La exposición es una revisión de más de 60 años de la obra del artista, repartida en tres grandes zonas. Un viaje de lo figurativo a lo abstracto, del plano al espacio y de lo imaginado a lo sagrado. Desde sus comienzos en la pintura hasta su irrupción en la escultura, pero sin olvidar las incursiones en el cine, el diseño industrial, gráfico y de mobiliario, los proyectos no realizados de arquitectura y urbanismo, la fotografía, el cartelismo o la escritura.
El recorrido expositivo comienza con las obras agrupadas en torno a ‘Lo sagrado’. Desde el terreno plástico, artístico, lo sagrado es pura libertad, pura imaginación. Es la posibilidad de lo absoluto, y ese es un terreno muy propicio para la creación”. A este bloque pertenecen:
- Serie Vía Crucis.
- Bocetos para la basílica, proyecto escultórico y pinturas para la cripta de la Basílica de Arantzazu.
- Serie Cosmogónica Vasca.
- Máscaras de la Abuela Luna.
- Estelas funerarias discoideas.
- Objetos de culto para la Iglesia de Lasarte (Álava).
El segundo bloque es ‘De lo figurativo a los abstracto’, un recorrido por su periodo de formación en el que se repasan sus primeras incursiones en el dibujo, la pintura y el muralismo.
En el tercer bloque expositivo, ‘Del plano al espacio’, se pasa “de la pintura a la escultura por un entendimiento del papel de la línea en el plano.
- Las formas discoidales.
- Obra pública.
- Homenaje a la América Primera.
- Volumetrías.
- Fotomontajes.
- Fotografía experimental.
- Diseño industrial.
- Carteles y obra gráfica.


