Entrevista a Mariasun Landa
- Fecha25 de Mayo
- Temática Literatura
El nuevo relato de Mariasun Landa se basa en la última balada recogida en la literatura oral vasca, llamada ‘Oreina bilakatu neska’. La escritora de Errenteria ha tenido que hacer un doble esfuerzo: por un lado, ha querido aclarar las secuencias narrativas de la balada. Y, por el otro, mediante el protagonista llamado Leo, ha creado otra versión de la misma. Más realista, más creíble, más desmitificadora. "No creas, he tenido momentos de bloqueo, sobre todo con la secuencia de la cena", nos ha admitido en Hitzen Uberan. "En cambio, me he quedado bastante conforme con la voz narrativa de Leo; creo que es creíble".
El anciano vigilante del parque Cristina Enea le canta la balada del ciervo a Maitane. Maitane no se aclara demasiado. Y nosotros tampoco. Otras baladas no sé, pero esta sobre el ciervo y la chica joven necesitaba de un esfuerzo como el que has hecho tú, ¿no crees? Sobre todo por el lenguaje, quizá porque es de otra época. Y, por otro lado, porque la historia en sí no es fácil de entender.
Hay que tener cuenta que cualquier “perla” de la literatura oral es un canto rodado y que ha dado muchas vueltas antes de llegar hasta nosotros. Eso se aprecia, por ejemplo, en el caso de las baladas. Son poemas narrativos; es decir, entremezclan la narración y los diálogos, y las elipsis también tienen mucha importancia. Por lo que en principio no son fáciles de entender. Pero se puede, si ponemos algo de atención.
Después de aclarar las secuencias narrativas, son más fáciles de escribir en prosa. Ese ha sido, por ejemplo, mi primer trabajo, definir esas secuencias:
- Una chica, mediante un ritual de brujería, consigue el poder de convertirse en ciervo.
- La chica le cuenta su secreto a su madre y le dice que está en peligro, porque le siguen los perros de su hermano.
- La madre ruega a su hijo que guarde los perros, puesto que su caza no es más que su hermana.
- El cazador cree que su madre le está mintiendo y provoca a los perros. Saltan encima del ciervo (de la chica) y lo matan a mordiscos. El propio cazador lo trocea para cenar, y pide que venga su hermana.
- Cuando la carne se está cociendo en la olla, habla el ciervo (la chica).
- La madre se suicida al oír a su hija.
Yo creo que el tema principal de la balada es la metamorfosis.
El prólogo del libro Teilatuko lizarra de Koldo Izagirre (Susa, 2006) dice así: “Tal y como la música muestra otra cara de la poesía, la lectura nos muestra una nueva dimensión de la canción, al despojarla de la música. Tomemos una balada y leámosla despacio: tiene las mismas partes que una narración larga; es una novela larga, escrita en elipsis”. Esta aclaración se adecúa perfectamente a la balada llamada Oreina bilakatu neska (también conocida comoUra ixuririk), ¿verdad? De hecho, las elipsis dificultan la comprensión de la balada.
La dificultan, sí, pero al mismo tiempo le dan solidez y ritmo a la narración. Las baladas han sido difundidas y conservadas mediante la transmisión oral. En esa fase de transmisión, las baladas han cambiado y evolucionado. Por lo tanto, la balada es un poema abierto, un modelo virtual basado en variables, ya que l apersona que recita o canta la balada deja en ella su propia huella. En estos casos, la elipsis es inevitable.
Yo creo que la representatividad de las baladas, ese toque de primitivismo y sus formas ligeras son muy interesantes para cualquier escritor. Lo que esconden se debe a que se han transmitido oralmente; me vuelve a venir la imagen del canto rodado.


