Identificación y clasificación de los residuos

Toda persona o empresa que genere o gestione residuos debe identificar cada residuo de forma individualizada desde el momento de su generación. La identificación permite conocer su naturaleza y determinar la opción de gestión más adecuada.

La identificación del residuo debe incluir, como mínimo:

  • Su origen (proceso o actividad que lo genera).
  • Una denominación clara y precisa.
  • El código LER que le corresponda, que será el mismo durante todo su ciclo de gestión, salvo que cambien las características del residuo.

La correcta identificación es imprescindible para garantizar la trazabilidad del residuo y su aceptación por parte de gestores autorizados.

Cada residuo debe asignarse a un código LER específico, en función de su origen y composición. Este código identifica el tipo de residuo y condiciona su forma de almacenamiento, transporte y tratamiento.

En el caso de residuos cuyo código pueda corresponder tanto a residuo peligroso como no peligroso, la clasificación debe justificarse previamente, aportando la información técnica necesaria.

El uso incorrecto de un código LER puede dar lugar a una gestión inadecuada del residuo y a incidencias en su trazabilidad.

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