cómo está el proyecto con Kukai Dantza para el Museo Reina Sofía de Madrid?
Working progress: dibujando la idea del vestuario y con la escenografía en construcción. He sobrevolado Gernika, Paris y Nueva York y me he dado una vuelta por el cubismo, por la música de Mikel Laboa, por la muerte y el horror. y me parecía que construir otra dimensión artística del "Guernica" de Picasso era imposible, y que era muy difícil contar nada nuevo de todo esto, emocionar, buscarle una poética que no estuviera demasiado manoseada.....pero con Kukai si se puede! A través de la danza puedes comunicar que no fue un bombardeo de hace 80 años, es un bombardeo constante en muchos países hoy y ahora.
¿Qué otros proyectos tienes en curso?
Estoy leyendo el libreto de la zarzuela de Pio Baroja "Adios a la Bohemia" cuya música compuso Sorozabal para diseñar una escenografía que en este caso van a poner en pie Rafa Berrio y Joserra Senperena y que se estrena este junio en el Teatro Victoria Eugenia de Donostia.



