César González Sainz: «El área del Golfo de Bizkaia juega un importante papel en el Paleolítico Superior»
- Fecha19 de Diciembre
- Temática Patrimonio
Voz respetada a nivel internacional en el enigmático y cautivador universo de la prehistoria, tuvo el placer de contemplar en persona los insólitos y admirables grabados de Armintxe, datados hace unos 14.500 años
En realidad, ilustra César González, lo que está sucediendo en Bizkaia “tiene algunas similitudes” con lo que pasó en su tierra y en Asturias entre aproximadamente 1978 y 1995. “Se pasó en pocos años de 54 conjuntos rupestres valorados en toda la región cantábrica a unos 120, sin que en el País Vasco, en esos años, se apreciara un similar incremento”. Reconoce no obstante que la implicación institucional [Diputación Foral de Bizkaia a través de su Servicio de Patrimonio Histórico], la profesionalidad y la solvencia de las nuevas generaciones de arqueólogos, y la enriquecedora colaboración de grupos de espeleólogos han sido claves para, en esta última década, ir completando el atlas del arte paleolítico en Bizkaia.
¿Cómo es posible que en los últimos cinco años hayan sido descubiertas más pinturas y grabados en cuevas que en todo un siglo?
A todos nos sorprende un poco, pero de hecho es así. La casualidad puede explicar algún hecho aislado, pero no una avalancha de datos como la actual.
¿Pero hay alguna explicación?
De entrada, es muy destacable la reactivación del conocimiento sobre las poblaciones del Paleolítico que se viene produciendo en Bizkaia, con un elevado número de excavaciones y estudios en los últimos 15 años como las cuevas de El Polvorín [Karrantza], de Santa Catalina [Lekeitio], Axlor [Dima], Antoliña [Arteaga], Santimamiñe [Kortezubi], Arlampe [Lemoa], Askondo [Mañaria], Bolinkoba [Abadiño]... aunque sin duda intervienen algunos factores particulares.
Explíquese…
El factor clave radica en la actuación de investigadores con formación específica en el campo del arte parietal paleolítico, y especialmente en los aspectos referidos al trabajo de campo, documentación y procesamiento de la información; en la capacidad de ver y entender manifestaciones parietales mal conservadas y, en algunas ocasiones, en ámbitos de difícil acceso. En realidad, buena parte de los nuevos conjuntos rupestres de Bizkaia han aparecido en cuevas transitadas y conocidas por arqueólogos y espeleólogos desde hace mucho tiempo. Lo nuevo es la capacidad de ver y entender a la que nos referíamos, un cierto inconformismo y una decidida voluntad de investigar sobre el terreno.


