Fecha de publicación: 28/11/2016

Principales problemas de la juventud de Euskadi

 

 



¿Qué preocupa a las personas jóvenes?

En la serie de estudios denominados “Juventud Vasca”, que el Observatorio Vasco de la Juventud elabora cada cuatro años, existe una pregunta que permite a las personas jóvenes entrevistadas especificar espontáneamente cuáles son los tres problemas que personalmente les preocupan más.

La constante es que los problemas ligados al mercado de trabajo han sido los más mencionados por la juventud, tanto antes como después del inicio de la crisis económica. Hasta ahora la vivienda y las posibilidades de emancipación eran la segunda preocupación de la juventud, sin embargo, la gran novedad de 2016 respecto a los años anteriores es que la educación y los estudios ocupan, por primera vez en la serie, el segundo puesto en el ranking de preocupaciones.

En tercer lugar, son mencionados los problemas económicos, tanto personales, como la situación económica general, en cuarto lugar la salud personal o el sistema sanitario en general, y en quinto lugar la vivienda y las dificultades para emanciparse, que en 2008 (coincidiendo con el punto álgido de la burbuja inmobiliaria y del alza de precios en el sector) llegó a ser la principal preocupación de la juventud vasca, por encima del trabajo.

 

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El principal problema de la juventud es el trabajo, más concretamente, la falta de trabajo o las condiciones laborales

En 2016 un 56,1 % de la juventud de Euskadi menciona los problemas ligados al mercado de trabajo, tales como el paro, la precariedad laboral, la temporalidad, la reforma laboral y los sueldos bajos, etc., como su principal preocupación.

La mención de los problemas ligados al mercado de trabajo no es de extrañar, teniendo en cuenta que la tasa de paro de las personas de 16 a 29 años en el primer trimestre de 2016 (cuando se realizó la encuesta) era del 25,8 %, según datos de la PRA facilitados por Eustat (Instituto Vasco de Estadística) al Observatorio Vasco de la Juventud. Esto es, una de cada cuatro personas jóvenes disponibles para trabajar no encontraba empleo pese a buscarlo activamente.

Esta tasa era diez puntos superior a la media de la juventud de la UE28 en 2015 (15,7 %, según datos de la Oficina Estadística Europea, Eurostat). Así mismo, la tasa de paro de la población general de Euskadi en el primer trimestre de 2016 era del 14,4 % (fuente: Eustat), esto es, las personas jóvenes tienen una tasa de paro que supera en más de diez puntos la de la población general. Queda de manifiesto, por lo tanto, la dificultad de las personas jóvenes para acceder a un empleo en Euskadi.

Y una vez conseguido el empleo está el problema de la precariedad laboral. A finales de 2015, en una encuesta realizada por el Observatorio Vasco de la Juventud, el 44,2 % de la juventud ocupada declaraba tener un trabajo temporal y otro 5,9 % no tener contrato. Además un tercio de las personas jóvenes ocupadas (34,6 %) decían tener un trabajo a jornada parcial, en la mayoría de los casos involuntaria, por no haber encontrado un trabajo a jornada completa o porque la empresa tenía un ERE que les obligaba a reducir su jornada. El salario medio de la juventud menor de 30 años, calculado a partir de las cifras declaradas por las personas jóvenes ocupadas en esa misma encuesta, apenas alcanzaba los 1000 euros mensuales (concretamente, 996 euros). Eso sin contar con que casi la mitad (46,7 %) reconocía que su trabajo tenía poco o nada que ver con su formación.

En cualquier caso, la mención de los problemas ligados al mercado de trabajo ha descendido respecto a 2012, cuando alcanzó su punto más alto: un 72,4 % de la juventud lo mencionó espontáneamente.

Hay que matizar que estamos hablando del porcentaje de jóvenes que han mencionado este tipo de problemas y no del porcentaje de respuestas dadas, ya que, al ser posible dar tres respuestas, en ocasiones una misma persona ha mencionado dos o tres problemas del mismo ámbito. Lo que aquí se expresa es cuántas personas jóvenes mencionan cada tipo de problemas, independientemente de que una misma persona lo señale varias veces.

Los problemas ligados al mercado de trabajo son más mencionados a medida que se incrementa la edad, y así pasan de ser señalados por el 29,9 % de las personas menores de 20 años, el 64,0 % de quienes tienen de 20 a 24 años y el 70,9 % de quienes tienen entre 25 y 29 años.

Estas diferencias son lógicas, teniendo en cuenta que entre los 15 y los 19 años la gran mayoría de la juventud está estudiando y sus preocupaciones en este tema van más ligadas a si encontrarán trabajo una vez finalizados sus estudios. Por el contrario, a partir de los 25 años la mayoría de las personas han finalizado su etapa formativa y se enfrentan a un mercado de trabajo con una alta tasa de paro y muchos empleos precarios.

El sexo o el territorio histórico de residencia apenas muestran diferencias en este aspecto, pero sí la ocupación principal. De hecho, las personas en paro son quienes más mencionan este tipo de problemas, el 80,9 %, pero también son mayoría las personas jóvenes con trabajo que mencionan estas preocupaciones (65,0 %).

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El segundo problema más mencionado por la juventud son los estudios

La falta de expectativas laborales supone un problema de tal magnitud que relega a un segundo plano cualquier otra preocupación y por lo tanto, el segundo problema (los estudios) tiene un porcentaje de mención (22,3 %) bastante menor que el primero.

La aprobación de la LOMCE a finales del 2013 y la incertidumbre sobre su aplicación, sobre los exámenes de reválida al finalizar la ESO y el Bachiller, el encarecimiento de las tasas universitarias, etc., se une a la tradicional preocupación del colectivo estudiantil por aprobar los exámenes, poder acceder a los estudios deseados, etc., y hace que la mención de este problema haya crecido sustancialmente respecto al 15,4 % de 2012 y el 14,6 % de 2008.

Y así como los problemas ligados al trabajo son más mencionados a medida que aumenta la edad, en el caso de los estudios ocurre lo contrario, son las personas más jóvenes (la mayoría de ellas estudiando) quienes más los mencionan: 40 % de quienes tienen entre 15 y 19 años frente al 8,9 % de quienes tienen entre 25 y 29 años.

En este caso sí se aprecian diferencias en función del sexo. Las chicas mencionan en mayor medida que los chicos los problemas relacionados con la educación y los estudios: 26,6 % de las chicas frente al 18,1 % de los chicos.

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El tercer problema más mencionado por las personas jóvenes guarda relación con las cuestiones económicas, tales como la falta de dinero, la situación económica familiar, la carestía de la vida, etc.

Este problema va ligado al tema laboral y por ello coincide en ser 2012 el año más señalado (32,0 %), al igual que los problemas del mercado de trabajo, precisamente, como una consecuencia directa de la crisis económica y sus efectos sobre el mercado laboral.

En 2016, en un contexto con menores cifras de paro, recibe menos menciones que entonces, al igual que ocurre con los problemas ligados al mercado de trabajo. Frente a ese 32,0 % de 2012, en 2016 el 15,2 % de la juventud menciona de forma espontánea los problemas económicos.

En este caso las diferencias entre colectivos se evidencian entre mayores y menores de 20 años. Entre quienes tienen de 15 a 19 años un 9,3 % ha mencionado los problemas económicos, entre quienes tienen de 20 a 24 años un 18,1 % y entre las y los de 25 a 29 años un 17,7 %.

El 18,0 % de las personas jóvenes ocupadas y el 17,8 % de las que están en paro mencionan estas cuestiones, algo más que el colectivo de estudiantes (12,5 %).

 

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El resto de cuestiones son mencionadas, en cada caso, por menos del 10 % de la juventud

El cuarto lugar del ranking de preocupaciones de la juventud es, tal y como hemos señalado anteriormente, para la salud y el sistema sanitario. En 2016 el 8,4 % de las personas jóvenes señala estas cuestiones como una de sus mayores preocupaciones.

La evolución de las menciones de este problema es un tanto irregular. En 2008 lo mencionó un 3,2 % de la juventud, mientras que en 2012 lo hizo un 10,7 %. Seguramente la explicación de estas variaciones no se debe a un deterioro de la salud de las personas jóvenes sino a los diferentes recortes en la sanidad derivados de la crisis económica.

La vivienda se encuentra en el quinto lugar. La vivienda, mencionada en 2016 por un 8,1 % de la juventud, ha sufrido un descenso espectacular en lo que se refiere a su posición como preocupación de las personas jóvenes en estos últimos ocho años. Ha pasado de ser el principal problema en 2008, mencionada por el 67,1 % de la juventud (coincidiendo con el punto más alto de los precios de la vivienda) al 18,3 % en 2012 y al 8,1 % en 2016.

Una hipótesis que puede explicar este descenso es que ante la situación de paro y precariedad laboral, muchas personas jóvenes no se planteen la emancipación a corto plazo y, por tanto, no estén buscando vivienda. Si el trabajo y las condiciones económicas no favorecen mínimamente el acceso a la vivienda, lógicamente esta empieza a dejar de ser una aspiración realista.

Para contextualizar esta situación podemos señalar también que, según datos del Colegio General del Notariado, en 2015 el precio medio de venta de las viviendas libres (media calculada sobre viviendas nuevas y usadas) en Euskadi fue de 196.000 euros. A la carestía de los precios se unían las dificultades para hacerse con un crédito hipotecario en el caso de no tener una nómina fija e ingresos suficientes para obtener la aprobación de la entidad bancaria. Y, en el caso de optar por el alquiler, la media de las rentas de alquiler era de 872 euros mensuales, de acuerdo a los datos del Observatorio Vasco de la Vivienda. Teniendo en cuenta que, tal y como hemos señalado anteriormente, el salario medio de la juventud ocupada es de 996 euros al mes, queda claro que la vivienda y la emancipación en solitario quedan lejos del alcance de la mayoría de la juventud (más aun teniendo en cuenta que las personas jóvenes ocupadas y, por tanto, percibiendo un salario, son minoría dentro del conjunto de la juventud menor de 30 años).

Los problemas relacionados con la vivienda y la emancipación son mencionados en mayor medida por las personas de 25 a 29 años, un 14,4 % de las cuales los ha señalado en 2016.

Por detrás de la vivienda encontramos otros problemas con los siguientes porcentajes de jóvenes que los mencionan en cada caso:

  • La familia (relaciones familiares, situación de algún familiar…), mencionada por un 7,2 % de las personas jóvenes.
  • Las desigualdades sociales y el sexismo, mencionadas por el 6,4 % de la juventud.
  • La situación política, la confrontación entre partidos, falta de acuerdo político…, señalada por el 6,3 %.
  • La preocupación por el futuro (4,4 %).
  • La violencia contra las mujeres (3,3 %).
  • La corrupción y el fraude (3,2 %).
  • Las drogas (3,2 %).
  • Los problemas medioambientales (2,9 %).
  • La crisis o falta de valores: egoísmo, intolerancia, falta de respeto… (2,2 %).
  • Problemas con las amistades (2,1 %).
  • El proceso de paz, la situación de los presos de ETA… (1,6 %).
  • La inmigración y problemas relacionados con ella, como el racismo... (1,8 %).
  • El funcionamiento y la cobertura de los servicios y las ayudas públicas (1,7 %).
  • Problemas de todo tipo relacionados con el euskera, bien por la falta de uso como por su exigencia para acceder a algún trabajo (1,4 %).
  • La delincuencia y la inseguridad ciudadana (1,0 %).
  • Problemas de falta de locales para jóvenes, escasa oferta de ocio... (1,0 %).
  • El bullying (0,6 %).
  • Problemas relacionados con el amor o la pareja (relaciones con la pareja, falta de pareja…) (0,6 %).
  • Las pensiones (0,5 %).
  • Problemas de infraestructuras y transporte (0,4 %).
  • Los recortes (0,3 %).
  • El funcionamiento de la justicia (0,2 %).
  • El terrorismo internacional (0,2 %).

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¿Tienen las mismas preocupaciones las personas jóvenes y el total de la población mayor de 18 años?

Si comparamos las preocupaciones personales de las personas jóvenes con las de la población general mayor de 18 años, vemos que en ambos casos los problemas ligados al mercado de trabajo son los más mencionados: 56,1 % de la juventud y 53 % del total de la población mayor de 18 años.

Las diferencias aparecen al considerar el segundo problema. Mientras que para la juventud son los estudios (22,3 % frente al 7 % de la población general), para el total de la población es la salud, señalada por el 15 % (frente al 8,4 % que la menciona entre quienes tienen de 15 a 29 años).

La tercera posición, en ambos cosas, lo ocupan los problemas económicos, con porcentajes similares: 15,2 % de la juventud y 13 % de la población general.

Otras diferencias destacadas las encontramos al ver cuántas personas han menci0nado las pensiones (0,5 % de la juventud y 6 % de la población general) o la preocupación por el futuro (4,4 % de la juventud mientras que en la población general ha sido mencionada por menos de un 1 %).

 

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¿De dónde salen estos datos?

Los datos relativos a la juventud proceden de la serie cuatrienal “Juventud vasca” (la edición de 2016 está aún en fase de elaboración), que se basa en una encuesta domiciliaria realizada en Euskadi a 1500 jóvenes de entre 15 y 29 años, en la que se abordan multitud de temas, entre ellos este de sus principales problemas o preocupaciones. El Observatorio Vasco de la Juventud es quien realiza este estudio.

Los datos correspondientes a la población general proceden del estudio “Sociómetro vasco 60. 20 años de opinión pública vasca”, realizado por el Gabinete de Prospección Sociológica de la Lehendakaritza. Este estudio también se basa en una encuesta; en este caso a 2310 personas de 18 y más años residentes en Euskadi.

Ambas encuestas coinciden en el tiempo, ya que se han realizado en el primer trimestre de 2016.

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