Ibon Egañarekin solasean
- Fecha15 de Enero
- Temática Literatura
El crítico literario Ibon Egaña ha realizado una investigación sobre la crítica literaria de la prensa escrita de los últimos 30 años. El año pasado publicó un libro basado en dicha investigación, de la mano de Utriusque Vasconiae. En esta entrevista le hemos preguntado sobre todo aquello que se ha encontrado y ha investigado durante ese proceso.
Has pasado de hacer críticas literarias a analizar lo que ha dado de sí la crítica literaria vasca durante los últimos 30 años. ¿Por qué es necesaria esa reflexión sobre el ejercicio? O, dicho de otro modo, ¿qué riesgos acarrea el ejercer en algo sin haber reflexionado sobre ello?
Creo que es un proceso totalmente natural. Empecé a hacer comentarios de libros con unos veinte años en Euskaldunon Egunkaria. Al principio lo hacía de un modo muy inconsciente, pero poco a poco me fueron surgiendo dudas sobre aquello que hacía. Un editor me dijo una vez que la carrera de un crítico, como la de muchos otros profesionales, consistía en un proceso de toma de conciencia, y me acuerdo muchas veces de esa idea. En cuanto tomas conciencia de aquello que haces “naturalmente”, se te plantean dudas; por lo menos eso me ha pasado a mí: ¿por qué he elegido este libro y no otro? ¿Por qué de esta editorial y no de otra? ¿Habrá criterios “objetivos” para valorar los libros? ¿Quién soy yo para hablar sobre la calidad de los libros? ¿Qué relación de poderes existe entre el crítico o la crítica y el escritor o escritora? Y un largo etcétera.
Has investigado la crítica de los medios de comunicación, no la académica. ¿Que diferencia hay?
Además de las diferencias evidentes (extensión, obras elegidas, novedades, formas de análisis...), señalaría dos diferencias relevantes que han tenido importancia en mi trabajo: la valoración de los libros y el nivel de explicitación de la teoría de la literatura. A partir de la segunda mitad del siglo XX (aquí, a partir de la década de 1980), en nombre de la supuesta cientificidad, la valoración se dejó fuera de la crítica académica, o eso se creía por lo menos. El análisis le correspondía a la crítica académica y la valoración a la de los medios. De todas formas deberíamos matizar esa distinción, ya que la crítica académica, a la hora de elegir a un escritor o escritora en concreto ya está realizando una valoración, inevitablemente, colocando y canonizando al autor o autora en el ámbito académico. Asimismo, la crítica académica de los últimos años se ha alejado de las teorías inmanentistas y formalistas, poniendo en duda el fin de la crítica y el análisis objetivo. Por lo tanto, en cuanto a la valoración, diría que la diferencia reside en la explicitación: generalmente, la crítica de los medios de comunicación valora una obra nueva explícitamente, mientras que la crítica académica lo hace de una forma más implícita.
En general, la crítica académica sigue a una teoría concreta, mientras que la prensa no menciona la concepción literaria a la que sigue. Al analizar la crítica de los medios de comunicación, han sido esos los dos puntos más relevantes: por un lado, el análisis de la concepción literaria no formulada explícita teóricamente por la crítica de los medios de comunicación, y, por el otro, el análisis del modo de valoración de la crítica de los medios de comunicación.


