Inicio: Puerta Nueva
Llegada: Paseo del Collado
El carácter amurallado de la villa ha facilitado que la cabecera de la cuadrilla de la Rioja alavesa ofrezca un casco urbano peatonal por donde es una delicia pasear, siguiendo este recorrido o perdiéndose entre sus calles.
En el siglo XIII, la villa se rodeó de gruesas murallas. Aunque las guerras carlistas destrozaron parte de sus elementos, las murallas se mantienen en pie hoy en día, con numerosos torreones y la Puerta Nueva o de Carnicerías (siglo XV), una de las cinco de acceso a la villa. Nos adentraremos por esta puerta hasta encontrarnos enseguida con la Plaza Mayor, porticada y presidida por el Ayuntamiento. Atención a su reloj, pues a las 12:00, 14:00 y 20:00 horas, sus autómatas salen en danza.
A mano derecha tomaremos la Calle Mayor, un compendio de casas solariegas y palaciegas de los siglos XV, XVI y XVII. Los escudos, balcones y aleros son una delicia para la vista. Al fondo nos aguarda la iglesia de Santa María de los Reyes, joya monumental de Laguardia. Mezcla de estilos, fue edificada entre los siglos XII y XV. Su portada es excepcional por conservar su policromía, del siglo XVII, cuando lo habitual es que se pierda la primitiva pintura sobre la piedra.
A su izquierda se alza la torre Abacial, una construcción militar reconvertida en campanario del templo. A su derecha, podremos acceder al paseo del Collado, donde cambiar los tonos de las piedras por el verde de la vegetación y el azul del firmamento.