Dinux: apuesta por el software libre y el euskera

Dinux: apuesta por el software libre y el euskera

Dinux: apuesta por el software libre y el euskera

autoría: Gazteaukera, 

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Aitor López de Aberasturi estudió informática en la Universidad de Deusto y tras licenciarse, su actividad profesional ha estado muy ligada a Internet y al software libre.Hace 14 años como proyecto personal abrió un novedoso portal de Internet: Kaixo.com,un lugar dónde compartía noticias de interés entre la gente, en una época en la cual, las webs eran todavía estáticas y estancas.

Actualmente, lleva siete años trabajando como profesor de informática en el centroDiocesanas de Vitoria-Gasteiz. Dentro del centro ha impulsado el sistema operativo de software libre Dinuxcon el fin de poder disponer de programas y aplicaciones informáticas en euskera.

¿Qué es exactamente Dinux?

Hace unos 5-6 años empezamos a desarrollar el proyecto Dinux en el centro Diocesanas. Veíamos necesario disponer de un sistema operativo en euskera para que en el modelo D pudiéramos funcionar íntegramente en euskera. Nos dimos cuenta que a través del software libre podíamos preparar un CD light con todos los programas y aplicaciones necesarias. No hacía falta instalar nada, los programas arrancaban desde el CD. Esta fue la primera versión de Dinux.

El centro Diocesanas es bilingüe y para satisfacer todas las necesidades del centro preparamos la segunda versión de Dinux en castellano. Lo instalamos en 120 ordenadores, y Dinux pasó de estar en CDs a ser el sistema operativo de los equipos.

La D de Dinux es la unión entre el modelo D y la D de Diocesanas con Linux.

 

 

¿Cuál es la diferencia entre Dinux y Ubuntu?

Dinux se basa en Ubuntu. Ubuntu es una distribución GPL/Linux. Al instalar Ubuntu hace falta instalar software, pluggins, codecs, drivers, programas en euskera etc. y eso conlleva mucho tiempo. Dinux alberga toda esta información y el proceso es más sencillo y rápido.

¿Cuales fueron los motivos para apostar por el software libre y el euskera?

Uno de los motivos principales fue la necesidad. Hace siete años disponíamos de pocos recursos en euskera y para poder impartir las clases hacía falta software. Asimismo, buscábamos herramientas sencillas y útiles. El euskera ha sido siempre clave en el centro educativo y también se ha hecho una apuesta a favor del software libre, confiando en sus beneficios.

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¿Cuales son los mitos o las falsas ideas que barajamos en torno al software libre?

En mi opinión el software libre es el sistema más seguro que existe. La mayoría de la gente desconoce que en nuestro día a día usamos Linux a diario. Muchos de los servidores de Internet son Linux, no porque sean más baratos, sino porque son más seguros. El sistema Linux carece de virus. No se han desarrollado porque es un sistema más complicado de hackearlo. Por ello, la mayoría de servidores de Internet son Linux.

Una de las ventajas predominantes del software libre es el código abierto. Esta característica facilita el trabajo en distintos aspectos. Por ejemplo, facilita mucho la traducción. El navegador Firefox 3.0 contaba con la versión en euskera antes de que se lanzara gracias al software libre. Cuando salió, entre los idiomas que se podían elegir estaba la opción de euskera. La asociación librezale.org hace una labor muy importante de traducción de software libre al euskera.

La palabra Free en inglés tiene dos significados: libre y gratuito. A veces estos significados no quedan del todo claros. El software libre se basa en estas cuatro libertades: 1) libertad de usar el programa con cualquier propósito, 2) libertad de acceso al código fuente y libertad de cambios al mismo, 3) libertad de copiar el programa y 4) libertad de hacer mejoras y distribuirlas.

La venta del software libre no es una vía de negocio pero los servicios de mejora del producto si que lo son. Existe un mercado comercial en torno al software libre.

¿Qué respuesta habéis recibido por parte de los usuarios y usuarias de Dinux?

La adaptación a un software nuevo tiene sus dificultades. Diría que la gente es un poco reticente por todo aquello que es nuevo y distinto. La gran dificultad ha sido cambiar de costumbres; la gente está acostumbrada a usar Windows y Dinux requiere su tiempo.

Antes de que comenzara el curso escolar impartimos algunas clases a los profesores sobre el manejo y funcionamiento de Dinux. La mayoría comentaba que el sistema se parecía a Windows, y aunque al principio costó poco a poco, la gente se ha ido acostumbrando a usarlo. Actualmente contamos con ordenadores que cuentan con el sistema Windows en el centro pero es curioso que cuando los profesores necesitan navegar en Internet se acercan a Dinux. Es más seguro y no hay peligro de virus.

Los alumnos y alumnas que probaron Dinux la primera vez también nos comentaron que Windows era más fácil, aunque todo es cuestión de acostumbrarse. Después de cuatro años, los alumnos y alumnas que tenemos en el centro en estos momentos, han cursado sus estudios al completo con Dinux y vemos una buena acogida. Estudiantes y profesorado de la ESO, Bachillerato, Formación profesional, clases diurnas y nocturnas se sirven de Dinux a diario.

Asimismo algunos estudiantes ya han instalado Dinux en casa, ya que todas las versiones están disponibles online en la pagina dinux.org

Respecto a la difusión de Dinux, ¿Hasta dónde pensáis que puede llegar el proyecto más allá de vuestro centro?

Dinux comenzó como sistema operativo de Diocesanas, pero hoy en día, su objetivo es más amplio y pretende ser un proyecto que aglutine otros centros educativos y organismos de Euskadi. Este año nos hemos propuesto realizar distribuciones personalizadas de Linux (tomando como ejemplo Dinux) para centros escolares públicos y privados, teniendo en cuenta sus necesidades especificas. Tendrán un Linux a la carta; con su propia imagen corporativa, logotipos y programas necesarios. Es un primer paso que para los centros escolares utilicen el software libre.

Un total de 9 centros se han animado a participar en el proyecto y los alumnos de Formación Profesional de Informática de Diocesanas (jóvenes de 17 a 19 años) han sido los encargados de preparar los paquetes de Linux customizados. La acogida por parte de los estudiantes ha sido muy positiva, ya que han sido ellos, los protagonistas del trabajo. El software nuevo creado se ha transformado, y ha adquirido nombres nuevos como; Txorinux, Marianistaslinux etc., en un intento de acercar el nombre del centro al software. Muchos de los estudiantes tendrán que presentar el pack en los centros y mostrar cuales son sus ventajas y posibilidades.

Esta ha sido una experiencia piloto pero nuestra idea es seguir adelante con el proyecto para que la bola de nieve se haga cada vez más grande. Queremos que se conozcan las ventajas y se potencie el uso del software libre.

¿Los alumnos y alumnas muestran interés por el software libre y son conscientes de sus beneficios? ¿Les interesa esta tecnología?

Hace cinco años la mayoría de mis alumnos y alumnas desconocía lo que era el software libre, pero hoy en día el panorama ha cambiado mucho. Casi todos lo conocen y algunos lo utilizan. Aún así en Euskadi, el uso de Linux como sistema operativo es muy residual. Tan solo un tres por ciento lo utiliza. Hay mucho trabajo por hacer y la clave es empezar trabajando en las escuelas. Nos acostumbramos al manejo del software principalmente en las escuelas.

Un caso significativo es el de los teléfonos móviles. El sistema Android está desarrollado con software libre y se ha implantado sin problemas en el mercado. Un buen ejemplo de que el software libre es viable.

Pienso que los alumnos y alumnas de informática del centro jugarán con una ventaja en el futuro, ya que conocerán como funciona el software libre y podrán trabajar en su desarrollo.

¿Cuales son vuestros retos de cara al futuro?

Estamos reuniéndonos con distintos departamentos del Gobierno vasco y con empresas, con el fin de preparar un proyecto de software libre para el sector empresarial. Es el comienzo de una relación que promete ser fructífera.

Poco a poco estamos sembrando las semillas para conseguir que la cosecha sea abundante. Hay mucho trabajo por hacer pero no nos faltan ganas.