Gala Knörr: «Parece que ahora la pintura no está de moda, como si no se pudiera ser radical con ella nunca más»
- Fecha24 de Octubre
- Temática Artes visuales
Lleva desde los 16 años fuera de su Vitoria natal, aunque estos meses de trabajo en residencia dentro de Bilbao Arte le han acercado a casa. Pero la estancia es efímera. Como lo fue su reciente paso por Málaga, su vida en Londres o sus años en Francia
De aquello que la gente comparte a través de las nuevas herramientas tecnológicas, de la información que transmite para retratarse y conformar una identidad propia dentro de un supuesto mundo virtual, de los datos que se difunden en busca de aprobación mientras el sistema digiere esas aportaciones para obtener un rendimiento económico... A la pintura. A grandes rasgos, así se podría definir una primera aproximación al trabajo que Gala Knörr está llevando a cabo estos meses en Bilbao. Eso sí, por un momento, la joven artista vitoriana busca un paréntesis para recorrer las calles de su ciudad y hacer eso que a veces parece tan imposible como charlar.
Primero en Málaga y ahora en Bilbao. Tantos meses cerca de casa tienen que hacerse raros.
Volver a estar aquí está siendo como un reencuentro con la persona que tendría o podría haber sido. No estoy desde hace tanto tiempo que me siento como en una crisis existencial permanente.
¿Y qué tendría que haber sido?
No sé (risas). Si no me hubiera ido de Vitoria quizá no hubiera descubierto ciertas cosas que me hicieron elegir el camino cultural por el que opté. En mi colegio de monjas vitoriano no me hubieran pedido leer nunca, por ejemplo, lo que me exigieron cuando me fui a Inglaterra y daba clase de literatura inglesa. Es un detalle pero, de repente, cuando me marché, se me abrieron muchas puertas a otras culturas y a una curiosidad que aquí no sé si hubiera podido desarrollar aunque la inquietud artística la tenía. Estar en Inglaterra, ir a un museo de arte contemporáneo, entrar gratis y ver todos los clásicos, empezar a descubrir poco a poco quién era quién... Te lleva a querer saber más y te ayuda, o por lo menos me pasó a mí.
De todas formas, entre tanto ir y venir, ¿mantiene todavía en Londres su residencia habitual?
La vida del artista es la del nómada. Aprendes a adaptarte al sitio al que vas a través de tu trabajo y para mí dejar Londres este año ha sido como romper el cordón umbilical a lo bestia. Además, cada día que pasa, algo cambia allí, hay una exposición nueva, otro concierto... Y sientes como un poco de ansiedad por lo que te pierdes. Volver aquí ha sido como bajar la velocidad, lo que no me ha venido mal porque vine un poco acelerada.


