Isabel García es la dueña de la tienda de lanas Karisma, ubicada en Amurrio (Álava). Tras la finalización de la campaña dirigida a fomentar la amigabilidad en los comercios locales, nos ha concedido una entrevista para hacer balance de la necesidad de divulgar e interiorizar los valores de la amigabilidad y el buen trato a las personas mayores en los establecimientos.
¿Que es ser un comercio amigable para ti?
Para mí ser un comercio amigable es tener un trato y unos servicios adaptados a nuestros clientes, haciendo especial hincapié en las personas mayores. Hoy en día es un tanto por ciento muy alto de la gente que visita nuestros comercios de barrio.
¿Qué te ha transmitido esta campaña?
A mí la campaña me ha transmitido un intento de acercamiento entre las personas mayores y el comercio en un momento en el que los dos tienen necesidades: los mayores requieren ayuda para realizar sus compras cómodamente y en un entorno seguro con una atención personalizada; y el comercio local, que no está pasando por su mejor momento.
Karisma obtuvo el sello de comercio amigable tras haber realizado el curso correspondiente. ¿Qué resaltarías de lo aprendido?
Cuando hice el curso además de los ponentes, asistió un grupo de personas mayores de Amurrio que nos expusieron su realidad, cosas que quizás son obvias pero que no nos damos cuenta, como por ejemplo, lo difícil que puede resultar sacar la cartera del bolso cuando estás utilizando una muleta o cachaba, que siempre acaba cayéndose al suelo y que se podría solucionar poniendo simplemente algo en los mostradores que las sujete.
Y en lo referente al trato, muchas veces queremos ser tan agradables que rayamos la falta de respeto porque los tratamos como si fueran niños. Necesitan nuestra ayuda, sí, pero igual nos tenemos que expresar mejor para que nos entiendan o hacer frases más sencillas, que no son niños pequeños.
¿Lo pones en práctica en tu comercio?
Había algunas cosas que ya hacíamos antes de realizar el curso, como por ejemplo, tratamos de manera personalizada llamando por su nombre a todos nuestros clientes, nos preocupamos por sus cosas, hemos adaptado la entrada para evitar barreras arquitectónicas, tenemos una silla para que puedan esperar sentados, o los atendemos en la misma silla. Asimismo, el baño está a disposición de quien lo necesite…
¿Animarías a otros establecimientos a que lo cursaran?
Animo a todos los comercios a que participen en estas iniciativas; cuantos más seamos, mejor. Entre todos deberíamos crear una red de comercios donde los clientes de mayor edad se sientan a gusto y seguros.
Si lo pensamos egoístamente, es un público que no compra solo para él, compra también para la familia, un público que no usa internet, no compra en Amazon, es fiel al comercio de proximidad.
¿Crees necesario seguir haciendo campañas y continuar divulgando los valores de la amigabilidad en los comercios?
Es muy importante seguir haciendo este tipo de campañas ya que cada vez tenemos una sociedad más envejecida y una de nuestras labores como comerciantes es facilitarles la vida todo lo que podamos dentro de nuestras posibilidades.