Siempre se ha dicho que las chicas entran al baño de dos en dos. Parece que entre amigas es más divertido, pero, cuando esto ocurre de un modo improvisado, ¿es también así? Nekane tiene un encuentro casual con Miren en el baño de un restaurante. Estudiaron en la misma escuela, y, aunque Nekane no recuerde a Miren, empujada por sus ganas de orinar, aceptará su propuesta y entrarán juntas al baño. Lo que suceda en el interior será un mordaz reflejo de la vida.