¿Quién sabe dónde está la realidad, y donde empieza ese fantasma virtual que la refleja? Si nos dicen que las imágenes duras o violentas pertenecen. a una situación real, nuestra memoria política hace uso de la razón, y si en cambio pertenecen a la ficción, o a la afición, como es el caso de las imágenes del deporte que aquí se presentan, nuestra memoria emocional se deja atrapar.
La instalación consta de una serie de artilugios-esculturas en la que se integran una bombilla encendida y otra bombilla llena de agua. Esta última funcionando como lente convierte los artilugios en proyectores de imágenes. Entre la bombilla incandescente y la de agua se interponen imágenes semitransparentes para ser proyectadas en la pared.